viernes, 8 de junio de 2012

Personas Maduras e Inmaduras

Hablemos brevemente del punto de vista de la psicologia humanista.
Las personas maduras son responsables, activas, con espíritu crítico, defienden sus derechos, pero respetando a los demás, tienen un proyecto de vida y también un sentido ético de la vida, percepción conforme a la realidad, buena educación de la voluntad. Las personas inmaduras son todo lo contrario. También hablaremos de dos conceptos psicológicos de dos escuelas diferentes, pero para nosotros iguales: el complejo de inferioridad y la personalidad asertiva. La salud mental es la capacidad de amar y trabajar.



La madurez psicológica no puede compararse a la fruta (aunque el origen de la metáfora sea este), está verde, está un poco madura o está madura. La persona no alcanza la madurez en un momento dado, es un proceso continuo. Como nos recordaba el psicólogo humanista norteamericano Gordon W. Allport según este autor se describe a una persona como madura, refiriéndonos al funcionamiento psicobiológico que fomenta la salud y un estado sano (por esto nosotros utilizamos la máxima freudiana de la salud mental como la capacidad de amar y trabajar). Para éste autor cada periodo de la vida presenta obstáculos que hay que superar. También dice Allport que la madurez es difícil de alcanzar antes de la edad adulta, nosotros pondríamos la cifra de 23 años (aunque puede variar, pero generalmente es difícil antes). 

Las experiencias que cada persona vive le ayudan a madurar y a entender situaciones similares, una persona que se lo dan todo (como desgraciadamente observamos en varios muchacho y muchachas por parte de sus padres) difícilmente madurará, se ahogará en un vaso de agua, frente a la primera dificultad. El vivir situaciones es importante, la experiencia, pero como decía el filósofo Pascal, no son todas las cosas que nos han pasado, sino las que nos han pasado y hemos reflexionado sobre ellas. Después se preguntaba Pascal ¿Cuántas experiencias hemos reflexionado?

También nos explica Allport que la edad no es sinónimo de madurez; así personas jóvenes vemos que son maduras y personas de más edad, muy poco maduras.
Los criterios de madurez de Allport son:

 - Ampliación del yo
 - Relación de simpatía del yo con los demás
 - Seguridad emocional
 - Percepción conforme a la realidad
 - Habilidades y tareas
 - Auto objetivación
 - Filosofía unificadora de la vida

 Ampliación del yo, a medida que el yo crece y se desarrolla, se extiende a mayor número de cosas: primero los padres, después la escuela, los compañeros de juego, los deportes, los compañeros del sexo opuesto, la carrera universitaria y/o la profesión, los compañeros de la carrera y/o de la profesión o del lugar de trabajo, etc. Freud nos habla del narcisismo primario, que debe de superarse por la relación con los demás, por el amor hacia los demás. No solo querernos a nosotros mismos, sino querer también a los demás. Relación de simpatía del yo con los demás; la adaptación social de la personalidad madura, para éste autor, se caracteriza por dos clases de afecto: la capacidad de intimidad y la de compasión. La intimidad es una forma de expansión del yo que une profundamente una persona a otra. La fuerza del cariño de un hombre hacia una mujer o viceversa, ha hecho que éste o esta, abandonara a su familia, que renunciara a todo lo que tenía. La compasión proviene de una apreciación de las condiciones humanas en todas las personas.

Seguridad emocional: especialmente la aceptación de si mismo. La persona madura se da cuenta que nadie es perfecto y cada uno de nosotros tiene que trabajar, para mejorarse a si mismo. Las personas que pasan de un estado de ánimo a otro, de un día para otro, pasan de la euforia a la melancolía. El inmaduro es desigual, variable, irregular ¿Cómo es una personalidad madura?
Percepción conforme a la realidad: Para Allport uno de los requisitos más básicos de la madurez, mantener el contacto con la realidad. Añadamos aquí las defensas del ego. En el caso del complejo de inferioridad, la persona intenta superarlo inútilmente con querer destacar por encima de los demás, pero sin méritos propios: por ejemplo queriendo saber de todo o de algo, sin tener formación para ello. Yo he vivido dos situaciones en las llamadas terapias alternativas: una persona con una formación de no sé que técnica, pero de 9 meses de duración, diciendo que los médicos no sabían medicina; otra con una formación similar, diciendo que todas las enfermedades eran psicosomáticas. A ésta le realicé la siguiente reflexión ¿Sabes que en un tratado de medicina sólo hay un capitulo dedicado a las enfermedades psicosomáticas? 

