lunes, 29 de septiembre de 2014

Decálogo para Mantener el Cerebro en Forma

Si queremos llegar a la vejez con un cerebro en perfectas condiciones hay que cuidarlo a lo largo de toda la vida. Más aún, incluso desde la infancia. Y para hacerlo nada mejor que seguir los típicos propósitos que nos hacemos en cada comienzo de año y que pronto abandonamos.
La neurociencia nos aporta nuevas razones para no abandonarlos, porque todo camino que hagamos para alcanzar nuestras metras contribuye a mantener nuestra mente saludable. Un cerebro activo responde más rápidamente ante los estímulos y es más hábil a la hora de tomar decisiones. A medida que el envejecimiento sigue su progresión natural, las células de su organismo comienzan a debilitarse y las del cerebro no son la excepción

1.- Hacer ejercicio. Hacer ejercicio y seguir una dieta saludable puede sonar trillado, pero varios estudios han demostrado cómo estas prácticas ayudan al cerebro a nivel celular. El ejercicio retrasa la muerte de las neuronas y favorece el nacimiento de otras nuevas en el hipocampo, responsable del aprendizaje y la memoria. Por el contrario, el sedentarismo físico va asociado al mental y¡ a un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Además la actividad física combate el estrés, es un potente antidepresivo, actúa como recompensa para el cerebro y nos protege de caer en las adicciones. El ejercicio mejora las funciones cognitivas que van desde la matemática hasta la memoria durante toda la vida, e incluso puede ayudar a la función cerebral durante las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer. El ejercicio mejora el crecimiento y la sobrevivencia de nuevas neuronas en el hipocampo (una región del cerebro esencial para la memoria a largo plazo), lo cual podría reemplazar otras que se degeneran como resultado de la enfermedad.

2.- Comer de forma equilibrada. Los niveles de glucosa elevados y el colesterol perjudican al cerebro. Algunos estudios denominan al alzhéimer diabetes tipo III, en la que la resistencia a la insulina dificulta el trabajo de las células cerebrales. El colesterol alto también se relaciona en los estudios de asociación del genoma completo (gwas) con esta patología neurodegenerativa. No se libran los más pequeños, cada vez más sedentarios. Entre los que menos se mueven el colesterol, la glucosa y la hipertensión elevadas ya están dejando de ser excepciones.

3.- Dejar de fumar. No se deje engañar por posibles efectos neuroprotectores de la nicotina. Si sus pulmones pierden capacidad (ese jadeo que le impide subir escaleras o caminar a paso rápido cuesta arriba), su cerebro recibe menos oxígeno, trabaja peor y sus neuronas se resienten.

4.- Aprender un idioma nuevo. El cerebro de los adultos que se inician en una nueva lengua aumenta su grosor en determinadas regiones de la corteza relacionadas con el procesamiento acústico, comprensión y articulación de las palabras. También crece el hipocampo, implicado en la memoria y el aprendizaje. Además, el bilingüismo parece contribuir a aumentar la reserva cognitiva, que confiere cierta protección contra la enfermedad de Alzheimer. Y cuanto más se practique la segunda lengua más gana el cerebro en destreza y resistencia. Este tipo de estímulo mental puede retrasar el deterioro cognitivo asociado con el Alzheimer, aunque hay evidencia de que una vez inician los síntomas de la demencia, progresan más rápidamente.

5.- Doce meses, doce libros. Suena a campaña publicitaria, pero no lo es. La lectura es uno de los mejores ejercicios para mantener el cerebro en forma: aumenta la capacidad de concentración, promueve la empatía, favorece las conexiones entre neuronas y, si es un hábito frecuente, es un ejercicio útil para evitar la pérdida de las funciones cognitivas asociadas a la edad. Da agilidad mental y conocimientos. Los beneficios se incrementan si lee en otro idioma. Esta es una de las maneras más efectivas de mantener tu cerebro fuerte y ágil.

6.- Respirar aire puro. Desde hace décadas, los neurocientíficos sospechan que vivir en la urbe, además de acarrearnos enfermedades crónicas, tiene efectos adversos también en nuestra salud mental. Ansiedad, estrés, depresión o incluso esquizofrenia tienen más probabilidades de manifestarse en el entorno urbano. Y el riesgo aumenta cuando los primeros años de crianza han transcurrido sobre el asfalto.

7.- Combatir el estrés. Este mal de nuestro tiempo envejece, mata neuronas y acorta los telómeros (lo que se relaciona también con las enfermedades neurodegenerativas). Sugerencias: fomentar las relaciones sociales, practicar hobbies o meditar (que, según los últimos estudios, fortalece el cableado del cerebro: la conexión entre sus distintas zonas). Además, mantente en contacto con amigos y familiares ¡siempre y cuando no te genere más estrés! Varios estudios han demostrado que formar parte de una red social más grande puede reducir los efectos cognitivos de la enfermedad de Alzheimer. 

Es bueno realizar el esfuerzo por hacer pausas, cambiar hacia actividades que nos permitan desconectar de estar envueltos en nuestras preocupaciones personales. Nos debemos dar permiso para calmar la mente.

8.- Alimenta tu cerebro. Una dieta rica en pescado y ostras, vegetales de hojas verdes y aceite de oliva, ayuda a tu cerebro a estar fuerte y sano. Los granos integrales, lo mismo que el chocolate, ayudan a aumentar el flujo sanguíneo del cerebro, mientras que el té alivia la fatiga mental. Los huevos, que contienen vitamina B12, combaten el deterioro que suele llegar con el paso de los años (y que puede contribuir a la enfermedad de Alzheimer). Por su parte, las frutillas y las moras ayudan a mantener las funciones motoras y la capacidad para aprender. Pero las semillas y las nueces también contribuyen al bienestar de este órgano, ya que contienen ácidos omega-3 y omega-6, vitamina E y B6, que aclaran los pensamientos y, además, son antidepresivos naturales

9.- Cultivar las aficiones. Proporcionan placer, entretienen y disipan el aburrimiento, que es uno de los peores enemigos del cerebro. La rutina y la monotonía literalmente matan a nuestras neuronas. Escuchar música o practicarla, viajar, hacer puzzles, bailar… Cada uno puede optar por la que más le atraiga (Sobre pasarse horas mirando la tele hay bastantes reservas). Lo esencial es mantener el cerebro ocupado.

