viernes, 27 de septiembre de 2013

Divorcio: Etapas Emocionales

Aprende a manejar los diferentes sentimientos y su gran intensidad, que forman las etapas emocionales del divorcio.
El divorcio es un proceso largo, que no termina en el momento en que la pareja se separa o en el momento en el que se firman los papeles. El divorcio acaba, cuando nos recuperamos y dejamos atrás la relación de pareja, con sus aspectos positivos y negativos. Cuando dejamos de sufrir por lo que implica el fin de la relación y el dolor de la separación. En el momento en que vemos hacia delante, tranquilos y confiados.

Mientras los sentimientos provocados por el divorcio, (la culpa, coraje, tristeza, etc.,) siguen presentes en nuestra vida, seguimos atados a nuestra ex-pareja. Aunque hayamos firmado los papeles hace muchos años.

Desde el momento en que uno de los dos toma firmemente la decisión de divorciarse, hasta la recuperación total, podemos hablar de 5 etapas, que son:
  • Shock.
  • Negación
  • Caos emocional
  • Aceptación intelectual
  • Recuperación
Estas etapas no llevan un orden, ni tienen una duración promedio.

De hecho podemos de repente tener la sensación de que estamos peor o de que estamos retrocediendo. Esto es normal. Cada persona tiene su propio ritmo y sus propias necesidades emocionales.Respeta tu proceso.

No te compares con los demás y no te regañes cuando crees que estas fallando o actuando mal. Simplemente corrige y sigue adelante.

Etapa de shock
  • Esta etapa se da, principalmente, cuando uno de los miembros de la pareja quiere el divorcio y el otro no se lo espera, aunque sea una relación de constantes conflictos.
  • Ante la noticia del divorcio, ya como un hecho inevitable, el dolor puede ser tan intenso que la mente, como una manera de protegerse y prepararse para enfrentar el dolor, mantiene a la persona en un estado de insensibilidad.
  • La persona está como en trance, aturdido o anestesiado emocionalmente y nada le parece real. Esta situación puede durar unas horas, días o incluso un par de semanas.
Negación
  • Cuando se empieza a tomar consciencia de la realidad, la tendencia es a negarla o a quitarle importancia. 
  • Es una actitud automática, no consiente. La finalidad de nuestra mente es similar a la de la etapa anterior.
Podemos tener pensamientos como: 
  • "En estos momentos está enojado, pero se le va a pasar". "Lo dice para asustarme". Etc.
  • La negación puede alternarse con momentos en los que nos sentimos fuera de control, no entendemos lo que sucede, etc.
  • Podemos empezar a tener problemas de insomnio, memoria, concentración y se alteran nuestros hábitos alimenticios (comemos demasiado o dejamos de comer).
  • Esta etapa es variable en su duración, pero poco a poco empezamos a aceptar que el divorcio es definitivo
Caos emocional

A medida que vamos aceptando que nuestro matrimonio ya se terminó, empezamos a tomar consciencia de todo lo que significa:

Reconocemos la perdida de: la relación y de lo que implica estar casado, nuestros sueño los buenos tiempos que compartimos, etc.

Cambios en nuestra situación: Económica, social, familiar, etc. Esta situación provoca diferentes emociones muy intensas, que pueden durar días o semanas o que pueden cambiar rápidamente, provocando que, en un mismo día, pasemos de una a otra rápidamente, aunque estos cambios repentinos y la falta de control emocional pueden angustiarnos, es normal.

Así, sentimos:
  • Coraje o ira contra nuestra pareja por el sufrimiento que nos está causando o por no haber evitado la ruptura y contra nosotros mismos, por no habernos dado cuenta de lo que iba a suceder o no haberlo impedido.
  • Tristeza o depresión, por todo lo que perdimos.
  • Miedo o angustia, ante: un futuro desconocido y difícil, los problemas que vamos a tener que resolver, la soledad, el rechazo o la crítica de la gente, etc.
  • Culpa, por haber hecho ciertas cosas o no haberlas llevado a cabo y por el dolor que viven los hijos y otros familiares.
  • Vergüenza, por haber "fallado" ante nuestras propias expectativas y las de la sociedad.
  • Alegría, porque ya se acabaron los gritos, insultos o conflictos. Etc.
  • No existe un orden lógico para la aparición, intensidad y duración de las emociones.
  • Cada una puede durar horas, días, semanas o meses y en un mismo día podemos estar, por ejemplo, enojados, tristes, contentos y otra vez enojados.
  • Esta falta de control y estabilidad emocional es normal.
  • Sentimos que no podemos confiar en nuestros sentimientos.
  • Cualquier cosa que vemos, oímos, olemos, pensamos, etc., puede disparar una emoción muy intensa, que quizás no sabemos ni de dónde vino.
Aceptación intelectual
  • Poco a poco empezamos a aceptar y a entender lo que está pasando.
  • Podemos dar o darnos diferentes explicaciones o justificaciones sobre los diferentes aspectos y personas relacionados con lo que estamos viviendo.
  • Nuestro mundo empieza a estructurarse y a tener un poco de lógica. Sin embargo, seguimos sintiéndonos mal.
  • Quizás nuestras emociones son menos intensas o tenemos periodos de tranquilidad y bienestar, pero algunas emociones siguen dominando parte de nuestra vida.
  • Muchas de las decisiones que empezamos a tomar, están basadas en dichas emociones. Pero por lo menos empezamos a organizar nuestra vida. Tenemos que tener mucho cuidado al respecto, porque las decisiones emocionales, con frecuencia pueden dar malos resultados.
  • Por ejemplo, muchas de nuestras conductas pueden tener como finalidad perjudicar o molestar a nuestra ex-pareja, sin darnos cuenta de que a la larga, pueden tener resultados negativos para nosotros.
  • Es importante recordar que las emociones y los pensamientos no siempre van en la misma dirección.
  • Esta incongruencia podemos verla en las siguientes palabras: "mi cabeza dice una cosa, pero mi corazón me dice todo lo contrario". Sin embargo es un paso hacia delante, muy importante.
Recuperación

Podemos hablar de recuperación cuando:

Nuestra ex-pareja deja de estar presente emocionalmente en nuestras vidas, nos sentimos tranquilos, dejamos de ver hacia el pasado, empezamos a ver nuestro futuro como algo positivo, nos sentimos capaces de resolver los problemas que se nos presentan día a día y podemos disfrutar nuestras actividades y nuestras relaciones, nos hemos perdonado y hemos perdonado a nuestra ex-pareja.

"Y vivieron Felices por Siempre..."

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