miércoles, 15 de enero de 2014

¿Después del abuso, qué?

Sobre el Abuso o Intento Erótico Sexual Infantil.

Cuando una persona ha sufrido abuso sexual o violación durante la infancia o la adolescencia, o incluso en una época posterior de su vida, hay problemas posteriores a este incidente en la mayoría de las personas, que se manifiestan a corto, medio y largo plazo.
Debes tener claro que una vez que tu niño te cuente haber sido víctima de abuso sexual, ambos experimentarán todo tipo de sentimientos. Tu reacción repercutirá en el manejo que el niño dé al trauma que ha padecido a consecuencia de la agresión. Los niños cuyos padres son solidarios se recuperan más rápidamente del abuso.

En mi práctica profesional se notó un incremento en consultas por posible abuso o intento erótico sexual infantil y peritajes psicológicos al posible o posibles agresores.

Estas no siempre está nombradas así, pero quien sabe escuchar y leer entre líneas el entrecortado discurso de la consultante, que cuenta hechos aislados, situaciones que no logra entender , describe cambios de conducta o síntomas físicos o psíquicos en sus hijos , sabiendo indagar, haciendo las preguntas correctas, puede darse cuenta que detrás de un determinado conflicto familiar donde hay niñas o niños involucrados que no quieren quedarse a solas con su padre o padrastro y que a la vez sufren llamativos cambios en su estabilidad emocional y física, es muy posible que haya existido un abuso sexual aún no explicitado por el menor.

No sólo no dicho por el menor sino tampoco "detectado" por su madre, quien tal vez esté "durmiendo con el enemigo", pero le resulta "imposible creer que algo de esa índole pueda estar pasando en su hogar".  Son madres no creyentes en sus hijos (as).

Los sentimientos que aparecen al principio, justo después de esta experiencia desagradable (asco, vergüenza, sentimiento de “estar sucia”, culpabilidad por el hecho) pueden quedar muy dentro de la persona, y ser una constante en la vida de la persona, aunque pasen muchos años, si no exterioriza y supera estos sentimientos, muchas veces con ayuda profesional, aunque no siempre.

El 43 % de los abusos son cometidos por agresores desconocidos, el 33 % por personas conocidas por la familia pero sin una relación especial, el 8 % por amigos de la familia, el 11 % por familiares y el 5 % por educadores.

Para la estabilidad psicológica de la persona, lo más dañino es cuando el agresor es conocido ya que, a lo dañino de un abuso se une el hecho de que se tambalean otras necesidades afectivas o educativas de la persona, y aumenta la suspicacia y la desconfianza hacia las personas cercanas.

La edad donde hay una mayor probabilidad de ser víctima de abuso sexual o violación es entre los 6 y los 15 años, y coincidiendo con el cambio a la pubertad, y coincidiendo con todos los cambios psicológicos y físicos que se producen a estas edades. Precisamente de cara a las posibles repercusiones emocionales, la pre-adolescencia y la adolescencia, donde la persona se está formando, es una época de alto riesgo para posibles trastornos psicológicos futuros.

Lo preocupante es qué hacen cuando algún profesional (abogado, médico o psicólogo) les habla del tema:¿Se separan inmediatamente y denuncian al abusador o niegan la realidad y siguen viviendo con él?

Muchas desaparecen y no vuelven nunca más. Otras, lo asumen dolorosamente y toman acciones en defensa de sus hijos.

Un ejemplo en situaciones legal: “Negociaste mal “ le dijo una amiga a una paciente, cuyo marido (padre biológico de los chicos) abusaba de ellos, se separó, lo denunció y dejó de gozar del bienestar económico que tenía.

Pregunto yo  ¿qué otra cosa podía hacer? ¿Había algo que "negociar"? "Te entrego el cuerpo de nuestros hijos a cambio de seguir disfrutando de esta casa y de las vacaciones que me brindas todos los años".

La estrategia del hombre abusador es la siguiente: “Si tú me dejas ver a los niños, haz de cuenta que acá no pasa nada grave y yo te paso una buena cuota alimentaria. Si litigas para probar que yo abuso de ellos: no te paso un peso". “Te canjeo la plata por el cuerpo de los niños”. "Ya vendrás a pedirme dinero, sabes que necesita a aceptar mi propuesta”.

Claro que  es una propuesta moralmente inaceptable y perturbadora. Lo digno es salvar a sus hijos de semejante aberración, aunque la mujer tenga que hacer malabares económicamente para mantener a sus hijos y pagar honorarios de abogado.

Padres de Familia: si ustedes mínimamente sospecha que sus hijos pueden estar siendo abusados no cierre los ojos a la realidad. No la niegue. Son nada menos que sus hijos quienes están en juego, que a mi modo de ver, son MUCHO más importante que un MATRIMONIO y que el bienestar económico que a veces se obtiene estando casada.