10.- No escatimar horas al sueño. Dormir las horas suficientes es fundamental para un cerebro en forma. Durante el sueño nuestro cerebro no descansa. Al contrario, aprovecha para consolidar la memoria de las experiencias y nuevos conocimientos adquiridos durante el día. El sueño también sirve para regular el apetito. Algunos estudios relacionan la falta de sueño con la obesidad. Una persona debe dormir de 7 a 8 horas al día para mantener el buen funcionamiento del cerebro. Asimismo, tomar siestas en el medio del día ayuda a mejorar los niveles de energía y ayuda a que el cerebro descanse y se reactive.

11.- Ser optimista. Aumenta la creatividad, fortalece nuestro sistema inmune, nos hace estar de mejor humor. Son muchas las razones para ser optimistas y elegir la botella medio llena frente a la que está medio vacía (el contenido de líquido es el mismo ¿o no?). Pero no olvidemos que el optimismo ha de ser inteligente. "esta forma de ver la vida también se aprende y nunca es tarde para hacerlo".

Para mantener un cerebro activo, es recomendable cambiar la rutina en pequeñas cosas, como por ejemplo, lavarse los dientes con la mano menos diestra, tomar un camino diferente al trabajo o hacer una cosa pequeña nueva todos los días, para así reactivar áreas del cerebro que normalmente se mantienen desactivadas.

Los tres pilares de una buena salud mental son una buena dieta, ejercicio físico y entrenamiento mental. Entre los beneficios del entrenamiento mental están, el mejoramiento de la memoria, incremento de la atención, mejor razonamiento lógico, aumento de conciencia, mayor capacidad de tomar decisiones adecuadas, y aumento en productividad, entre otras.

Este decálogo es también el carácter alegre, el fortalecimiento de las redes familiares, cultivar las amistades, la práctica de ejercicio, las actividades al aire libre que durante muchos años nos han proporcionado una larga vida y una mente despierta. 


http://alex-psicoclinica.blogspot.mx/2013/10/cerebro-sano.html

martes, 23 de septiembre de 2014

Trastorno de la Personalidad Histrionica: Sintomatologia en Mujeres y Hombres

No hay nada más desconcertante para un hombre que encontrarse con una mujer que sufra trastorno histriónico de la personalidad o viceversa. 
Solamente constituyen un trastorno cuando estos rasgos son inflexibles, desadaptativos y persistentes. Su característica esencial es la emotividad generalizada y excesiva y el comportamiento de búsqueda de atención, que provoca deterioro funcional o malestar clínicamente significativo, y que se da en diversos contextos. Las personas con trastorno de personalidad histriónica suelen expresar sus emociones de manera exagerada. Suelen ser vanidosas y egocéntricas, y se sienten incómodas cuando no son el centro de atención. A menudo son seductoras en apariencia y comportamiento, ya que les preocupa mucho no serlo. Buscan continuamente a alguien que les tranquilice, que apruebe lo que hacen, y pueden enfadarse cuando alguien no les atiende o halaga. Suelen ser impulsivos y poco tolerantes a la frustración. Su estilo cognitivo es extremista, tienden a ver todo en términos de blanco o negro. Su discurso a menudo carece de detalles y es exagerado.

El trastorno histriónico de la personalidad también es conocido como histeria. Lo sufren más las mujeres aunque hay muchos hombre que lo tienen.

Surge en la infancia, aunque sus características principales comiencen a mostrarse con más fuerza en la juventud. Entre las causas más frecuentes: padres indiferentes o el refuerzo por parte de los padres de conductas inadecuadas o una base neutral afectada, falta de atención y cariño, maltrato psicológico, haber sufrido desprecios o humillaciones, falta de valores en los modelos parentales. La autoestima baja, los complejos con el aspecto físico y sentirse inferior a los demás son elementos mantenedores de este tipo de personalidad.

Quien tiene una personalidad histriónica se caracteriza por la teatralidad, la dramatización y en general, por una excesiva demanda de atención. Busca incansablemente la aceptación y para lograr este objetivo pueden utilizar estrategias como la seducción o el victimismo.

Característica según criterios DSM 5

Situada en el grupo B

Patrón dominante de emotividad excesiva y de búsqueda de atención, que comienzan en las primeras etapas de la edad adulta y está presente en diversos contextos, y que se manifiesta por 5 (o más) de  los hechos siguientes.
  • Se siente incomodo en situaciones en las que no es el centro de atención.
  • La interacción con los demás se caracteriza con frecuencia por un comportamiento sexualmente seductor o provocativo inapropiado.
  • Presenta cambios rápidos y expresión plana de las emociones.
  • Utiliza constantemente el aspecto físico para atraer la atención.
  • Tiene un estilo de hablar que se basa excesivamente en las impresiones y que carece de detalles.
  • Muestra autodramatización, teatralidad y expresión exagerada de las emociones.
  • Es sugestionable
  • Considera que las relaciones son más estrechas de lo que son en realidad.
Los síntomas más evidentes de la histeria son: mitomanía, sugestionabilidad, histrionismo, conflictos sexuales. La histeria se caracteriza fundamentalmente por una personalidad falsa, actuadora, egocentrista e irritable al extremo.

El cuadro sintomático del trastorno histriónico de la personalidad va variando en función de la edad del individuo. Las tendencias histriónicas que aparecen en los niños se encuentran asociadas a conductas manipuladoras, de demanda e inmadurez. El comportamiento de los adolescentes y los adultos histriónicos está más cerca del prototipo que describe el DSM 4 TR y 5 y aparece asociado a la seducción, teatralidad y pseudo-hipersexualidad.

