jueves, 29 de octubre de 2015

Psicoanalisis breve en Cuentos Populares

El Lenguaje Simbólico en los Cuentos Populares
Los cuentos populares son alimentos para el alma del niño, estimulan su fantasía y cumplen una función terapéutica.
  • Porque reflejan sus experiencias, pensamientos y sentimientos.
  • Porque le ayudan a superar sus ataduras emocionales por medio de un lenguaje simbólico, haciendo hincapié en todas las etapas -periodos o fases- por las que atraviesa a lo largo de su infancia.
Analicemos brevemente algunos cuentos populares como:

1.- Hansel y Gretel.
2.- Blanca Nieves.
3.- Caperucita Roja.
4.- La bella y la bestia.
5.- La cenicienta.
6.- Piel de asno.
7.- Las mil y unas noches.

Cuando el niño lee o escucha un cuento popular, pone en juego el poder de su fantasía y en el mejor de los casos, logra reconocerse a sí mismo en el personaje central, en sus peripecias y en la solución de sus dificultades, en virtud de que el tema de los cuentos le permiten trabajar con los conflictos de su fuero interno. El psicoanalista Bruno Bettelheim ha manifestado que en el campo de la literatura infantil no existe otra cosa más enriquecedora que los viejos cuentos populares, no sólo por su forma literaria y su belleza estética, sino también porque son comprensibles para el niño, cosa que ninguna otra forma de arte es capaz de conseguir. Bettelheim, en su Psicoanálisis de los cuentos de hadas, afirma que: “A través de los siglos al ser repetidos una y otra vez, los cuentos se han ido refinando y han llegado a transmitir, al mismo tiempo, sentidos evidentes y ocultos; han llegado a dirigirse simultáneamente a todos los niveles de la personalidad humana y a expresarse de un modo que alcanza la mente no educada del niño, así como la del adulto sofisticado. Aplicando el modelo psicoanalítico de personalidad humana, los cuentos aportan importantes mensajes al consciente, preconsciente e inconsciente, sea cual sea el nivel de funcionamiento de cada uno en aquel instante. Al hacer referencia a los problemas humanos universales, especialmente aquellos que preocupan a la mente del niño, estas historias hablan a su pequeño yo en formación y estimulan su desarrollo, mientras que, al mismo tiempo, liberan al preconsciente y al inconsciente de sus pulsiones. A medida que las historias se van descifrando, dan crédito consciente y cuerpo a las pulsiones del ello y muestran los distintos modos de satisfacerlas, de acuerdo con las exigencias del yo y del super-yo”.

No cabe duda de que casi todos los cuentos que provienen de la tradición oral abordan el mismo tema: la sublimación de los conflictos emocionales y los problemas existenciales que aquejan a los niños. No es extraño que las niñas, que son víctimas de abusos sexuales, asocien a sus violadores con los personajes “malditos” de los cuentos populares, cuyos protagonistas (lobos, ogros, gnomos, brujas y otros) se tornan en individuos del mundo real.

Si bien existen libros pedagógicos que ayudan a desarrollar las funciones cognoscitivas del niño, existen también libros que ayudan a superar los traumas psicológicos por medio de la ficción y el lenguaje simbólico, que representa cosas que no están al alcance del entendimiento humano. Ya Carl G. Jung, en “El hombre y sus símbolos”, dice: “usamos constantemente términos simbólicos para representar conceptos que no podemos definir o comprender del todo. Esta es una de las razones por las cuales todas las religiones emplean lenguaje simbólico o imágenes. Pero esta utilización consciente de los símbolos es sólo un aspecto de un hecho psicológico de gran importancia: el hombre también produce símbolos inconscientes y espontáneamente en forma de sueños”.