La persona madura coopera con la realidad: no trata de alterarla para satisfacer sus necesidades y propósitos. El individuo no tan sano, crea acontecimientos mediante distorsiones perceptuales. Como dicen algunos amigos y colega “en el territorio de la ofensa…vivimos ausentes de la realidad y de las oportunidades de felicidad que el presente nos ofrece” 

Habilidades y tareas: Allport cree que la gente madura posee habilidades y competencias en cada una de las áreas de su vida. El niño aprende a cuidar de si mismo con habilidades sencillas. El éxito en la vida depende en gran parte de las competencias del individuo. Las habilidades son aprendidas como nos indica la psicología del aprendizaje.

Auto objetivación o conocimiento del yo: Esta vinculado con la percepción de la realidad, Allport lo entiende como conocimiento de si mismo. El conocimiento de si mismo es una empresa temprana y que ocupa toda la vida, puesto que la persona va cambiando.

Filosofía unificadora de la vida: Allport nos habla de la busca de objetivos como característica de la madurez. El ser humano tiene que tener un propósito orientador, de ideales, de objetivos o de valores. Las personas maduras tienen una teoría inteligible de la vida, con fundamento en cuyos términos encuentran significado y dirección. Tienen algo en que trabajar o hacia que trabajar. Sentimiento o complejo de inferioridad y personalidad asertiva; aunque pertenecen a dos escuelas psicológicas distintas: el psicoanálisis de Adler (complejo de inferioridad) y la psicología cognitivo-conductual: asertividad. Para nosotros son dos maneras de ver lo mismo, aunque más objetivo, menos popular y más técnico, el segundo concepto.

El sentimiento de inferioridad fue creado por el escritor francés Stendhal, en su novela “Le rouge et le noir”.Varios años después el psicoanalista A. Adler desarrolla desde el psicoanálisis el sentimiento de inferioridad, “sentimiento basado en una inferioridad orgánica efectiva. En el complejo de inferioridad, el individuo intenta compensar, con mayor o menor éxito, su deficiencia, Adler atribuye a este mecanismo una significación etiológica muy general, válida para el conjunto de las afecciones” “Ser hombre quiere decir sentirse inferior” dice Adler éste autor es un niño con raquitismo y espasmo de glotis. A los 4 años contrae una pulmonía y esta a punto de morir, Se especializa en oftalmología, medicina interna, psiquiatría y psicoanálisis “decide desde muy joven hacerse medio para luchar contra la muerte” todo ello desarrolla en el un sentimiento de inferioridad que compensa con el afán de superioridad, especializándose en diversas ramas médica y destacando en psicoanálisis hasta romper con Freud y crear su propia escuela. El hombre se encuentra limitado para el logro de sus aspiraciones, se nota impotente para llevar a cabo sus necesidades. Nos dice el psicólogo Prof. J. M. Quintana Cabañas citando a Adler “no es posible que un hombre soporte con tranquilidad un sentimiento de inferioridad real o imaginario” Nos dice Quintana Cabanas que muchas personas hacen viajes, no por gusto de viajar, sino para poder decir que ellos, han estado en tal o cual sitio. El psicólogo Dewey dice que el más profundo impulso del hombre es “el deseo de ser importante”. Estas personas buscan llamar la atención de los demás, llegan a creer que nunca harán algo grande por si mismos, porque no tiene las virtudes de otras personas para alcanzar sus metas, depositan la responsabilidad en otras personas por temor al fracaso. La persona que se siente inferior tiene un desequilibrio psiquico, que puede ser mayor o menor nos indica Quintana Cabañas. Adler nos dice que la compensación es la estrategia para superar una inferioridad. Como realizo él mismo. Un niño raquítico y enfermizo. Se convierte en un médico brillante y con varias especialidades.
Desde la psicología cognitivo conductual, podemos clasificar las reacciones de una persona en tres tipos: NO ASERTIVA, ASERTIVA Y AGRESIVA. La no asertiva no defiende sus derechos.
Las personas maduras no tendrían sentimientos o complejos de inferioridad y serian asertivas, las no maduras tendrían sentimientos o complejos de inferioridad y serian no asertivas o agresivas, con todos los trastornos que esto conlleva.
Las personalidades inmaduras pueden ser tratadas con psicoterapia de orientación que sea y llegar a ser más maduras. En PNL podemos utilizar las posiciones perceptivas, la línea del tiempo, los cambios de creencias y la TMO (técnica de movimientos oculares) entre otras…

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