Pruebas y Exámenes

El trastorno histriónico de la personalidad se diagnostica con base en una valoración psicológica que evalúa los antecedentes y gravedad de los síntomas. El médico puede diagnosticar este trastorno observando en la persona: 
  • El comportamiento
  • Los antecedentes
  • La apariencia general
  • La evaluación psicológica
En la Mujeres: La mujer que tiene relaciones constantes, superfluas, estereotipadas, sexo fácil y carente de placer real, generalmente es histérica (histriónica). Muchas veces la mujer con trastorno histriónico seduce al hombre y cuando ya está a “punto” lo deja “viendo lejos”.  Sufren de gran inestabilidad emocional, profundamente sugestionables y muy mentirosas.  Tiene una relación amor-odio hacia el hombre. Es la típica mujer que se queja de los hombres y de su soledad. Tiene escaso control de los impulsos. Sus ataques de ira son fuertes y sus depresiones muy profundas. Tiende a relacionarse con hombres obsesivos, agresivos y controladores. Con eso reafirma “los hombres son malos”. Es fácil reconocer una mujer con histeria: si la ves hablando de “todos sus novios”, de cómo la desean y como los rechaza, vive tratando de ser el centro de atención. Inventa dramas, mete en líos a la gente, solo por estar en medio, comúnmente sufre de muchas dolencias físicas, reales o imaginarios, con eso se mantiene siempre como centro de atención, vive en constante conflicto. El drama la llama y si no es así, lo inventa.

En el trastorno histriónico el conflicto sexual es usual. Generalmente son frígidas o ninfómanas. Es siempre un área alterada. Una mujer que vive de relaciones superficiales, altamente públicas y contando siempre sus intimidades, tiende a ser histriónica

La mujer histérica generalmente inventa historias de violaciones y abuso sexual, son mentirosas. Es típico inventar cuentos sobre otras personas. La mayoría de las mal llamadas “mujeres fáciles” en realidad son mujeres que sufren de trastorno histriónico de la personalidad. Lamentablemente la histeria es el trastorno que se estudia desde más tiempo y hasta ahora, la cura es de muy baja incidencia

Una persona con trastorno histriónico puede generar psicosis y llegar al extremo de tener personalidades múltiples (identidad disociativa). Freud decía, una histérica en las primeras sesiones, si le colocas una piedra en la cabeza y le dices que eso cura, mejorará un tiempo. 

En los Hombres: El hombre con trastorno histriónico su carácter es marcadamente narcisista, pero no es un perverso. Es el típico mujeriego (donjuanismo), mentiroso y parlanchín, obedecería al estereotipo de "hombre macho", teatral, buscador de sensaciones, egocéntrico, superficial y vanidoso. Humor cambiante, caprichos, celos, necesidad permanente de ser el centro de atención, frivolidad, “labia”, Son simuladores que precisan de esas satisfacciones, conquistas para afianzarse como hombres, Son egocéntricos: Lo único importante es lo que les pasa a ellos, son dependientes: necesitan imperiosamente de los otros. Para Freud el motivo distintivo que gobierna el comportamiento de los histéricos es el “temor a la pérdida del amor”.  No se caracterizan por su insistencia para llevar a la mujer a la cama o por una gran potencia sexual, son mucho ruido y pocas nueces. Lo importante para ellos es exhibirse con mujeres hermosas, aparentar, enmascarar algo que no es. Insatisfechos: Son unos eternos insatisfechos, nadie nunca llena sus expectativas. Se muestran simpáticos y sociables, de forma que suelen causar una buena  primera impresión, que con el tiempo no consiguen mantener. Para los hombres histéricos lo interesante es el proceso de seducción, son “del príncipe azul al sapo perfecto”. Los hombres histéricos son incapaces de construir una relación de pareja estable. Adicionalmente a su miedo al compromiso, carecen de madurez emocional y tienden a sobreactuar su manera de ser, adoptando actitudes caricaturescas, tiene “una falla en la estructuración de su masculinidad”.  Los hombres histéricos son inestables, se acercan pero con una actitud ambigua, dejando siempre la puerta abierta para salir corriendo en caso de ser necesario cuando una relación se vuelve muy seria.

El cuerpo del hombre histérico es una especie de pantalla en la que se proyecta un mundo irreal: Un mundo que enmascara detrás de la necesidad de la mujer de estar con ese hombre, la inseguridad, necesidad de constante aprobación y aceptación. Es el hombre que promete y no cumple. Puedes ver en mi blog anterior “La psicología del Mujeriego” algunas sintomatología más del hombre histérico.

Sin embargo, se trata de un trastorno que suele tener características diferentes según se presenten en hombres o mujeres. Hay en este trastorno probabilidad de disfunciones sexuales, anorgasmia e impotencia. Buscan la novedad, la estimulación y la excitación, y tienen tendencia a aburrirse con su rutina habitual, son poco tolerantes y se sienten frustrados cuando se les retrasa la gratificación, sus actos van encaminados a la gratificación inmediata. Comienza las actividades con mucho interés y entusiasmo, pero su interés se desvanece rápidamente. Creo que hay más hombres que pueden tener el trastorno de los que reciben el diagnóstico.

Si en el Siglo XXI reina la histeria masculina, entonces, ¿la histeria femenina disminuyó? Puede ser ya que uno de los componentes fundamentales de la histeria es la represión de la sexualidad y la mujer, hoy en día, tiene mayor libertad en ese aspecto.

Si el hombre histérico consigue vencer la compulsión a la rivalidad asustadiza en la lucha por el falo, puede ser un compañero sexualmente correcto y un padre, algo maternal. Porque la histeria asintomática, la histeria como estructura vital, es el final feliz de la neurosis.