No espere a que su hija o hijo se siente a contarle como si fuera un adulto, cuánto hace que el padre, padrastro, abuelo, tío,  cura  o profesor la/o  manosea o la/o  viola. Es usted quien tiene la obligación de observar, asociar hechos, sacar conclusiones y consultar con un psicólogo, un pediatra y un abogado, ESPECIALIZADO EN ESTOS TEMAS, ya que también existen profesionales del área de la salud mental y del derecho incapacitados o no instrumentados para detectar el abuso sexual.

Si está equivocada en sus sospechas, mejor. Pero no corra el riesgo de que sus hijos estén viviendo una situación perversa que no pueden poner en palabras, sino a través de los síntomas y cambios de conducta que manifiestan.

Para los lectores padre de familia: “no todo hombre es un potencial abusador de menores. La mayoría son excelentes padres y aún muchos que no son los padres biológicos sino la pareja de la madre, que cumplen un rol parental muy saludable en la vida de los chicos”.

Pero hay una dolorosa realidad que nos cuesta digerir: Hay mucho por decir, mucho por hacer y  existen muchos niños (as) abusados.

¿Qué Hacer?

1.- Mantenerse calmado. Escuchar el relato de tu hijo puede generar emociones intensas, pero si te alteras, enfadas o descontrolas, dificultará a tu hijo compartir su historia.

2.- Creéle a tu hijo y asegúrale que él no es culpable de lo que ocurrió. Halágalo reconociendo la valentía que tuvo de contar lo ocurrido.

3.- Protege a tu hijo alejándolo inmediatamente del agresor y denunciándolo a la policía. Si no estás seguro sobre a quién contactar, llama a la Línea Nacional para Abuso Sexual Infantil.

4.- Obtén ayuda. Además de acudir a un médico o al pediatra para evaluar cualquier lesión física que tu niño haya podido sufrir (incluyendo enfermedades de transmisión sexual), es importante que tu hijo tenga la oportunidad de conversar con un psicólogo especializado en abuso sexual infantil. Las terapias han demostrado que reducen la angustia en el seno familiar y los efectos del abuso sexual en los niños. Muchas comunidades tienen Centros Activistas para niños que ofrecen apoyo coordinado y servicios a víctimas de abuso infantil, incluyendo abuso sexual.

5.- Reitérale que cuenta con el amor y la aceptación del resto de la familia. No hagas promesas que no puedes cumplir (como por ejemplo que no contarás a nadie sobre el abuso), pero asegúrale que harás todo lo que puedas para protegerlo.

6.- Mantente informado sobre los próximos pasos, especialmente los relacionados a procesos legales. (Para más información sobre cómo ayudar a niños víctimas de abuso sexual a manejar la angustia que genera el proceso legal, lee el documento titulado "Abuso sexual infantil: Cómo manejar el estrés emocional producto de procedimientos legales", en el sitio en Internet de la Red Nacional para el Estrés Traumático Infantil.

“La Red Nacional para el Estrés Traumático Infantil explica que algunos niños que denuncian abuso sexual luego se retractan, pero eso no significa que hayan mentido. En la mayoría de los casos habían dicho la verdad al formular la denuncia original, pero luego enfrentan sentimientos encontrados hacia el agresor y sobre lo que ha ocurrido a raíz de la denuncia”.

En ciertos casos, algunos niños le han jurado al agresor guardar un secreto, e intentan proteger el secreto retractándose. Algunos niños comienzan a negar lo ocurrido y les cuesta aceptar el abuso sexual. En algunas familias, el niño se ve presionado a retractarse porque la denuncia ha afectado relaciones familiares. Un retraso en el enjuiciamiento del agresor también puede llevar al niño a retractarse para reducir la angustia relacionada al proceso legal. Según cifras de la Red Nacional para el Estrés Traumático Infantil un porcentaje muy pequeño de niños se retractan tras haber formulado una denuncia falsa.

En el caso específico que el niño haya sido abusado sexualmente debido al tráfico humano, es vital que no se dude en buscar inmediatamente ayuda médica profesional.

"Cuando una persona está siendo acosada, en lugar de reaccionar de manera obvia, lo que hay que hacer es no dejarse intimidar, estar tranquilamente ,conservar la serenidad y ser muy firme ante la negativa de cualquier chiste, insinuación, tocamiento etc.; poner distancia de por medio inmediatamente; evitar estas compañías y denunciar cuanto antes cualquier conducta de acoso sexual. Es importante mencionar que si la víctima no se siente incomodada y aprueba esta conducta, en ese caso, solo en ese caso el acoso no es considerado un crimen, y el acosador no es considerado un criminal".

En el caso del adulto que padeció abuso sexual en su infancia, es obligatorio que revise si este evento le trae problemas actualmente, de ser así busque profesionales que conozcan del tema y tengan la sensibilidad para tratar sus necesidades.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada