domingo, 26 de abril de 2015

Esquizofrenia: Información para el Paciente y Familiares

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es un trastorno mental que se encuentra dentro del grupo de los llamados trastornos psicóticos. Las personas afectadas de esquizofrenia pueden presentar una grave distorsión en el pensamiento, la percepción y las emociones, manifiestan pérdida de contacto con la realidad y experimentan alucinaciones (fenómeno en el que las personas escuchan y/o sienten cosas que los otros no escuchan ni sienten).
Las personas que padecen esquizofrenia también manifiestan otros síntomas, como los delirios, en que se tienen ideas extrañas que no se ajustan a la realidad o al consenso social. Además, sus emociones se ven afectadas con pérdida de hábitos e interés, aislamiento social, depresión y/o irritabilidad.

No hay ningún síntoma que, por sí mismo, sea característico de este trastorno, ni todas las personas afectadas muestran todos y cada uno de los síntomas descritos.

¿Quién la padece?

Cualquier persona puede padecer esquizofrenia, y se da de manera similar en hombres y mujeres.

El inicio del trastorno se produce a menudo durante la adolescencia –incluso en la infancia- o al principio de la edad adulta. En los hombres parece que empieza a una edad más precoz.

¿Qué provoca esquizofrenia?

No se conoce qué provoca la esquizofrenia, pero las investigaciones indican que tiene que ver con una combinación de factores genéticos y ambientales que crean un estado de vulnerabilidad en la persona y una predisposición a desarrollar el trastorno si se dan circunstancias facilitadoras para ello.

¿Se cura?

Puede tener diversas evoluciones, entre ellas la remisión total. El trastorno también puede progresar a largo plazo con remisiones y exacerbaciones. Sin embargo, mucho se conoce ya sobre las posibilidades de tratamiento para las personas que padecen esquizofrenia a fin de poder mejorar su calidad de vida.

La remisión y estabilización del trastorno permite a los pacientes desarrollar una vida autónoma pudiendo asumir responsabiliades familiares y laborales.

Una persona vulnerable al trastorno debe estar alerta a los factores que pueden desencadenar una crisis, a fin de intentar evitarla o de minimizar sus efectos. Es importante que en los momentos de inicio de una crisis pueda movilizar los recursos de ayuda: familia, profesionales, etc.
Los primeros síntomas

Antes de una crisis, las personas afectadas experimentan habitualmente cambios peculiares en el comportamiento, en la percepción y en el estado de ánimo. La presencia de estos síntomas puede causar cierto desconcierto, sobre todo en la familia.

Los síntomas pueden variar mucho entre personas pero pueden identificarse por ser cambios en el comportamiento habitual hasta aquel momento. Algunos de los síntomas son:
  • Cambios en la actividad habitual (trabajo, escuela...), en los hábitos diarios (alteraciones en la alimentación, higiene personal), en el ritmo de sueño y vigilia.
  • Aislamiento social, actitudes suspicaces o reticentes.
  • Creencias no usuales y/o obsesiones.
  • Cambios en la percepción (alucinaciones).
Estos cambios antes de una crisis se llaman pródromos y alertan que alguna cosa no va bien, ayudando a prevenir las crisis, o bien, afrontándolas. Hay que decir que la presencia de pródromos no implica necesariamente que se acabe desarrollando esquizofrenia o que se vaya a tener una recaída.

El Mundo de la Esquizofrenia

Las personas que padecen un trastorno esquizofrénico presentan diferentes tipos de síntomas, no obstante, ninguno es específico de la esquizofrenia. Los síntomas característicos de la esquizofrenia se clasifican en tres categorías: positivos, negativos y de desorganización.
  • Los síntomas positivos añaden algo a la vida de las personas, como son las alucinaciones y los delirios (añaden alteraciones en las percepciones).
  • Los síntomas negativos son aquellos que se producen por defecto, como la pérdida de hábitos e intereses, apatía, tendencia al aislamiento, dificultad de atención.
  • Los síntomas de la desorganización son aquellos que afectan al pensamiento, que puede estar alterado (conducta y/o habla desorganizada, falta de atención).
Todos estos síntomas pueden comportar diversos grados de discapacidad, ya que en ocasiones afectan las posibilidades de la persona para llevar una vida autónoma (capacidad de trabajo, relaciones o vínculos emocionales).

Evolución del Trastorno

La aparición de la esquizofrenia puede ser gradual o bien puede presentarse de pronto, súbitamente. Por otro lado, su evolución es variable, suele desarrollarse alternando períodos de crisis (fase aguda) con momentos estables o de remisión total o parcial de los síntomas (fase estable). Entre estos dos estados, puede haber períodos donde se reduzca la intensidad de los síntomas, que pueden durar unos seis meses después de una crisis (fase de estabilización).

El Diagnóstico

Para diagnosticar la esquizofrenia un especialista en salud mental (psiquiatra o psicólogo) debe realizar un estudio clínico de los síntomas que padece el paciente desde hace algún tiempo, una vez el médico de familia lo haya derivado. Además, se realizarán pruebas de laboratorio y/o complementarias para descartar otras enfermedades o el uso de sustancias tóxicas.

Es importante que la persona afectada explique todos los cambios que está sufriendo, a fin de que el especialista pueda realizar un diagnóstico adecuado.

¿Se puede hacer prevención?

Las primeras señales de cambios en el comportamiento habitual pueden alertar de que alguna cosa no va bien y se puede pedir ayuda a los profesionales de la salud. En estos momentos, es importante que se realice un diagnóstico precoz del trastorno.

Potenciar los recursos personales, aumentar la tolerancia al estrés, disminuir los factores de tensión psicosocial, mejorar las habilidades para relacionarse... son, junto con tener un buen vínculo terapéutico que permita implementar el tratamiento oportuno, los principales elementos de prevención de la aparición de una crisis.

Esta prevención se incrementa si se mantiene un estilo de vida saludable y estable, y se potencian las capacidades personales y el auto-cuidado. Hay que fomentar este tipo de factores preventivos del trastorno, así como evitar otros que podrían indicar un mayor riesgo de desestabilización (situaciones de estrés, abandono de la medicación, consumo de drogas, etc.).

El abordaje terapéutico de la esquizofrenia es integral, es decir, se realiza de manera global, combinando diferentes tipos de tratamientos: el médico y las terapias psicosociales.

Es importante recibir ayuda lo antes posible y que el equipo asistencial realice un plan de tratamiento, donde el individuo afectado, su familia y las personas con las que se relaciona formen parte activa. En el plan de tratamiento, habrá que tener en cuenta el tipo y el lugar donde se realiza, así como las preferencias de la persona que padece el trastorno y su familia.
  
Tratamiento Médico

La medicación es una parte muy importante para el tratamiento de las personas que padecen un trastorno esquizofrénico. Se ha demostrado su eficacia para atenuar los síntomas en períodos de crisis (episodios agudos), para la prevención de recaídas o para la mejoría de los síntomas entre crisis.