Tratamiento

Las personas con esta afección a menudo buscan tratamiento cuando experimentan depresión o ansiedad por relaciones sentimentales fallidas u otros conflictos con personas. Este trastorno puede mejorar con psicoterapia y algunas veces medicamentos.

El psicoanálisis para muchos es una terapia obsoleta, la misma es la más efectiva contra la histeria, aunque hoy en día hay variadas formas de métodos de intervención psicoterapeuticos y con resultados altamente eficaces. Toda histérica mejora en las primeras sesiones, pero luego se abandona, se enamora del terapeuta o sencillamente inventa que este la sedujo. La mayoría de las denuncias hechas hacia psicólogos y psiquiatras de seducción sexual, proviene de histéricas. Muchos de mis colegas se niegan a tratar mujeres con histeria. Saben que se someten a ser desprestigiados por ellas.

Complicaciones

Este trastorno puede afectar las relaciones sociales o sentimentales. La persona puede ser incapaz de hacerle frente a las pérdidas o fracasos. Puede cambiar de trabajo frecuentemente, debido al aburrimiento o a su incapacidad de hacerle frente a la frustración. Una persona con este trastorno anhela cosas nuevas y excitantes, lo cual la conduce a situaciones arriesgadas. Aquellos que sufren de este trastorno a menudo no logran ver su propia situación en forma realista y tienden por el contrario a sobreactuar y exagerar, además, generalmente culpan a otras personas de sus fracasos o decepciones. Todos estos factores pueden llevar a una mayor probabilidad de depresión. En histeria clásica puede volverse dependiente de analgésicos o sedantes.

Prevención y Asistencia Médica/psicológica.

Se debe buscar asistencia médica si se presentan síntomas que sugieren la presencia de este trastorno, en especial si comienzan a afectar el bienestar de la persona, sus relaciones interpersonales o la capacidad para mantener un trabajo. La intervención de profesionales expertos en salud mental puede ayudar a las personas predispuestas a desarrollar este trastorno para aprender formas más productivas de entender y enfrentarse a las situaciones de su vida cotidiana.

martes, 16 de septiembre de 2014

Psicología del Mujeriego

El Casanova era irresistible, tenía la habilidad camaleónica de transformarse en lo que sus parejas deseaban.
El seductor “finge y miente para seducir: tiene la capacidad de decir lo que ellas quieren escuchar”. Pero generalmente terminan recibiendo el peor de los castigos: “el odio de una mujer, por la sensación de haber sido estafada”. Muchas veces el mujeriego es víctima de una mujer que jugó con su corazón. La preponderancia en la emisión de mentiras del hombre mujeriego a veces esconde trastornos psicológicos muy importantes

El mujeriego a veces nace de una madre dominante y castradora. Muchas veces histérica. No es inusual que el mujeriego tenga una relación de dependencia emocional con su madre. La figura paterna es determinante en los aspectos emocionales del mujeriego. A veces por asociación y otras por rechazo. Reconocer a un mujeriego pasa por la velocidad con que pide tener sexo. Se dice que el hombre mujeriego nace de la cultura machista. Muchísimas veces la madre para evitar que su hijo sea gay, inculca el patrón. Se conoce que un número importante de hijos maltratados por la madre, desarrollan un patrón de hombre mujeriego. Existe una gran población de hombres mujeriegos tiene dificultades severas en reconocer su homosexualidad encubierta. A veces las experiencias tempranas en la sexualidad y el trauma que puede con   llevar a ser así. Estos hombres buscan constantemente a su madre en otras mujeres que en alguna etapa de su infancia lo rechazo o los abandono y tienen la necesidad de ser aceptados.

Sus rasgos característicos son los siguientes:
  • Se sienten adictamente atraídos por el sexo femenino. Necesitan camaradería sexual permanente, en caso contrario son tendentes a la depresión y/o ansiedad.
  • Por prolongadas o intensas que sean sus relaciones tienen el regusto de la fugacidad e improvisación. Para estos hombres no hay pérdida insoportable ni mujer irreemplazable.
  • En las relaciones prolongadas, matrimonio o noviazgo, son infieles, generalmente.
  • Sus relaciones con mujeres empiezan rápidamente, con una atracción física instantánea. No hay espacio entre el deseo y su satisfacción.
  • Los Casanova evitan los afectos más profundos; si la relación con la amante de turno adquiere un tinte más serio suelen huir de la misma.
  • Inconscientemente clasifican a las mujeres de "buenas o malas", "vírgenes o putas".
  • Están muy predispuestos al alcoholismo, la drogadicción y otros desórdenes obsesivo-compulsivos.
  • Tratan a las mujeres como una propiedad y al sexo como un objeto de consumo.
La seducción suele perseguir una "escalada sexual" que consiste en una serie de concesiones logradas mediante el encanto y la habilidad. Normalmente el primer contacto sexual consiste en una cópula normal,o precoz, a continuación desearán el sexo oral, anal e incluso el sexo con parejas múltiples.

Estas características del Casanova se deben considerar con la cautela debida. Al igual que los síntomas de una enfermedad un síntoma aislado no tiene especial significación pero si se dan varios y de forma persistente se debe considerar como algo patológico, un desorden de los sentimientos caracterizado por la compulsiva persecución de las mujeres: El complejo de CasanovaEl hombre Casanova habla de sus conductas, y de las mujeres, en términos de intercambio: "Me dan lo que necesito y yo les doy lo que necesitan".

Sea cual sea la edad cronológica o el estatus que ocupa el hombre "buscador de emociones" no puede vivir sin novedad y excitación. Es por ello que cuando descubre a una mujer que le resulta atractiva comienza su estrategia de juego y habilidad para conseguir el trofeo ansiado, sus pasos son meticulosamente calculados, lo que requiere concentración y autocontrol. La adulación se convierte en un arte a cultivar y hacen de la seducción toda una ciencia reemplazando el romanticismo con la técnica y la pasión con la precisión.

