lunes, 1 de abril de 2013

El poder de la Gratitud

Uno de los mejores ejercicios para mejorar el estado de ánimo es entrar en estado de gratitud. Hacer un alto en el camino y reconocer los grandes regalos que nos ha dado la vida nos permite cambiar nuestra actitud y reconocer que los problemas que estamos enfrentando son manejables comparado con todo lo positivo que nos ha pasado en la vida.
Así como cuando éramos niños, nuestros padres nos enseñaron buenos modales o saludar atentamente a nuestros mayores; debieron habernos enseñado la gratitud, su poder y el secreto que se oculta detrás de ello seguro nos hubiera traído mayores satisfacciones en nuestras vidas.

La gratitud es un sentimiento que se ubica en el nivel más alto en la escala emocional junto con el amor. El nivel vibracional que emite la persona en estado de gratitud es altísimo, por consiguiente atrae experiencias, personas, situaciones y oportunidades que le permiten permanecer en el mismo estado.

Quiero decir que al situarnos en ese estado tan poderoso, emitimos vibraciones de una frecuencia tal alta que atraemos más razones para seguir agradecidos.

 Muchísimas veces no somos conscientes de las bendiciones que tenemos en la vida, enfocamos nuestra atención a lo que no tenemos, no nos gusta o nos incomoda y ponemos toda nuestra energía en las cosas negativas que vemos, emitimos vibraciones de baja frecuencia y densas; y hacemos que esto crezca.

 Si al contrario, ponemos atención a todo lo bueno que tenemos en la vida, agradecemos al Universo y a la Fuente por tantas bendiciones que experimentamos; permanecemos un estado constante gratitud, ponemos energía en todo lo positivo que hay en nuestra vida y hacemos que este bienestar perdure y crezca.

 El sentimiento que acompaña al estado de gratitud, emite una vibración de alta frecuencia, lo que lo hace poderoso. Seguro varias personas podrían preguntarse, ¿pero qué voy a agradecer yo, si no tengo, esto y esto otro?

 Seguro que sí tenemos algo en la vida por que agradecer. Salud por ejemplo, nuestros hijos, nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra pareja, el alimento que tenemos cada día, etc. Desde donde nos encontremos en este preciso momento comencemos, hagamos una lista hasta donde podamos por todo lo que queremos agradecer en la vida, repitamos el ejercicio mañana, pasado; no importa si repetimos las mismas razones por la que decidimos permanecer en estado de gratitud. Verás las maravillas y milagros que creas en tu vida por ese poderoso estado de gratitud.

Aunque tengas una lista de necesidades y deseos, pregúntate de qué dispones ya de lo que puedas sentirte agradecido. Busca las cosas de tu vida que despierten tu gratitud, aunque al principio te parezcan insignificantes. Pronto comenzarás automáticamente a sentirte optimista y dichoso. 

Mientras más te sientas agradecido por todo lo que hay en tu vida, mientras más expreses gratitud por lo que es parte de tu vida, más te alineas con la fuente de la abundancia.

“Ser felices significa ser agradecidos”

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