Los antipsicóticos son la medicación principal, ya que disminuyen los síntomas y previenen recaídas. Asimismo, otras medicaciones son utilizadas tanto para estabilizar el estado de ánimo como para corregir efectos adversos (medicaciones coadyuvantes).

Hay dos grandes grupos de antipsicóticos:
  • Los llamados antipsicóticos de primera generación o convencionales (el haloperidol, la clorpromazina, la clotiapina, el sulpiride, etc.).
  • Los antipsicóticos de segunda generación o atípicos, más modernos (la clozapina, la olanzapina, la risperidona, el sertindol o la quetiapina, la ziprasidona, el amisulpride y el aripiprazol). 
Todos ellos son efectivos en dosis adecuadas para reducir la mayor parte de los síntomas de la esquizofrenia.

Funcionamiento de la Medicación 

El tipo de medicación y la dosis adecuada varían de una persona a otra, en función de sus características, el tipo de síntomas que manifiesta, los efectos adversos que pueda tener la medicación, así como sus preferencias. Para un buen funcionamiento del tratamiento, es importante tomar la medicación tal y como ha sido prescrita, sin abandonarla ni cambiar las dosis.

Es imprescindible mantener una buena comunicación con el médico a fin de informar bien de los síntomas que se padecen, o de las dificultades que puedan observarse. Al mismo tiempo, es necesario que el médico informe sobre los tipos de tratamientos que se pueden realizar y los efectos adversos que éstos pueden producir, incorporando así a la persona afectada a la búsqueda del tratamiento óptimo.

No todo el mundo responde igual a la medicación. Los antipsicóticos se administran con la dosis que se muestra más efectiva para cada persona. Si no hay una buena respuesta, habrá que encontrar la dosis óptima o probar con otros tipos de antipsicóticos y tratamientos que ayuden a reducir los síntomas.

La investigación ha demostrado que, cuando las personas afectadas muestran resistencia al tratamiento, ha sido efectivo el uso de un antipsicótico de segunda generación, la clozapina.

Para aquellas personas que tienen dificultades en recordar el uso de la medicación diaria, pueden ser útiles las medicaciones llamadas depot. Éstas consisten en antipsicóticos inyectables que mantienen su efecto durante un tiempo (dos o tres semanas), en función del tipo de medicación.

¿Qué Efectos  Adversos pueden Producirse?

La medicación antipsicótica puede producir otros efectos en el organismo de las personas afectadas que son secundarios al beneficio que aportan y que pueden ser tratables.

Es importante que las personas afectadas informen al médico de cualquier cambio que pueda producirse en sus síntomas y los efectos adversos que le produzca la medicación, ya que el médico la modificará y/o adecuará la dosis según sus necesidades.

Entre los efectos adversos más frecuentes destacan los que afectan al sistema nervioso y muscular (extrapiramidales), que incluyen: alteraciones del control del tono muscular (distonía), imposibilidad de mantenerse quieto o sentado (acatisia), temblores (Parkinson), rigidez y debilidad muscular, etc. Otros efectos adversos musculares son los movimientos incontrolables de la boca y la cara (disquinesia tardía).

Otro grupo de efectos son: sedación; aumento de peso; efectos antiadrenérgicos como sequedad de boca, visión borrosa, estreñimiento, taquicardia o retención de orina; efectos anticolinérgicos como deterioro de la memoria y de la cognición, confusión, delirio, somnolencia y alucinaciones; galactorrea (salida espontánea de leche de los pezones), disfunciones sexuales, trastorno del ciclo menstrual (oligomenorrea), etc.

La investigación ha demostrado que todos los antipsicóticos de segunda generación o atípicos causan menos efectos adversos extrapiramidales que los de primera generación o convencionales.

¿Es Necesaria otra Medicación?

El médico responsable puede considerar conveniente recetar otros medicamentos que ayuden, junto con los antipsicóticos, a reducir los síntomas de la esquizofrenia. Por ejemplo, estabilizadores del estado de ánimo (como el litio), ansiolíticos (como las benzodiacepinas), antidepresivos o medicamentos que reducen los efectos adversos de los antipsicóticos (como la medicación antiparkinsoniana, anticolinérgicos, etc.).

¿Cuanto Tiempo es Necesario Tomar la Medicación?

Para que en una crisis el antipsicótico haga efecto suele ser necesario que transcurran entre dos semanas y dos meses. Después, una vez superada la crisis, se reduce la dosis progresivamente hasta conseguir la dosificación adecuada.

Debido al riesgo de recaída rápida después de una crisis, es recomendable no suprimir o reducir prematuramente la medicación. Habrá que acordar con el médico la duración del uso de la medicación que, frente a una primera crisis, normalmente será de uno a dos años. En caso de recaída, se precisarán de dos a cinco años de medicación. Y, aquellos que tienen múltiples episodios, la necesitarán de manera continuada. Sin embargo, el tratamiento y sus dosis deben adaptarse a cada persona.

El Apoyo a Personas Afectadas de Esquizofrenia

Las familias o las personas con quien se relacionan los afectados de esquizofrenia son uno de los grandes apoyos para afrontar el trastorno. Es importante la inclusión de estas personas en el tratamiento, ya que pueden ser de gran ayuda para identificar los primeros síntomas en las recaídas, en el acceso y seguimiento del tratamiento o en el apoyo al retorno a las actividades de la vida diaria. Hay que tener en cuenta la opinión de la persona que padece el trastorno sobre cómo se incluye a la familia en el tratamiento.

La intervención familiar, como tratamiento, puede ser de gran ayuda para los familiares o las personas que conviven con los afectados, proporcionando información sobre la esquizofrenia, asesorando sobre los síntomas de ésta, ayudando a disminuir el estrés familiar y mejorando su comunicación. Aportaciones que, sin duda, contribuyen a la recuperación de las personas que padecen de esquizofrenia.

Momentos de Dificultad en la Vida de las Personas Afectadas por este Trastorno

En diferentes momentos de la vida pueden aparecer dificultades relacionadas con el hecho de afrontar los efectos del trastorno o de los problemas de la vida: conflicto en las relaciones o aislamiento, dificultades en los estudios o trabajo, etc. que pueden provocar depresión, ansiedad, abuso de tóxicos, ideas de muerte… Es importante recurrir a los profesionales de referencia para buscar estrategias que ayuden a afrontar y resolver estas dificultades, y evitar las complicaciones derivadas de prolongar situaciones de sufrimiento.

¿Dónde se Realiza el Tratamiento?

Las personas que padecen esquizofrenia han de ser atendidas en el entorno menos restrictivo posible. Hay disponibles diferentes ámbitos (lugares) de tratamiento:
  • Tratamiento ambulatorio (centro de salud mental y servicio de rehabilitación).
  • Modalidades de atención y seguimiento intensivo en la comunidad.
  • Hospitalización parcial (hospital de día).
  • Hospitalización total: unidades de agudos y de subagudos.
La elección de un ámbito u otro de tratamiento depende fundamentalmente de la gravedad, persistencia de los síntomas, y de la capacidad de contención y apoyo que puede ofrecer el entorno. Asimismo, es importante tener en consideración la opinión de la persona afectada y su familia en este aspecto.

Siempre que sea posible, las personas afectadas de esquizofrenia tendrían que ser tratadas en la comunidad, reduciendo al máximo las situaciones de estrés. La modalidad más habitual de tratamiento es el tratamiento ambulatorio. Éste se desarrolla fundamentalmente desde el centro de salud mental y desde los equipos específicos orientados a la rehabilitación y a la reinserción social (servicios de rehabilitación, servicios de inserción laboral y de apoyo al tiempo libre). En algunos casos, son necesarias intervenciones en el ámbito de la vivienda, sea mediante el apoyo domiciliario o facilitando vivienda alternativa en pisos o residencias. A veces, la hospitalización puede ser necesaria según el tipo de tratamiento que se vaya a hacer, o para ofrecer mayor protección y apoyo a la persona que padece el trastorno.

Las modalidades de atención y seguimiento intensivo en la comunidad van destinadas a aquellas personas con trastornos persistentes y desvinculadas de los servicios asistenciales o con dificultades para recibir una atención continuada. Hay diferentes tipos de intervención como el tratamiento asertivo comunitario (organizado alrededor de un equipo específico) o la gestión de casos (un gestor realiza el seguimiento de la persona afectada y la coordinación de servicios). El objetivo de estas intervenciones es la vinculación a los servicios y al cumplimiento terapéutico para mejorar el nivel funcional y la calidad de vida de las personas que padecen esquizofrenia y sus familias.
Afrontar la esquizofrenia

Entre las recomendaciones que se han ido recogiendo en esta guía y que pueden ser de utilidad para afrontar la esquizofrenia destacaremos las siguientes:
  • Estar informado sobre el trastorno y su tratamiento.
  • Detectar los primeros síntomas de aviso y dirigirse al profesional de referencia.
  • Construir una relación de confianza con el equipo de profesionales implicados en el tratamiento, para que se pueda recibir la ayuda necesaria.
  • Participar con el médico en las decisiones para encontrar el tratamiento óptimo para cada caso.
  • Mantener el tratamiento médico prescrito y combinar éste con las terapias psicosociales indicadas por el especialista.
  • Ajustar las diferentes intervenciones (psicoeducación, terapia cognitiva conductual o grupal, rehabilitación cognitiva, etc.) según la evolución del trastorno y las necesidades individuales. - Facilitar educación sanitaria para las familias de las personas que padecen esquizofrenia e incluir su colaboración en el tratamiento.
  • Mantenerse en buen estado de salud (procurar hacer una dieta equilibrada y ejercicio, descansar, evitar el uso de drogas, etc.) y en un entorno favorable y de apoyo.
  • Trabajar en la integración del trastorno como un aspecto más de la identidad de la persona junto con el «ser estudiante de…», «aficionado a...», «hijo de...», «padre de...», «amigo de...», «manitas con…», «torpe en...», «querido por…»
¿Y el futuro?

El futuro es esperanzador. Cuanta más información se tenga sobre las causas del trastorno, y a medida que se desarrollen tratamientos más eficaces, mejor atención podrá ofrecerse a las personas que padecen esquizofrenia para que lleven una vida más independiente y de mayor calidad.

martes, 21 de abril de 2015

El Asco

Breve consideración.

En psicología se ha establecido que hay seis emociones básicas: el miedo, la ira, la tristeza, la alegría, la sorpresa y el asco. Todas ellas son buenas y positivas para el ser humano, pero tienen una parte adaptativa y una desadaptativa, lo que las convierte en útiles o no útiles. Asco es la denominación de la emoción de fuerte desagrado y disgusto hacia sustancias, objetos, personas, animales e incluso situaciones. Algunos sostienen que el origen de la emoción radica en una reacción defensiva contra determinadas sustancias incomestibles, por lo que nuestro cuerpo reacciona con rechazo. Al sentir que algo o alguien puede ser dañino para nosotros, reaccionamos alejándonos de dicha persona o cosa.
Otra línea de razonamiento, más inspirada por el psicoanálisis, plantea que el asco tiene relación con nuestro origen animal. El asco nos impulsaría a alejarnos de todo aquello que amenaza nuestro estado de civilización y nos podría retornar a nuestro estado anterior de animalidad irracional.

Finalmente, algunos datos recientes indican que la sensibilidad al asco interfiere con el placer sexual y parece estar implicada en varias disfunciones sexuales relacionadas con el deseo sexual  y la represión, la excitación sexual y la aversión al sexo y el vaginismo. Es posible también que las implicaciones del asco no se reduzcan al campo de la psicopatología y la psicología clínica, sino también a otros ámbitos de la psicología.

También el asco, como cualquier otra emoción, es un fenómeno social, cultural y lingüístico. A lo que se puede añadir entonces fácilmente el interés por el lenguaje del asco: quién, cómo, cuando y qué se dice sobre el asco. Se puede añadir también el interés por su carga simbólica, por sus contextos de invocación. Efectivamente el asco es una emoción básica, pero no por biológica y universal, sino porque es la emoción que paradigmáticamente nos muestra las fronteras del orden social y algunos de los mecanismos de control que practicamos para mantenerlo.

La cuestión es que el asco remite al rechazo de un objeto en la dirección de la cosa, es decir es el simbolismo del rechazo de un objeto o situación desencadenante de una emoción. Situada en los diques de la represión en lo infantil como la vergüenza y la moral. Esto no es casual, ya que es el concepto de pulsión el que otorga a estos fenómenos su peculiar estatuto. Desde esta perspectiva, el asco comienza a recortarse más claramente como “uno de los poderes que han producido la restricción de la meta sexual” (Freud, 1905: 138).  El asco se conecta también con los diversos componentes de la pulsión sexual y con otras modalidades de la resistencia ante el poder de la libido.

El Asco tiene una finalidad funcional, potenciar los hábitos saludables, higiénicos y adaptativos. 

Nos encontramos ante una nueva frontera que afecta a la psicología clínica y de la salud y a otros campos de la psicología. Es posible que muchos trastornos de ansiedad tengan más relación con reacciones de asco que con las propias reacciones de ansiedad o miedo. Algo similar podría ocurrir con otros trastornos mentales. Si esto es así, es necesario modificar muchos de los presupuestos aceptados actualmente tanto para la psicopatología como para el tratamiento de un amplio rango de trastornos mentales, como el definir el asco patológico y su compromiso en la psicopatología. Así mismo, esto implica que los tratamientos de muchos trastornos podrían beneficiarse incluyendo en los protocolos componentes dirigidos a corregir las respuestas de asco.

jueves, 16 de abril de 2015

Disciplina Positiva: Herramienta para los Padres

Por una crianza con amor y respeto.

La Disciplina Positiva tiene su base en las enseñanzas de Alfred Adler y Rudolph Dreikurs. Adler fue un estudioso de la conducta del ser humano cuyas ideas permanecen vigentes aun hoy día Adler desarrolló la psicología individual la cual se aplica para mejorar las relaciones interpersonales del individuo, la familia y la sociedad. El Dr. Adler en el año 1920 introdujo por primera vez la idea de educar a los padres y abogó por un mejor trato a los niños, basados en el respeto, pero también argumentó que los niños que no tenían límites o eran sobre protegidos podrían tener problemas sociales y de comportamiento. Dreikurs y Adler se refirieron a este enfoque como crianza “democrática”.
Rudolph Dreikurs, autor de un sinnúmero de libros dirigidos a padres y maestros para que entiendan la aplicación práctica de la teoría adleriana. Muchos de los conceptos sugeridos por Dreikurs fueron mal interpretados por algunos adultos en la crianza de sus niños. Esta falta de entendimiento llevaba a una aplicación inadecuada de las técnicas sugeridas y los adultos las utilizaban para sacar ventaja sobre los nudos y ganarles en vez de dejar que ellos se sintieran ganadores.

Ganarles a los niños hace que éstos desarrollen un sentimiento de perdedores que los crea rebeldes y altamente sumisos. Ninguna de estas características es deseable para los niños. Desarrollar niños ganadores quiere decir enseñarles a ser cooperadores y responsables, a desarrollar destrezas para la solución de problemas y autodisciplina en un ambiente en el que prevalezca el respeto mutuo. La disciplina positiva enfatiza estos principios de dignidad y respeto entre los padres y los niños. Es una disciplina basada en la cooperación, en el respeto mutuo y en compartir responsabilidades lo que hace más efectiva la convivencia diaria que en una disciplina donde prevalezca el control absoluto o la falta de éste.

Por disciplina positiva se entiende la doctrina o la enseñanza que ayuda a entender la conducta inadecuada de los niños, promueve actitudes positivas hacia los niños y les enseña a tener buena conducta, responsabilidad y destrezas interpersonales por medio del uso de los principios de generosidad, estímulo y respeto mutuo. La disciplina positiva brinda a los padres las herramientas para guiar a sus niños en forma positiva y efectiva.

Muchas de las sugerencias que se ofrecen en este adiestramiento te darán la clave para ser un buen padre todos los días, de forma tal que puedas ayudar a tus hijos a ganar valor, confianza y destrezas para la vida. Puntos claves que debemos recordar antes de explicar las herramientas para que los padres logren que sus hijos sean felices, responsables e individuos que contribuyan a esta sociedad:
  • Recuerde que el propósito a largo alcance de los padres es ayudar a sus niños en el desarrollo de su autoestima y las destrezas de la vida que ellos necesitan para ser seres humanos efectivos, felices y miembros contribuyentes al bienestar de su familia y la sociedad.
  • Seleccione las herramientas o sugerencias más apropiadas de acuerdo con sus circunstancias.
  • Para poder desarrollar sentimientos o acciones que puedan ser más efectivas para su niño recordar:
  • Mantener la dignidad y el respeto por usted y por su niño.
  • Trazar metas a largo alcance en su mente.
  • Enfocar en las soluciones en vez de en los castigos.
  • Investigar qué es lo que su hijo quiere o ha decidido. Esto puede ser bastante diferente a lo que usted intenta enseñarle.
  • Trate de involucrar a su niño para que aprenda a trabajar hacia soluciones. Al involucrarle a incitándole a cooperar y a desarrollar destrezas de la vida.
  • Trabaje con estas herramientas en forma flexible, ya que no todos los niños son iguales.
  • Antes de comenzar a usar estas herramientas en la crianza de sus niños, pregúntese: ¿qué es lo que traía de conseguir de su niño? Después de esto ya estará listo para comenzar a conocer cuáles serán las herramientas más efectivas que usará como padre en la crianza de su hijo.
Reuniones de familia: Muchos problemas de familia se pueden resolver con las reuniones. Éstas tienen muchos beneficios para sus miembros. Los principales beneficios son todas las destrezas de vida que el niño puede aprender, tales como: destrezas de comunicación, cooperación, respeto mutuo, creatividad, responsabilidad, aprender a expresar sus sentimientos y a cómo divertirse o disfrutar en familia.

Además, ellos pueden experimentar que los errores brindan una oportunidad para aprender y se desarrolla una unión más sólida en la familia Los padres pueden resolver cualquier disputa con sus niños sugiriendo que el problema se ponga en agenda para discutirlo o solucionarlo en la próxima reunión familiar.

Componentes importantes para una exitosa reunión familiar: Establezca un horario para la reunión – ésta puede ser una vez a la semana-. En la reunión familiar es importante que estén todos los miembros de la familia.
  • Prepare una agenda. Esta se debe poner en un sitio visible donde todos la puedan ver, leer y escribir algún asunto que deseen discutir- (puede ser en la puerta de la nevera).
  • Comience la reunión con halagos y reconocimientos de las cosas buenas que ha hecho cada cual. Esto da oportunidad a todos de recibir y reforzar los comentarios expresados.
  • Rote las posiciones de líder y de anotador. El líder es el que abre la reunión, lee los asuntos a discutir, pregunta quién quiere hablar y mantiene el orden de la reunión. El anotador escribe las sugerencias y circula los acuerdos.
  • Cuando surgen varias soluciones o ideas para resolver alguna situación, vote por cada solución. Toda la familia debe estar de acuerdo con la solución expuesta antes de que ésta sea implantada. Algunas veces el problema expuesto o situación necesita ser más estudiado o discutido así que la solución puede tomar más de una semana antes de que la familia se ponga de acuerdo.
  • Es más importante observar que escuchar a las personas cuando traen sus problemas o asuntos, puede ser suficiente para que expresen una solución o un cambio. Otras veces la situación presentada requiere que la familia la discuta más y exprese sus ideas donde todos tengan participación para poder lograr una solución.
  • La familia debe llevar un calendario de actividades y anotar los paseos y actividades que han planificado. Algunas familias terminan la reunión con un juego o dándole un postre a los miembros. La reunión debe ser divertida y productiva.
Tomar tiempo para las reuniones de la familia es provechoso, aunque no siempre se logra lo planificado. Los padres tienen que aprender a orientar a sus niños y controlarlos en forma positiva Los niños deben aprender que deben escuchar y tomar esta actividad con seriedad. Si la primera no funciona, trate varias veces más. Recuerde que los beneficios a largo alcance son más importantes en términos de frustraciones y fracasos. Una parte importante del crecimiento y del proceso de aprendizaje son simplemente los fracasos.

Generoso y firme: Ser generoso es fácil para algunos padres, pero ellos tienen la dificultad de ser firmes. Esta acción está usualmente dirigida por la excesiva permisibilidad. Otros padres encuentran fácil ser firmes, pero se olvidan de ser generosos. Ninguna de estas dos acciones son saludables para los niños, ya que no los ayuda en el desarrollo de las destrezas de la vida. Ellos necesitan ser felices, contribuyentes y gente joven capacitada.

La fórmula para desarrollar jóvenes capacitados es establecer un balance entre firmeza y generosidad. Firmeza significa usar apropiadamente los principios de confiabilidad. Generosidad significa mantener la dignidad y el respeto entre ambas partes (padre e hijo). La generosidad invita a los niños a manipular y a evadir responsabilidades. El poder dictatorial (ser firme sin tener generosidad) invita a los niños a ser rebeldes y a desafiar la autoridad. La firmeza y la generosidad guían a los niños a cooperar y a conocer las fronteras donde pueden sentirse seguros. CD Relajación niños.

Haga preguntas, ¿qué?, ¿cómo?, ¿por qué?, en vez de decir lo que puede ocasionarle una acción.

Muchos padres les dicen a los niños lo que les puede pasar si incurren en ciertas acciones, cómo se pueden sentir y qué deberían hacer con relación a la situación determinada. Guiar a los niños en el desarrollo de sus propios conocimientos y juicios es un error porque se les quita la oportunidad de aprender. Enséñeles a los niños cómo pensar mejor. Nosotros podemos ayudarlos a desarrollar sus pensamientos y destrezas de juicio. Les podemos preguntar, ¿qué está pasando?, ¿por qué piensas que eso está pasando?, ¿cómo te sientes acerca de ellos?, ¿cómo puedes usar este conocimiento la próxima vez?

Es importante recordar que las preguntas ¿por qué?, ¿qué? y ¿cómo? son apropiadas solamente cuando se tiene el genuino interés de conocer los pensamientos y sentimientos de los niños.

Esté atento a las preguntas inapropiadas que hieren los sentimientos de las personas, como por ejemplo: ¿Por qué hiciste eso?, ¿por qué te sientes de esa forma?, ¿por qué tienes coraje? Es difícil para las personas responder a estas preguntas porque se sienten indefensas y tienen sentimientos inadecuados.

Use la frase “Yo he notado”

No haga preguntas tramadas. Éstas son las preguntas que usted conoce la contestación y el propósito es atrapar al niño.

Ej.
  • ¿Hiciste tu tarea?
  • ¿Te lavaste los dientes?
  • ¿Limpiaste tu cuarto?
En vez de hacer estas preguntas tramadas use la frase, “he notado'” que no te has lavado los dientes, “he notado” que no has hecho las tareas. Si el niño contesta a esto: “Si, lo hice”, entonces puede decir, “me equivoqué”, o bien, “me gustaría ver lo que hiciste”

Escoger: Dele al niño, por lo menos, dos opciones. Hay ocasiones que escoger no es lo más apropiado. Esto ocurre específicamente con los niños pequeños. No es apropiado escoger entre ir a la escuela o no ir. herir a alguien, o estar en una situación arriesgada como subirse al techo de una casa.
Usted puede aceptar ciertas opciones que los niños pueden elegir, tales como; tomar clases de piano o decidir no cogerlas, irse a la cama a las 8:15 ó a las 8:30 de la noche, poner la ropa sucia en el lugar que corresponda o ponérsela sucia. Si usted no está dispuesto a dejar a su niño sin darle dinero o que use la ropa sucia, no le dé opciones.

Los niños pequeños necesitan límites para escoger. A medida que crecen, necesitan más alternativas para escogen a menos que usted no los enfrente a una lucha de poder.

Consecuencias naturales: Las consecuencias naturales son sencillas y muy efectivas en e! proceso de aprendizaje. Éstas ocurren de forma natural, por ejemplo: cuando te paras bajo la lluvia, te mojas; cuando se te olvida comer, te da hambre: cuando no lavas la ropa se mantiene sucia.

Consecuencias lógicas: Las consecuencias lógicas son un poco más complicadas. La intervención de los padres es requerida cuando la consecuencia natural no es apropiada porque puede ser dañina o puede herir a alguien. Esta consecuencia puede ser a largo alcance, por ejemplo: tener que arreglarse la boca porque tiene un diente dañado. Las tres “R'; de la consecuencia lógica nos proveen una guía, éstas son: relacionado, respetuoso y razonable. Éstas se aplican tanto para los padres como para los niños.

Las consecuencias lógicas pueden ser verbales.Si el niño pequeño trata al perro en una forma áspera, inmediatamente separe al niño o al perro de que estén juntos. Si el niño no pone la ropa sucia en el cesto para la ropa sucia, no diga nada; simplemente no le lave la ropa. Tenga fe de que con el tiempo, su niño va a captar su responsabilidad.

Llevado más allá de las consecuencias: Muchos padres y maestros usan las consecuencias lógicas como una forma para que los niños paguen por un hecho en vez de enfocar en soluciones futuras. Ellos piensan que desarrollan un castigo usando palabras con consecuencias lógicas. Hay ocho sugerencias para estar seguro de que las consecuencias no van a ser un castigo disimulado o disfrazado.

1. Esto no es obvio – Esto no es lógico: Una de las preguntas más populares que escuchamos es: ¿Cuál será la consecuencia lógica para cualquier acción? La respuesta a esto es: si la consecuencia no es obvia, entonces ésta no es apropiada Por ejemplo, cuando un niño hace dibujos en la pared, si usamos las tres palabras guías para analizar una consecuencia (relacionado-respetuoso-razonable) lo que se espera es que el niño limpie la pared donde dibujó. Si éste es muy pequeño, por lo menos, debe ayudar a limpiarla.

2. Enfocar en soluciones en vez de en consecuencias: En vez de mirar las consecuencias lógicas, es más efectivo mirar las soluciones. Es un error pensar más en la consecuencia lógica de cada conducta. Tratamos de poner menos énfasis en las consecuencias y más interés en la solución del problema.

3. Involucre al niño en las soluciones: Los niños son un gran recurso a quienes, muchas veces, no les damos la oportunidad de demostrarlo. Ellos hacen los acuerdos más gustosamente cuando es algo relacionado con sus cosas. Desarrollan confianza propia y una autoestima saludable cuando se oyen y se toman en serio sus recomendaciones. Cuando valoramos su contribución, experimentan el sentido de pertenencia. Entonces se comportan mejor y están más deseosos de aprender de sus errores y de trabajar en la solución de problemas.

4. Enfoca el futuro en vez del pasado: Otro punto es que nos interesamos más en el castigo que en la consecuencia, en esta situación es cuando enfocamos en el pasado en vez del futuro. El énfasis, muchas veces, es hacer que el niño pague por lo que hizo en vez de mirar las soluciones que puedan ayudarlo en el futuro.

5. Oportunidad-Responsabilidad-Consecuencia: Esta fórmula puede ayudar a definir cuándo la consecuencia lógica es apropiada Para toda oportunidad que el niño tiene hay una responsabilidad relacionada. La consecuencia obvia es no aceptar la responsabilidad y perder la oportunidad. Ejemplo: un adolescente que tiene la oportunidad de usar el carro de la familia podría tener la responsabilidad de dejar el tanque de gasolina, por lo menos, lleno a la mitad. Cuando el tanque no esté a la mitad, la consecuencia es que el adolescente pierde la oportunidad de usar el carro porque no cumplió con los acuerdos establecidos. Esa fórmula es efectiva sólo si la consecuencia es reforzada respetuosamente, entonces el adolescente puede volver a tener otra oportunidad tan pronto demuestre estar listo para ejecutar la responsabilidad.

Evite forzar al niño, no lo obligue a que haga las cosas por medio de un castigo sentándolo y diciéndole lo que hizo. En vez de castigarlo enséñele cómo podría solucionar esto en el futuro. El castigo que se le dé debe estar basado en la consecuencia de hacer sentir mal al niño para que la próxima vez lo haga bien.

6. Planifique por adelantado: Los niños no se sienten castigados si pueden prevenir las consecuencias por adelantado. Durante la reunión de familia o en la sesión de resolver problemas, pregúntele sobre cuáles son sus sugerencias acerca de las consecuencias por cualquier conducta. Esto los ayuda a ir aprendiendo la conducta correcta. Ejemplo de esto es hacerles la siguiente pregunta: ¿Qué piensas sobre el uso del teléfono en una forma adecuada y beneficiosa para todos los miembros de la familia? ¿Qué piensas sobre cuál sería la consecuencia lógica de devolver el carro con el tanque vacío?

7. Revelar es la cuarta “R” de las consecuencias lógicas: Si los niños no se involucran en la planificación, por lo menos, se les debe notificar por adelantado las consecuencias que traería cualquier situación. Ejemplo: se les puede decir que si usan la sala ésta debe dejarse arreglada en una forma apropiada para que otro miembro de la familia pueda usarla. Aumentar la responsabilidad y compartir el poder es efectivo. Si surge algún problema en la familia y necesita ayuda para solucionarlo, puede traer el problema a la reunión de familia y solucionarlo con la participación de todos los miembros.

Ofrecer seguimiento: Ofrecer seguimiento puede reducir grandes frustraciones y conflictos con los niños en el momento en que se les enseña cualquier destreza positiva de la vida Ofrecer seguimiento significa que los padres deciden qué van a hacer los niños y entonces le dan supervisión con generosidad y acción firme en lugar de darles un sermón o un castigo.

Cuando hable con sus hijos, deles un mensaje corto-de diez palabras, o menos y en forma firme. Una palabra puede ser muy efectiva, por ejemplo: cuando un niño menor de seis años no quiere irse a dormir, tómelo de la mano y en forma generosa, suave, pero firme, dígale, “a dormir’. Si el niño se resiste, ofrézcale alternativas, pregunte ¿quieres que busque tus libros de cuentos o lo haces tú?, tenemos para leer el cuento hasta las 8:00 de la noche. Si se resiste, estará frente a una lucha de poder y tiene que bregar con eso buscando cuál es la causa. Quizás necesita atención, quiera retar el poder, quizás se sienta desvalido, o simplemente puede ser por venganza. Busque cuál es la razón y trate de estimularlo, influenciándolo en forma positiva. 

¿Qué hace que los niños aprendan? Lo que hacen puede tener una consecuencia lógica, que puede ser lo que usted dice, seguido de una acción firme y generosa. El niño está aprendiendo acerca de lo que es responsabilidad. Él tiene la alternativa de irse ligero a la cama y tener tiempo para escuchar el cuento o tener menos tiempo para escuchar el mismo. Uno de los regalos más grande que se le puede dar a un niño es la oportunidad de aprender acerca del trato a sí mismo y de otros con dignidad y respeto, lo que para usted será darle una demostración muy valiosa.


http://crianzapositiva.org/talleres/
Articulo publicado en http://ws.psicoactiva.com/infantil/disciplina-positiva/

miércoles, 8 de abril de 2015

Trastorno Desintegrativo Infantil

El TDI (dsm-4) es una enfermedad psicológica poco conocida. La sufren niños que tienen un aparente desarrollo normal durante los primeros años de su vida. Pero llega un momento en el que empiezan a perder capacidades adquiridas relacionadas con el lenguaje expresivo o receptivo, habilidades sociales o comportamiento adaptativo, control de esfínteres, juego y habilidades motoras. Actualmente en el DMS-5 clasificado como Trastorno del Espectro Autista.
El síndrome desintegrativa de la infancia o psicosis desintegrativa (o disociativa), es una enfermedad rara caracterizada por una aparición tardía (2 años de edad) de retrasos en el desarrollo del lenguaje, la función social y las habilidades motrices. Los investigadores no han tenido éxito al encontrar una causa para este desorden.

Fue descrito por el educador austríaco Theodore Heller en 1908, 35 años antes de que Leo Kanner describiera el autismo, pero no se ha reconocido oficialmente hasta hace poco. Heller utilizaba la denominación de dementia infantilis para este síndrome.

Conocido como Síndrome de Heller. Se caracteriza porque tras los dos años primeros de vida, en que se produce un desarrollo normal y antes de llegar a los 10, se produce una pérdida de las habilidades adquiridas previamente y la manifestación de los déficits sociales y comportamientos típicos del trastorno autista. Es frecuente en estos casos que ocurran una regresión profunda o una pérdida completa del lenguaje, una regresión en las actividades lúdicas, de la capacidad social y del comportamiento adaptativo. Con frecuencia se presenta además una pérdida del control de esfínteres y a veces un mal control de los movimientos.

La regresión puede ser muy repentina, y el niño puede expresar incluso su preocupación sobre lo que está sucediendo, para sorpresa de los padres. Algunos niños describen o parecen estar reaccionando ante alucinaciones, pero el síntoma más obvio es que las habilidades adquiridas aparentemente se pierden. Muchos escritores la han definido como una enfermedad devastadora, que afecta tanto a la familia como al futuro del individuo.

Es típico que estos rasgos se acompañen de una pérdida de interés por el entorno, por manierismos motores repetitivos y estereotipados y un deterioro de la comunicación e interacción sociales.

Causas

Su origen o etiología es desconocido actualmente, pero se ha asociado a patologías neurológicas, como trastornos convulsivos y esclerosis tuberosa. No se ha identificado ningún marcador o causa neurobiológica específica. Se ha informado acerca de estresores psicosociales o médicos significativos en asociación con el inicio o empeoramiento del trastorno desintegrativo de la infancia, pero su significación etiológica continua poco clara. Se ha observado que en las fases de inicio coincide, a menudo, con factores estresantes en la vida del niño, como el nacimiento de un hermano, una mudanza o un problema de salud de la madre que haya requerido hospitalización. Pero estos son hechos muy frecuentes en la infancia y muchos niños no sufren ninguna consecuencia asociada. También se maneja que su origen sea una infección, como el sarampión o la tos ferina, una enfermedad bacteriana muy contagiosa que ocasiona una tos violenta e incontrolable que puede dificultar la respiración.

Síntomas
  • Retraso o ausencia de lenguaje hablado
  • Deterioro de conductas no verbales
  • Incapacidad de iniciar o mantener una conversación
  • Ausencia de juego
  • Pérdida del control de esfínteres
  • Pérdida de destrezas comunicativas o lingüísticas
  • Pérdida de habilidades motoras
  • Pérdida de destrezas sociales
  • Problemas para establecer relaciones con otros niños y miembros de la familia
En cuanto a la descripción clínica, en algunos casos el niño se muestra inquieto, hiperactivo y ansioso por la pérdida de las funciones. Puede iniciarse con síntomas conductuales, como ansiedad, ira o rabietas, pero en general la pérdida de funciones se hace extremadamente generalizada y grave. El deterioro lleva a un síndrome que es sintomáticamente similar al trastorno autista, excepto que el retraso mental  tiende a ser más frecuente y pronunciado. Con el tiempo, el deterioro se hace estable, y aunque algunas capacidades pueden recuperarse es en un grado muy limitado. Aproximadamente el 20% recupera la habilidad de hablar construyendo frases, pero sus habilidades de comunicación seguirán deterioradas. La mayoría de los adultos son completamente dependientes y requieren cuidado institucional; algunos de ellos tienen una vida corta.

Trastornos Asociados

Suele presentarse con retraso mental grave. También se asocia con un incremento de alteraciones en el E.E.G. y de trastornos compulsivos.

Prevalencia

Existen muy pocos datos. Es mucho menos frecuente que el Trastorno Autista. Se da con mayor frecuencia en los varones.

Curso

Su inicio por definición, es posterior a los dos años y anterior a los diez, produciéndose en la mayoría de los casos entre los 3 y los 4 años. Su aparición puede ser súbita o insidiosa. Con frecuencia hay un período prodrómico de la enfermedad poco definido, durante el cual el niño se vuelve inquieto, irritable, ansioso e hiperactivo, al que sigue la pérdida de las habilidades mencionada anteriormente. En algunos casos la pérdida de capacidad tiene una progresión continua, pero con mayor frecuencia el deterioro progresa solo durante unos meses. En un principio se estabiliza y más tarde tiene lugar una mejoría limitada. El curso es continuo y suele durar toda la vida.

Diagnóstico diferencial

La diferenciación con el Trastorno Autista se hace en base al inicio. Ya que los síntomas de ambas alteraciones de la salud son parecidos. Aunque el trastorno desintegrativo infantil destaca por dos diferencias muy relevantes: antes del inicio, el niño ha tenido un desarrollo normal y según algunos autores, cuando se desarrollan los síntomas, en general, son más graves. En ocasiones, la regresión de las funciones (como el lenguaje, el control de esfínteres o las habilidades sociales) es gradual (durante varias semanas o meses) o muy rápida (días). El trastorno desintegrativo infantil sería entre 10 y 60 veces menos frecuente que el autismo. También se distingue del Trastorno de Rett por la proporción sexual característica de éste, por el inicio y por el patrón de déficits. En el Trastorno de Asperger no aparece retraso del desarrollo del lenguaje ni pérdida de las habilidades evolutivas. En la demencia de inicio en la infancia el trastorno sobreviene por efectos fisiológicos de enfermedades médicas. El trastorno no se explica mejor por la presencia de otra alteración del desarrollo o de esquizofrenia.

Tratamiento

Al igual que la evaluación y el tratamiento son esencialmente comparables al enfoque del trastorno autista, aunque se necesita un soporte mucho más activo, tratamiento conductual, cuidados neurológicos y control médico. Como es el caso de todas las categorías de trastornos generalizados del desarrollo, existe una controversia considerable acerca del tratamiento correcto para este síndrome. El tratamiento incluye a menudo terapia conductual y farmacológica para recuperar las habilidades perdidas. Un tratamiento experimental emplea esteroides para reducir el progreso de la afección.

Asistencia Médica

Consulte con el médico y el profesional de la salud mental si su hijo tiene cualquier retraso en el desarrollo o empieza a perder capacidades en este aspecto.

lunes, 6 de abril de 2015

Asertividad: Afirmando Nuestros Derechos sin Lastimar a Otros

Muchas personas tienen dificultad para detectar y expresar sus emociones e ideas, o para actuar como desean, debido a la manera en que fueron educados por sus padres, sus maestros y por la historia de sus interacciones sociales. Esa inhibición les genera inseguridad, sentimientos de inferioridad, insatisfacción y frustración. Generalmente dicen o hacen lo que creen que los demás esperan o consideran adecuado, lo cual frecuentemente los hace víctimas de la manipulación o el chantaje. De manera complementaria, otras personas continuamente se mantienen en una actitud defensiva o francamente agresiva, lo que también altera sus relaciones los demás. Esto produce sentimientos de soledad que aumentan el grado de tensión emocional. Pocos son quienes desarrollan de manera natural la capacidad para expresar directamente y en forma oportuna y correcta, lo cual juega un papel clave para el éxito en la vida y el sentimiento de estabilidad y satisfacción personal.

¿Qué es asertividad?

"la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás. Negociando con ellos su cumplimiento". Vamos a considerar que la asertividad es solo una parte de las habilidades sociales, aquella que reúne las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido.

¿Por qué es tan importante ser asertivo?

Si no te expresas de forma asertiva, te irás cargando emocionalmente más y más hasta llegar en un extremo a un punto tal que puedes desencadenar enfermedades físicas o psicológicas tales como la depresión y la ansiedad. Porque es una manera de ser que permite la satisfacción personal al atacar las cosas que generan angustia o inconformidad y promover la realización de deseos y el establecimiento de relaciones positivas con los demás. Emplear la asertividad es saber pedir, saber negarse, negociar y ser flexible para poder conseguir lo que se quiere, respetando los derechos del otro y expresando nuestros sentimientos de forma clara. La asertividad consiste también en hacer y recibir cumplidos, y en hacer y aceptar quejas.

Dos formas de asertividad

De aprobación: cuando se expresa el agrado, el acuerdo o la conformidad con lo que los demás hacen o respecto a las cosas que se perciben en el ambiente o en las personas.
De rechazo: cuando se expresan los sentimientos de desagrado, desacuerdo o inconformidad con la conducta o las ideas de otra persona o acerca de determinadas situaciones.
                                  
Estilo pasivo    Estilo asertivo   Estilo agresivo

Principios de la asertividad

Una de las razones por la cual la gente es poco asertiva, es debido a que piensan que no tienen derecho a sus creencias, derechos u opiniones. En este sentido, el entrenamiento asertivo no consiste en convertir personas sumisas en quejicas y acusadoras, sino a enseñar que la gente tiene derecho a defender sus derechos ante situaciones que a todas luces son injustas. Para poder ejercitar la asertividad tenemos que tener capacidad de negociación. En la negociación se intenta conseguir lo que se quiere con el beneplácito del otro, que lógicamente también va a tener algunos beneficios.
  • Autoestima. La asertividad implica defender siempre los derechos propios sin agresividad y considerándolos tan importantes como los de las demás personas.
  • Persistencia. Insistir en lo que se piensa o desea, sin enojarse o apenarse debido a que otros piensen diferente.
  • Aceptación de elogios y críticas razonables. Escuchar el punto de vista de los demás, ya sean elogios o críticas, con la actitud serena para aprovechar en beneficio propio los elementos razonables.
  • Proposición de alternativas: Considerando los tres puntos anteriores, cuando no haya un acuerdo inicial buscar creativamente una posibilidad adecuada para conciliar diferentes intereses y formas de pensar.
¿Para qué un entrenamiento asertivo?

Las habilidades sociales y más concretamente la asertividad son habilidades básicas para nuestro desenvolvimiento en la vida diaria. Las personas tenemos intereses y formas de ver el mundo distinto, por lo cual el conflicto interpersonal está a la orden del día. Cuando estas habilidades no están lo suficientemente desarrolladas o se emplean de forma equivocada surge la frustración y la insatisfacción.

Con respecto a la salud mental es una técnica que se ha demostrado efectiva en el tratamiento de la depresión, ansiedad y estrés provocados por las relaciones interpersonales. Nos ayuda a respetar a los demás, y por ende a nosotros mismos.

Algunas características de la Asertividad son:
  • Afirmación de la propia personalidad
  • Confianza en sí mismo
  • Autoestima
  • Comunicación segura y eficiente
  • Los individuos saben quienes son y que quieren
  • Afirman su personalidad
Para poner en práctica la asertividad a partir de hoy:

Hay muchas técnicas para ser asertivos. Una de las técnicas que mejor funcionan es desarmar antes al otro con un cumplido o un reconocimiento de su labor, de su persona o de su tarea, para después pasar a expresar lo que necesitamos.
  1. Externa los sentimientos de una forma espontánea. Por ejemplo: “Me siento feliz” “Te quiero mucho”, “Eres un buen amigo”, “Tu presencia me es grata”, “No es la orden que pedí”, “No me hable de esa forma”. Contraejemplo: Quedarse callado, titubear o mostrase agresivo.
  2. Acompaña tus frases con expresiones corporales adecuadas. Muestra la emoción en la cara y con ademanes cuando sea apropiado. Por ejemplo, manifiesta serenidad y seguridad al hacer algún reclamo justo; puedes sonreír cuando haces un comentario positivo.
  3. Contradice directamente. Cuando estés en desacuerdo con alguien contradícelo directamente de manera razonable. Por ejemplo: “Particularmente en ese punto no estoy de acuerdo”, “Tengo un punto de vista diferente al respecto”. Contraejemplo: “Como usted diga”, “es verdad”.
  4. Utiliza en lo posible la palabra “Yo”. Cada persona habla en términos de lo que piensa, siente o desea, independientemente del criterio de otros. Por ejemplo: “Yo pienso que esa idea es equivocada”. Contra ejemplo: “La gente dice...”, “parece que...”.
  5. Reconoce, acepta y goza los elogios que recibas. Por ejemplo: sonreír y expresar estar de acuerdo. Contra ejemplo: “No es verdad...”, “No me diga eso...”, “Favor que usted me hace. . .”
  6. Pregunta por qué y opina. No te limites a escuchar durante una conversación.
  7. Mira a los ojos cuando te dirijas a cualquier persona.
  8. Valora tus opiniones: No te sientas obligado a obtener la aprobación de los demás. No busques necesariamente el respaldo de otros y ten confianza en tus propios argumentos. Expresarte es ya muy valioso.
Terapia Asertiva

La asertividad no sólo constituye un valioso elemento para  mejorar las habilidades sociales, sino que se ha transformado en una herramienta de práctica terapéutica de primer nivel. Tiende a concentrarse en el comportamiento de desadaptación en sí mismo, más que en algunas causas subyacentes. Supone que las conductas de desadaptación son hasta cierto grado adquiridas a través del aprendizaje, porque todas éstas son aprendidas. El terapeuta  adapta su método de tratamiento al problema del paciente y se centra en el aquí y ahora; a diferencia del psicoanálisis, no le preocupa tanto la historia personal, ni las exploraciones detalladas del pasado, como los cambios que pueden establecerse hacia adelante.
Su estilo terapéutico está orientado al enfoque cognitivo-conductual, centrado básicamente en lo que le sucede en el presente al paciente. Para obtener logros exitosos, se fijan metas destinadas a trabajar las áreas donde éste presenta dificultades para solucionarlas por sí mismo.

En estas terapias se introduce la variable afectiva, que permite en el paciente un mejor conocimiento personal como también adquirir mayores niveles de autoestima. Los afectos ayudan asimismo a poner en práctica la capacidad de empatía humana, o ponerse en el lugar de otra persona, y desde ahí comprenderla y contenerla.

En cada sesión se dan tareas y ejercicios para desarrollarlos en los medios habituales en que se desenvuelve el paciente. Algunas de las principales son:
  • Terapia para superar la timidez, adquirir seguridad personal e incrementar la autoestima.
  • Tratamiento para superar la depresión y evitar recaídas.
  • Procesos de duelo por muerte o término de una relación afectiva.
  • Estrés y ansiedad.
  • Problemas comunicacionales en la pareja.
  • Problemas comunicacionales con los hijos.
  • Resolución de crisis.
Conclusión

Ser asertivo es un criterio de la salud mental. Procura siempre hacer y lograr lo que realmente deseas.  A partir de hoy expresa con seguridad tus sentimientos de agrado y desagrado de manera libre y correcta, sin agresividad y sin temor. Actúa siempre en congruencia contigo mismo, sin depender de otros. Con ello lograrás una mejoría progresiva en tus relaciones con los demás, así como una sensación de satisfacción que te impulsará en la realización de tus aspiraciones. 

Recuerda: Ser asertivo no significa querer llevar siempre la razón, sino expresar nuestras opiniones y puntos de vista, sean estos correctos o no. Todos tenemos también derecho a equivocarnos.