Los mujeriegos son tremendamente calculadores, persistentes, encantadores e inteligentes. Tienen que llevar el control de la relación en todos sus detalles. También sienten un deseo narcisista de “dispersar su semilla” dejar su huella en la mayor cantidad de mujeres posible. “Coleccionan mujeres, como antiguos guerreros, como medallas o trofeos de guerra”,

Los seductores buscan mujeres más jóvenes que no tengan su experiencia ni su inteligencia: “Mujeres con las que se pueden sentir superiores y admirados”. Cada nueva conquista se realiza motivada inconscientemente por una necesidad de reafirmar la masculinidad.

“Y por eso, vengativamente, con voracidad desenfrenada, este conquistador come mujeres, las devora, las destruye”. Para ellos el riesgo del abandono está siempre allí, pero ellos suelen adelantarse abandonando primero. La infidelidad es su carta bajo la manga, es decir, tener a la mano otra mujer en caso de ser rechazados.

“El mujeriego sufre una enfermedad psicológica, un profundo trastorno en sus vínculos tempranos que le hace temer al compromiso y al abandono hasta niveles de pánico”. Las mujeres se enganchan con este Don Juan por ser un gran seductor irresistible para ellas, uno que promete y muestra algo que no tiene y que todas quieren comprar. “El histérico es emocionalmente inmaduro, dramatiza todo el tiempo, tiene una actitud histriónica, atrapa al otro dentro de su trama, siempre que el otro se enganche”.

El mujeriego es un neurótico, que intenta encontrar, reproducir a su madre en todas las mujeres que encuentra, por supuesto fallidamente se retira compulsivamente de cada una de ellas ante la decepción inconsciente de no encontrarla o ante el miedo a encontrarla y enfrentarse a la ley del padre. Los hombres mujeriegos son personas que basan sus relaciones sentimentales en el egoísmo y en la búsqueda del placer. Los mujeriegos tienden a ser personas asertivas externamente, lo que es parte de su atractivo para las mujeres, pero con grandes miedos e inseguridades en su interior. Suelen ser encantadores al principio de la relación pues han refinado el arte de las relaciones superficiales. Personas que no tienen que vivir el sufrimiento de estar envueltas sentimentalmente con ellos los suelen ver de una forma positiva. Tienden a ser también personas dominantes hacia sus parejas, pues a pesar de que las hieren constantemente tampoco las quieren dejar ir. El patrón infantil del hombre mujeriego es la recreación del deseo de tener todo lo que pide. El rasgo psicopático en el mujeriego se puede descubrir en su total ausencia de culpa. Lo que siente es miedo a que lo descubran, no culpa. 

Es estadísticamente probado que el hombre mujeriego es generalmente eyaculador precoz. Las razones pasan por ansiedad y depresión.

Quien necesita varias parejas (más allá que sea hombre o mujer) esconde el gran vacío de por un lado ser fugitivo de sí mismo, porque es inestable emocionalmente y no puede comprometerse con nadie ni siquiera consigo mismo y por el otro tapona el mismo vacío de brazo en brazo de otra persona. El vacío está tapado con el emblema de ser el poseedor del falo, un ser completo sin castración, intachable.

Quien está con muchas/os está muy solo, no está en realidad con nadie y de esto da cuenta el famoso Don Juan que tras la fachada de eterno mujeriego, ganador, oculta un solitario y eterno inmaduro que no puede sostener un vínculo afectivo estable.

El daño que en apariencia parece provocar a las demás en realidad es hacia sí mismo y hacia la figura materna donde cada mujer es colocada y de ahí que escapa a la misma por la connotación incestuosa. Por eso necesita separar la corriente afectiva amorosa de la sexual y cuanto más se enamora menos puede. Estar con muchas le sirve de excusa perfecta para no ser de nadie.

Muchas veces su intención no es dañar a esa mujer sino a esa primitiva madre infantil que lo ha marcado en esa posición de nene e inmaduro eterno, siempre ocupando ese lugar de hijo con las mujeres a las cuales ama y odia (ambivalencia afectiva) y de las cuales termina escapando e hiriendo en su incesante búsqueda de amor.

Cuando una mujer lo rechaza le toca ese punto de dolor que no soporta, ese ego herido que él no permite ni quiere mostrarse tan vulnerable y ahí aparece la bronca y la impotencia al descubierto. El tema de la triangulación remite otra vez al triángulo primario edipico: padre-madre-hijo y al lugar de rivalidad o competencia por el amor de esa madre.

Las mujeres  si repiten este tipo de modelo es porque se intentan poner en un lugar de salvadoras, de madres que van a dar todo a ese hijo para que se quede con ellas y esto cae en la decepción cuando toman conciencia que ocupar ese lugar los hará escapar más rápido que ligero. Luego queda el vacío, la herida abierta y la desolación de no entender en qué se ha fallado.

El Casanova actual es el "eterno mujeriego", insaciable e irresistible, es un galán persistente. Su poligamia es un reflejo de la tendencia innata del macho a dispersar su semilla tanto como le sea posible, es por ello que rara vez utilizan palabras como "engaño" o "infidelidad" para describir su conducta; al contrario consideran que ésta es una expresión honesta de su naturaleza, a la que sólo las mujeres más tontas o mezquinas pueden poner objeciones. El sexo para el Casanova no tiene nada que ver con el amor, es un vehículo, un medio para alcanzar el sentimiento de plenitud e integridad del que, probablemente, carece. Las mujeres son objetos deseables, trofeos conseguidos en función de sus habilidades. Al principio cada una entraña un nuevo misterio, un desafío y, como tal, se entrega a desvelar el misterio de afrontar el desafío, pero cuando se descubre el misterio se desvanece el deseo.

El miedo al compromiso, la inseguridad de lo que quieren, la insatisfacción permanente, son sólo algunas de las características que cada vez más definen a los hombres de hoy. El mujeriego es abusivo siempre psicológicamente y a veces físicamente. Su condición narcisista y su condición aditiva al sexo opuesto le generan un impulso a estar siempre en busca de nuevos retos que satisfagan su ego. Pueden ser personas buenas siempre y cuando no te envuelvas sentimentalmente con ellos. Si te envuelves con un hombre así comienza tu pesadilla después de varios meses y si continúas con él crearás tu propia prisión. El mujeriego al final sufre. Tarde o temprano termina siempre solo.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Motivos porque No logras tus Metas ( Estrategias y Soluciones)

Sucede en muchos ámbitos de la vida. Estamos más que dispuestos a alcanzar nuestras metas, lo deseamos con todas nuestras fuerzas. Pero al poco tiempo, nos desinflamos. La euforia, la emoción, la motivación decae, y cada vez vemos esos objetivos más lejanos e inalcanzables. Hay muchos motivos por los que las personas no alcanzan sus metas y se quedan atascadas en el camino hacia ellas, lamentando su mala suerte o reprochándose su falta de capacidad. Descubrir cuáles son tus motivos es el primer paso para cambiar las cosas.

1. Pesimismo. El pesimismo es uno de los principales inconvenientes para alcanzar cualquier cosa en la vida. El pesimista se viene abajo ante el primer obstáculo y abandona ante el primer inconveniente porque los considera como señales del fracaso al que está “predestinado”. Si no eres optimista puedes aprender a serlo. 

2. No tener un propósito grande. Muchas personas se plantean metas sin alma. Es decir, cosas que quieren lograr porque sí. ¿Quieres un auto nuevo? ¿Cuál es el propósito de tenerlo? ¿Quizás aumentar tu productividad para así poder ayudar a más gente? ¿O de pronto te interesa llegar más rápido a tus destinos para efectivamente cumplir con tus tareas diarias y poder dedicar más tiempo a tus hijos? Cualquiera que sea tu meta, asegúrate de que está atada a un gran propósito de vida.

3. No aceptar consejos. La gente que cree que lo sabe todo suele ser la que menos sabe, porque no se molesta en aprender ni en escuchar a los demás. Hay personas que tienen experiencia y conocimientos relacionados con la meta que deseas alcanzar. Escucha lo que tienen que decirte, lee libros, aprende, fórmate. Cuanto mayor sea tu conocimiento, más probabilidades tendrás de alcanzar tu meta.

4. Rodearse de gente que no logra sus metas. Si te rodeas de patinadores y te compras unos patines y vas con ellos a la pista a intentar aprender a patinar constantemente, ¿Qué crees que pasará en unos meses? Pues lo más probable, es que aprendas a patinar como ellos. De igual manera ocurre con lo malo y negativo de la vida. Si te rodeas de gente que no logra sus metas, tú adquirirás la habilidad que ellos tienen. Es por esto que las águilas no se rodean de gallinas.

5. Te centras en el resultado no en el proceso. No esperes a celebrar tus logros cuando llegues al final, premia tu actitud, tu esfuerzo, tu progreso, no el resultado. Lo que importa es lo que te estás esforzando. Así que a cada paso reconoce lo bien que lo estás haciendo y premiate de vez en cuando. Así conservarás la motivación durante todo el proceso.

6. Falta de determinación. La determinación, la perseverancia y la fuerza de voluntad son elementos imprescindibles para el éxito.

7. Eres demasiado exigente. Comprométete contigo misma y no busques excusas, pero sé flexible, si tienes que modificar tu objetivo no pasa nada. Las exigencias lo único que consiguen es hacerte sentir frustrada y enfadada cuando las cosas no salen como quieres, y como es muy probable que alguna vez no lo hagan, lo mejor que puedes hacer es ser flexible y adaptarte a los imprevistos.

8. No asumir la responsabilidad. Las cosas pueden salir mal, es parte de la naturaleza de la vida. Cuando no logras una meta (por ejemplo financiera), ¿Normalmente a quién culpas? La mayoría de la gente culpa a sus jefes, a sus compañeros, a sus gobiernos, a su país, a su sociedad… Pero nunca a sí mismos. Curioso, ¿Cierto? Pues es importante dejar de culpar a los demás y saber que sólo nosotros mismos tenemos la responsabilidad sobre nuestros actos.

9. Dejar que tus emociones te dominen. La ansiedad, la preocupación, la obsesión, los miedos (incluyendo tanto el miedo al fracaso como el miedo al éxito), las dudas, etc., pueden crearte muchos problemas a la hora de alcanzar tus objetivos. Por ejemplo, si los obstáculos o los problemas que surgen en el camino te hacen sentir muy mal, tenderás a huir y abandonar.

10. Dejar pasar las oportunidades. ¿Y si mientras estás desarrollando un proyecto alguien te propone colaborar? Tal vez no interese y hagas bien en rechazarlo, pero tal vez es justo lo que necesitas. En tu camino pueden aparecer nuevas oportunidades, aspectos que no habías tenido en cuenta, personas que pueden ayudarte de un modo u otro. Por tanto, ten los ojos bien abiertos y aprovecha esas oportunidades cuando surjan.

11. Escuchar a personas negativas. Cuando quieras lograr tus metas, especialmente aquellas que requieran esfuerzo y cambios trascendentales en tu vida, asegúrate de no estar cerca de gente negativa. La mayoría de las personas que no ha logrado nada en su vida tratará de detenerte y de decirte que no es posible lo que quieres. ¿Por qué? Porque ellos no se sienten dignos de que tú logres algo y que les demuestres que sí es posible, por lo tanto intentarán rebajarte a su nivel. No importa quienes sean, si te dicen que no puedes, ¡huye!

12. Falta de flexibilidad. Para aprovechar las oportunidades, como decía antes, hace falta ser flexible, pero la flexibilidad también te ayudará a adaptarte en el camino hacia tu meta. Tal vez el plan que trazaste al principio necesita algún reajuste por el camino. Tal vez te das cuenta de que la meta que te has propuesto no se puede alcanzar si no logras algo diferente primero. Es decir, tienes que ser lo bastante flexible como para poder adaptarte a las circunstancias cambiantes, a los retos y los obstáculos del camino, haciendo algunas modificaciones en tus planes si es necesario.

13. Empezar muchos proyectos al tiempo. Conozco muchísima gente que dice que son capaces de hacer “Multitarea”, que hacen varias cosas a la vez sin problema alguno. Especialmente las mujeres. Y desafortunadamente, esto no sólo está demostrado que es imposible a nivel cerebral, sino que además está comprobado que disminuye la productividad al máximo dejándote exhausto y sin que logres realmente nada. Enfócate en una cosa a la vez y verás la diferencia. “prever cada objetivo como si fuese el único”.

14. No tienes un compromiso del 100%. Si no lo entregas todo, lo que entregas es nada. El compromiso no admite medias tintas. Se tiene o no se tiene. No existen los ‘medios compromisos’. Compromiso es algo por lo que uno está dispuesto a darlo todo. Nada grande se ha logrado sin un compromiso incondicional.

15. Dejarte desanimar por los demás. No son los demás los que deben decidir tus metas, sino tú. Como explicaba más arriba, escuchar a los demás puede servirte de ayuda, pero si tratan de desanimarte y hacerte abandonar para que hagas lo que ellos digan, no se merecen que los escuches.

16. No saber lo que quieres o no tener metas claras. Si no sabes adónde vas es muy difícil llegar a ninguna parte. Por tanto, crear metas claras y realistas debe ser siempre el primer paso. Las metas vagas pueden ser también un problema. Por ejemplo, si estableces como meta perder peso, tienes más probabilidades de fracasar, porque es una meta bastante vaga. Es preferible ser más específico y decir: Quiero perder 4 kilos en 3 meses.

17. No es el momento adecuado para ti. En los tiempos que corren, en los que hay que hacer de todo y cuanto antes mejor, se nos olvida que no se puede hacer y tener todo a la vez; y esa puede ser una de las razones de que no consigas lo que te propones. Considera, según tus circunstancias y prioridades actuales, si este es el momento adecuado para llevar a cabo tus objetivos. Hay determinadas situaciones que son particularmente estresantes y requieren gran parte de tu tiempo,  en esos momentos es mejor esperar un poco para realizar algunos de tus objetivos. Como mencioné en el artículo de la semana pasada no tienes por qué hacerlo todo ahora mismo, hay cosas que pueden esperar. Quizá ahora no es el mejor momento para lo que te has propuesto, quizá supondría un estrés que dentro de unos meses o años no. Así que piensa, ¿tiene sentido que lo hagas ahora? Si no lo tiene, olvídate de ello hasta más adelante. Eso sí, no utilices esto como una excusa para posponer cosas.

18. No te pones en marcha. Tienes claro lo que quieres pero no das el paso. Quieres tenerlo atado, ver todo el camino por delante. Pero el exceso de planificación paraliza. La acción más pequeña vale más que la intención más grande. Somos lo que hacemos, no lo que pensamos, ni decimos, ni planeamos.

19. No hacerte responsable. Si culpas a los demás o a la mala suerte de los errores, obstáculos o fracasos, estás renunciando al control de lo que te sucede. Si quieres tener el control deberás hacerte responsable y dejar de culpar a otros. Ellos no van a solucionar tus problemas, sino que tendrás que hacerlo tú. Cuando uno asume la responsabilidad de su vida, deja de buscar culpables y empieza a centrarse en hallar soluciones.

20. No cultivas tu mente "Toda batalla ha de ser ganada antes de ser librada", dice Sun Tzu en El arte de la guerra. El éxito (en cualquier parcela: dinero, trabajo, relaciones) es en primer lugar mental. La riqueza es un estado de la mente. En lo que crees, te conviertes. Vives a la altura de tus creencias.

21. No quieres lo que dices que quieres. En otras ocasiones no es que no sepas lo que quieres sino que lo que dices que quieres en realidad no lo quieres. Desear no es decir lo que se quiere sino sentir lo que se quiere. Ya lo apuntaba Goethe: «Si no lo sientes, no lo lograrás».

22. Ser egoísta. Hay gente que cree que ayudar a otros es estúpido. Piensan en dar y no en recibir. Por lo regular estas personas no tienen dinero y tienen muchos problemas en sus vidas. Las principales maneras de hacerse rico y lograr un éxito aplastante, incluyen alguna forma de generar valor y beneficiar a muchas personas. Mientras más personas beneficies mucho más exitoso serás. Alcanzar tus objetivos requiere a menudo la ayuda de los demás. Si eres egoísta y no ayudas a nadie, tampoco habrá nadie ahí para ayudarte cuando llegue el momento. No te obsesiones tanto con alcanzar tus objetivos como para olvidarte del resto de las personas. Procura estar ahí también para ellos.

23. Hacer demasiadas cosas al mismo tiempo. Algunas personas son especialistas en empezar muchas cosas y no acabar ninguna. Céntrate en una sola meta y préstale toda tu atención y energía. Cuando la hayas alcanzado, céntrate en la siguiente, pero no lo hagas todo a la vez porque tu atención se dispersará y estará descontrolada.

24. No es lo que realmente quieres. Cuando te propones algo que en realidad no quieres hacer, ya sea porque crees que debes hacerlo o porque otras personas lo esperan, es normal que  no encuentres ni tiempo ni motivación, al fin y al cabo no es lo que tú quieres. Por eso es importante que seas tú la que quiere conseguirlo, que sea importante para ti. Así que cada vez que te plantees un objetivo pregúntate si realmente quieres hacerlo y cuál es el motivo, la razón por la que quieres que salga adelante. Tener una razón que te parezca importante y que te entusiasme es lo que más te va a motivar.

25. No perseveras lo suficiente. La mayor parte de la gente quiere llegar demasiado rápido a destino, y al no conseguir resultados, desiste. Y ahí radica el asunto: no lograron sus objetivos porque no invirtieron las suficientes horas hasta dar con la tecla adecuada. Todo el mundo quiere coger atajos, pero no funcionan así las reglas del juego.

 26. La pereza. Alcanzar metas requiere esfuerzo y trabajo. Si eres de los que prefiere estar viendo la tele, enviando mensajes con el móvil o jugando a vídeo juegos todo el rato, no tendrás tiempo ni ganas para perseguir tus metas. Aléjate un poco de todos esos dispositivos distractores y dedica tiempo y trabajo a tus objetivos.

27. No eres disciplinado. Utilizas la gran especialidad del ser humano que es justificarse: “Por un día no pasa nada”. Pero sí, si pasa. El día que dejas de practicar un buen hábito te empiezas a instalarte en otro malo.

28. No te enfocas. Aprendiz de todo, maestro de nada. Inviertes más tiempo en empezar cosas nuevas que en terminar las ya empezadas. 

29. Estar inactivo. Para alcanzar tus metas necesitas energía. ¿De dónde sacas esa energía? Imagina que tienes una bicicleta con una luz que se enciente cuando pedaleas porque el pedaleo hace funcionar la batería. Las personas funcionamos de un modo parecido: túmbate en el sofá durante horas y te quedarás sin energía; sal a la calle a caminar, ha ejercicio o mantente activo de cualquier otro modo y tendrás más energía para ir a perseguir tus metas y alcanzarlas. No ver Mucha Televisión.

Estas son algunas de las razones más importantes del por qué demoras en lograr tus metas:
  • Falta de decisión.
  • Falta de organización.
  • Sentir baja tu autoestima y no trabajar en mejorarla.
  • No tener claro tus propósitos ni tu “para qué” de esos propósitos.
  • Esperar que todo esté “perfecto” para avanzar.
Te propongo las siguientes claves para enfrentar estos problemas:

1. Toma una decisión: Si tomas una decisión, no implica que esta sea terminante. Tomar una decisión implica que liberes una energía estancada para dar paso a la fluidez de las experiencias de esa situación que te está afectando. Que tomes una decisión ahora no significa que en el camino, si te das cuenta que quieres elegir otros rumbos o experiencias, no puedas ajustarla tomando otra. ¡Anímate! ¡Decide! Comienza ahora con lo que tienes.

2. Organízate: El tiempo es una interpretación que haces de cómo vives la vida. Depende de tí que te “hagas tiempo” y dejar de decir o pensar “no tengo tiempo” (que está expresado como si el tiempo “viviese” fuera de ti y no pudieses cambiarlo). Cambia tu pensamiento y comienza a “pararte” en los resultados, deja las excusas atrás y hazte tiempo para administrar tu tiempo. Pon prioridades; siempre una cosa es más importante que otra. Luego, comienza por la primera, sigue con la que sigue, etc. etc.

3. Trabaja en valorarte y en reconocer tus dones, capacidades y logros: Es muy importante que cada cierto tiempo, por ejemplo una vez al mes, te encuentres contigo mismo y trabajes en identificar,recordar y reconocer tus virtudes y lo bueno que has logrado en todos los años vividos. Recapitular los “tesoros” que te caracterizan te permitirá tomar conciencia de los recursos de los que dispones y recargar la pila de tu motivación para tomar decisiones y ejecutar las acciones que te lleven a conseguir tus metas.

4. Clarifica tus propósitos: Identifica qué es lo que quieres que pase en tu vida, qué necesitas, qué te hará feliz. Si no tienes claro que experiencias tú necesitas vivir que te otorguen bienestar, no podrás orientarte en forma consciente a elegir en el camino las situaciones, recursos y personas que te apoyarán en el camino para llegar a experimentarlas en tu realidad. Además de identificar cuáles son tus propósitos en todas las áreas de tu vida, es necesario que te expliques a ti mismo para qué quieres lograr esos propósitos. Cuando pienses en los motivos por los cuales quieres lograrlos, te darás cuenta que disminuirán tus pensamientos negativos y de resistencia en torno a ellos a la vez que agregas más claridad y poder a tus decisiones y acciones. Si expresas para qué quieres algo, estás concentrándote en la esencia de eso que deseas.

5. Enfócate en la excelencia: Deja de lado la perfección. Deja de lado lo que está mal. Deja de lado el error. No te enfoques en lo que falta. Concéntrate en los recursos que sí tienes a disposición, en lo que está bien, en todo lo que sí puedes lograr. Como se dice por ahí: ¡concéntrate en el vaso medio lleno!, pero sin negar lo que necesitas corregir o enderezar.

Qué puedes hacer para alcanzar tus metas

Muy fácil. Crear un mapa del tesoro. Un mapa que te indique dónde estás, y a dónde quieres llegar. Un mapa que te permita saber cómo alcanzar tus metas, y lo que te va a costar (en tiempo, dinero, esfuerzo o cualquier otro coste) conseguir esas metas. Un mapa que te permita llegar del punto A al punto B por el camino más rápido.
  • Lo primero que debes hacer es definir correctamente tu objetivo.
  • Lo siguiente es hacer que ese objetivo sea medible.
  • La siguiente característica que debe cumplir tu objetivo, es que sea alcanzable.
  • Otra característica es que tu objetivo sea relevante. Es decir, que sea lo suficientemente importante para ti como para poder mantener la motivación bien alta para conseguir hacerlo realidad, y lo suficientemente realista como para poder alcanzarlo.
  • Por último, pero no menos importante, tu objetivo debe tener una restricción temporal. Esto es lo que diferencia a las metas de los sueños. La gente que sueña, dice que conseguirá lo que se propone “algún día” la gente que quiere ver cumplidos sus sueños y sus metas, establecen plazos definidos.
En realidad son cosas sencillas pero necesariamente deberás implementarlas y tomar acción en tu vida para poder ver resultados. Pregúntate si realmente quieres hacerlo y cuál es el motivo, la razón por la que quieres que salga adelante.