La tesis de Betellheim parte de la base de que todos los cuentos populares reflejan la evolución física, psíquica, intelectual y social del niño; por ejemplo, el fracaso del egocentrismo, la soledad y falta de afecto, la satisfacción del deseo (casa de chocolate) y el triunfo sobre el peligro (la bruja) está simbolizado en el cuento “Hansel y Gretel”; el complejo de Edipo en “Blancanieves”; la pubertad en “Caperucita roja”; la rivalidad entre hermanos en “La Cenicienta”; el temor sexual en “La Bella y la Bestia” y el incesto en “Piel de asno”, un tema tabú del que todos saben algo, pero del que pocos se atreven a hablar. El rey y la reina simbolizan a los padres, la flor al desarrollo sexual y la casa a la seguridad y armonía en el hogar. El árbol simboliza la vida, el crecimiento o la maduración física y psíquica del individuo. Así como el perro simboliza la fidelidad, las aves simbolizan la libertad y la ayuda; esto ocurre en el cuento de “La Cenicienta”, cuando su madrastra echa ante ella un montón de guisantes buenos y malos y le dice que los separe. Aunque parece una tarea imposible, Cenicienta comienza, pacientemente, a separarlos y, de pronto, las palomas (los ratones, según otras versiones) acuden a ayudarla. Asimismo, la rama que Cenicienta planta en la tumba de su madre, se convierte en un árbol, en cuyas ramas vive un pájaro que, cada vez que Cenicienta llora, le concede sus deseos; por lo tanto, el árbol y el pájaro simbolizan el espíritu o la rencarnación de la madre de Cenicienta.

En el cuento de “Blancanieves”, justo cuando ésta yace en el ataúd de vidrio, que simboliza su muerte espiritual, tres pájaros acuden a llorar junto a los siete enanitos; la lechuza (pájaro de la muerte y la sabiduría), el cuervo (pájaro de Odín, jefe de las fuerzas oscuras) y la paloma (pájaro de Afrodita, de la inocencia y el amor). Los tres pájaros, aparte de constituir piezas claves en la trama del cuento, simbolizan un número mágico que también aparece en otros cuentos. El genio en “Las mil y una noches” concede tres deseos a Aladino; tres son las dificultades o pruebas que deben vencer los héroes de los cuentos fantásticos para liberar a la mujer amada y coronar su triunfo; tres veces la madrastra de Blancanieves visita la casa de los siete enanitos. “En su primera visita, disfrazada de una vieja buhonera, intenta estrangular a la hijastra con un corsé dramatizando su deseo de contrarrestar la pubescencia en proceso de la joven. Blancanieves, medio muerta, es reavivada por los enanos, y el espejo informa a la reina malvada del hecho. En la segunda visita la madrastra le da un peine envenenado, que igualmente la deja 'como muerta'. El envenenar los cabellos parece ser otro signo de la culpa que la madrastra le achaca a Blancanieves por crecer. Esto es confirmado por la tercera visita, después de que los enanos nuevamente procuran salvarla. Esta vez la madrastra, disfrazada de campesina, le ofrece una manzana. La bruja come de la mitad blanca para demostrar su inofensividad, pero cuando Blancanieves la recoge y come de la mitad roja, se desmaya con la manzana atorada en la garganta”.

El siete es otro de los números mágicos en los cuentos populares. Ahí tenemos a los siete enanitos en el cuento de “Blancanieves”, quien se convierte en una niña hermosa a los siete años. Siete son los colores primarios, siete los días de la semana, siete los planetas de la antigüedad, siete las virtudes, siete los pecados capitales, siete los misterios, siete las maravillas del mundo y según el mito de creación, el séptimo día es sagrado y de descanso.

Los animales salvajes simbolizan los conflictos no resueltos y los instintos de agresión. La víbora y el elefante, por su forma, pueden simbolizar la masculinidad, mientras que la manzana (los senos de la madre) es un viejo símbolo del amor y el matrimonio, pero también del peligro y el pecado. En la Biblia se dice que Adán y Eva incurren en el pecado por comer la fruta (manzana) del árbol de la ciencia del bien y del mal. La madrastra de Blancanieves, asaltada por los celos y la envidia, le procura la muerte con una manzana envenenada. De otro lado, el color rojo o colorado de la manzana -simbolismo extensamente repetido en ritos primitivos de la pubertad- representa la menstruación, la culminación de la etapa latente y la maduración sexual; lo mismo que la caperuza roja es un atributo de la primera menstruación de Caperucita roja, quien, aparte de sentirse acosada por la sexualidad masculina, es capaz de concebir y ser madre desde el punto de vista biológico.

El complejo de Edipo, ese conjunto de sentimientos amorosos y hostiles que cada niño siente en relación con sus padres, está simbolizado en varios cuentos populares. Ahora bien, ¿qué es el complejo de Edipo? Según refiere una de las tragedias griegas, un oráculo había predicho que Edipo, hijo del rey de Tebas, mataría a su padre y se casaría con su propia madre, profecía que se cumplió fatalmente. Los psicólogos -a partir de Freud- designan con este nombre la atracción que el niño -alrededor de los 4-6 años de edad- experimenta por el progenitor del sexo contrario.

En los cuentos populares, de un modo general, el conflicto de Edipo está representado por el héroe que mata al dragón para liberar a la princesa; un hecho que simboliza la rivalidad inconsciente que el niño experimenta contra el padre (dragón) y el amor desmedido que siente por la madre (princesa). El conflicto de Electra, a su vez, está representado por Cenicienta y Blancanieves, quienes, en procura de liberar el amor sojuzgado del padre, se enfrentan a la crueldad de la madrastra, figura que, desde el principio, encarna el peligro y la maldad. Empero, valga aclarar que el complejo de Edipo, en algunas versiones adaptadas para los niños, es apenas una sugerencia sutil, debido a que un mensaje más directo podría provocarles angustias y ahondar sus conflictos emocionales.

El tema de la envidia y la rivalidad entre hermanos está simbolizado en el cuento de “La Cenicienta”, quien no sólo es presa del trato inhumano de su madrastra, sino también del odio y la envidia de sus hermanastras. Otros símbolos constituyen el zapato de cristal (en la versión antigua era una zapatilla de cuero suave), que Cenicienta pierde al salir de la fiesta, en la ceniza (símbolo del desprecio y la humillación), en el árbol que planta en la tumba de su madre y en el príncipe que la revive y la toma por esposa.

El narcisismo de la madrastra de Blancanieves está simbolizado por el espejo mágico y la madurez sexual por el corpiño, el anillo y la manzana. Si la combinación del color rojo, blanco y negro es símbolo de belleza, entonces el “Príncipe sapo” y “la Bestia” son símbolos de la agresividad inconsciente de la personalidad humana.

El incesto, al menos como intento, aparece expuesto en “Piel de asno”. Todo comienza con un rey todopoderoso, amado y respetado por su pueblo, y una reina que, sintiendo acercarse su última hora, le dice al rey: “Cuando te vuelvas a casar, júrame que lo harás con una princesa que sea más bella y mejor formada que yo.” El rey le jura que así lo hará. Sin embargo, al cabo de un tiempo, no resiste a la tentación de pensar en la princesa -su hija-, quien no sólo es bella y admirablemente bien formada, sino que sobrepasa en mucho a la reina -su madre- en donaire y encantos. De modo que el rey, seducido por la juventud y belleza de su hija, decide tomarla en matrimonio. La princesa, consternada por la actitud de su padre, le ruega no obligarla a cometer un crimen. Mas el rey no desiste en su propósito y manda a preparar la boda. La princesa pide ayuda a la Hada de las Lilas -su madrina-, quien, para salvarla del dolor y el infortunio, le aconseja pedirle al rey la piel de un asno. Entonces el rey, obsesionado por casarse con su hija, no le niega su deseo y deja matar a su asno preferido. La princesa se disfraza con la piel del animal y huye del palacio sin ser reconocida. El rey moviliza a sus guardias y mosqueteros para dar con el paradero de la princesa, quien se convierte en fugitiva y llega hasta tierras lejanas, donde contrae matrimonio con un príncipe que la pone a salvo del incesto y la conducta perversa de su padre.

La relación de las niñas con su sexualidad está reflejada en varios cuentos. Pero quizás el más representativo sea “La Bella y la Bestia”. La versión más conocida de esta historia cuenta cómo la Bella, la menor de cuatro hermanas, se convierte en la favorita de su padre, debido a su bondad desinteresada y su actitud cariñosa. No obstante, lo que desconoce la Bella es que, al pedir una rosa blanca, pone en peligro la vida de su padre y las relaciones ideales con él, pues la rosa blanca es robada en el jardín encantado de la Bestia, quien, llena de cólera, le impone el castigo de que en el lapso de tres meses debe entregarle a su hija menor, a cambio de poner a salvo su vida. Así es como la Bella se ve obligada a vivir con la Bestia, hasta el día en que, redimido por el amor, vuelve a su condición humana trocado en un hermoso príncipe. De entrada, el cuento simboliza la animalidad integrada en la condición humana, pues en muchísimos mitos y cuentos populares se habla de un príncipe convertido por arte de hechicería en un animal salvaje o en un monstruo, que es redimido por el beso y el amor de una doncella; un proceso que, según el psiquiatra Von Franz, simboliza la forma en que el animus se hace consciente. En muchos mitos, el amante de una mujer es una figura misteriosa y desconocida que ella nunca debe ver y al que sólo puede encontrar en la oscuridad. De lo contrario, si enciende una luz y revela su identidad, corre el riesgo de no redimirlo de su condición monstruosa.

Cabe añadir que en los cuentos populares, como en gran parte de los cuentos de la literatura infantil moderna, existe una dicotomía entre los personajes, cuyos atributos representan la bondad o la maldad, dependiendo del rol que se les asigna en la trama del cuento. Las fuerzas del bien están simbolizadas por el protagonista central y los personajes secundarios -el príncipe, las hadas, las palomas y los magos-, entretanto las fuerzas tenebrosas del mal están simbolizadas por los personajes -humanos y animales- que representan la insensatez, la astucia y el peligro, como es el caso del lobo feroz, los gnomos, las brujas y los ogros.

Disfruta tu lectura de cuentos Infantiles tal y como la sientas...


domingo, 25 de octubre de 2015

Fetichismos y Parafilias Sexuales más Extraños

En la búsqueda del placer y el bienestar que otorga el sexo las diferencias imperan, cada persona tiene un universo en su cuerpo y llegar al éxtasis o a la meta estimulación consiste en rutas igualmente diversas. Desde beber sangre, pasando por disfrazarse como tiernos animales, hasta usar pañales, todo es posible en el mundo del fetichismo.

Los fetiches sexuales más comunes van desde la dominación, sadomasoquismo, hasta el vouyerismo.

Fetiches y parafilias que tienen cierta recurrencia en el espectro sexual:

Ursusagalamatofilia: A algunas personas les gusta vestir de felpa o hasta de botargas y buscar otras personas similares para copular.
Parcialismo: A algunas personas les excita una parte del cuerpo específica, por ejemplo el pie de una mujer con tacones. Incluso existen sitios dedicados en su totalidad a estas fascinaciones, por ejemplo, a chicas en tacones apoyando sus piernas sobre un auto y especialmente los pedales, conocidas como gas pedal honeys. Esta fragmentación del deseo hace que algunas personas lleven esto al extremo y durante el sexo busquen copular solamente con un pie o con una mano.
Agalmatofilia: La atracción por maniquíes es bastante común, esto incluye también la excitación erótica generada por estatuas y por la inmovilidad. Muchas personas no sólo contemplan a los maniquíes cuyos cuerpos torneados se muestran en las tiendas de ropa, algunos incluso los roban para tener sexo con ellos.
Formicofilia: Este es el placer sexual derivado de tener insectos arrastrándose por el cuerpo, especialmente en los genitales. Se cree que esta parafilia se ha desarrollado especialmente entre personas cuyos hogares son infestados por insectos y, por el divino azar, experimentan durante la cópula la participación de algún insecto que incrementa el placer. Aunque claro que hay personas que simplemente gustan de llevar voluntariamente insectos a la cama y usarlos estratégicamente en zonas erógenas.
Dacrofilia: Hace poco se reveló en un estudio que las lágrimas inhiben el deseo sexual, no obstante se sabe de numerosas personas que hacen llorar a su pareja para poder excitarse. Hay muchas personas que incrementan su excitación al lamer, untarse o hasta beber lágrimas. No es extraño que las emociones extremas se acrisolen en el sexo, y pasar del llanto al orgasmo no es algo tan raro, pero existen personas que buscan propiciar las lágrimas por cualquier motivo para llegar excitarse, lo que puede derivar en violencia. Esta parafilia está relacionada el placer que se obtiene por lamer los ojos de una persona, el oculolinctus.
Acrotomofilia: Algunas personas se excitan con miembros amputados, ya sea con su ausencia o con su prótesis.
Mecanofilia: Como resultado de la sexualización de las máquinas, particularmente de los autos, que se ha generado en la publicidad, existen personas que no sólo se ven excitadas por las máquinas, es uno de los fetiches que más en común tiene con la llegada de los robots sexuales y demás máquinas de uso erótico.
Simorofilia: El placer sexual que genera montar accidentes o desastres, como un choque automovilístico. Cercano al placer que se obtiene de las cicatrices y de tener sexo en un paisaje destrozado. Esto también comprende la fascinación por copular en un desastre natural, tener sexo en un huracán, tsunami, incendio, etc. y la máxima  dádiva de la simorofilia: copular durante el fin del mundo, el coito apocalíptico.
Hierofilia: Es la excitación sexual derivada por los objetos religiosos. Esto se asocia con la devoción religiosa llevada a su literalidad, llevan esto a un extremo y disfrutan usar cruces, Biblias u otros objetos en el acto sexual. Otras simplemente eligen masturbarse con imágenes o figuras religiosas. Esta “hereje” parafilia es una consecuencia de la misma represión sexual que la religión ha implantado históricamente.
Arachibutyrophilia: Este es el extraño fetiche por embadurnar a una persona alérgica a la crema de maní con esta sustancia y copular, en un melangerie, con ella y otra persona, viendo cómo su cuerpo se trastorna. El placer es doble: la crema de maní en los cuerpos y el pasmo criptozoológico de su mutación provocada por el alergénico.
Salirofilia: Se excitan con la suciedad y desechos humanos.
Hibristofilia: Las mujeres con hibristofilia se sienten atraídas por criminales de toda calaña, incluso por aquellos encerrados por crímenes horribles. En casos leves, a la mujer le gustan los “chicos malos”, no necesariamente delincuentes.
Hematofilia o hematolagnia: Consiste en involucrar, usar o incluso tomar sangre durante las relaciones sexuales, o tener pensamientos eróticos sobre la sangre.
Claustrofilia: La excitación que se logra en espacios extremadamente pequeños. Otra fijación que es más común de lo que cree. Los baños están entre los espacios favoritos de los clautrofílicos.
Odaxelagnia: ¿Te gusta morder a tu pareja? ¿Te excita ser mordido? Si contestaste sí a una de las preguntas, es posible que pertenezcas a este club.
Autoandrofilia: Consiste en que la mujer se excita al vestirse como hombre o fantasear que es un hombre durante los preliminares y el acto sexual. Puede darse en mujeres heterosexuales y homosexuales.
Somnofilia. Hay muchas personas a las que les gusta ver o tocar a sus parejas cuando están dormidas.
Macrofilia: Las personas disfrutan al ser dominadas sexualmente por personas de estatura más grande.
Asphyxiofilia: Cortar el paso del oxígeno al cerebro para obtener placer sexual.
Dendrofilia. Atracción sexual hacia los árboles y plantas.
Necrofilia: Excitación sexual provocada por la contemplación, el contacto, la mutilación o la evocación mental de un cadáver.
Fursuiting: Es la excitante idea de buscar la dominación o el ser dominado en pareja.
Agorafilia: Consiste en excitarse por tener sexo en lugares públicos. Quienes tiene este fetiche disfrutan al máximo saber que al estar intimando pueden ser descubiertos.
Autonepilofilia: Se refiere a aquellos que gusta de actuar de modo infantil al grado de que los pañales son obligatorios para lograr la excitación.
Plushofilia: Preferencia por tener sexo con animales de peluche. Las personas que la padecen se masturban con peluches o tienen relaciones con otras personas disfrazadas.
Vorarefília: El obtener placer de la idea (o cuando menos esperamos que sea la idea) de comerse, ser comido u observar mientras se comen a una persona.
Tecnosexualismo: Padecen de esta parafilia las personas que ansían tener sexo con robots.
Burusera: Se le llama así cuando los hombres se excitan con la ropa interior usada de mujeres jóvenes.
Retifismo: Atracción fetichista por los zapatos.
Nasofilia: El sentir excitación sexual por las narices.
Tricofilia: Obtener placer sexual del cabello ya sea propio o ajeno. Puede ser la textura, el olor o el tipo de corte.
Coprofilia: La excitación sexual producida por las heces. Consiste en la atracción por oler, saborear, tocar o ver el acto de defecar como un medio de excitación sexual y placer.
Alorgasmia: Fantasear durante el acto sexual con otra persona que no sea la pareja.
Candalagnia: Excitación sexual al ver a la pareja teniendo sexo con otra persona. Para los triolistas, tres no son multitud, ya que lo que es considerado como su trastorno en el comportamiento sexual, consta del placer de ver a sus parejas tener relaciones sexuales con otras personas.
Capnolagnia: Excitación por fumadores.
Hirsutofilia: Atracción por el vello.
Menstruofilia: Atracción sexual por mujeres menstruando.
Oseofilia: Excitación sexual por los huesos de otra persona.
Pedofilia: Atracción hacia personas menores de edad.
Zoofilia: Atracción sexual hacia animales. La cinofilia es la excitación al tener relaciones sexuales con perros.
Espectrofilia: Necesidad de tener sexo con fantasmas.
Amomaxia: Excitación sólo al realizar una relación sexual dentro de un automóvil estacionado.
Autoungulafilia: Conseguir placer rascándose sus propios genitales y olerse los dedos.
Balloning: Placer sexual que se obtiene sólo al ver mujeres inflando globos, explotándolos, montándolos, estirándolos y jugando con ellos.
Cremastisofilia: El gozo sexual cuando le roban a uno.
Flatofilia: Excitación proveniente al oler los gases intestinales propios o de la pareja. La eproctofilia es el fetichismo por los gases.
Keraunofilia: Placer sexual por los rayos y truenos.
Gerontofilia: Atracción por personas muy viejas.
Ipsofilia: Excitarse sólo pensando en uno mismo. No es lo mismo que masturbación, donde el objeto sexual puede ser una persona presente, una fotografía o una fantasía.
Lactafilia: Excitación por los pechos con leche de las embarazadas.
Misofilia: Atracción sexual por la ropa sucia.
Agrexofilia: Excitación producida por el hecho de que la actividad sexual sea oída por otras personas.
Alopelia: Excitación al ver a otros teniendo una relación sexual.
Emetofilia: Se trata del placer sexual ante la exposición de los vómitos. Así es, en lo que mejor se conoce como “ducha romana”, los emetofílicos encuentran el goce cuando les vomitan encima, revolcándose en los fluidos regurgitados de otras personas.
Apotemnofilia. Excitación por la idea de ser amputado.
Aracnofilia: Juego sexual con arañas.
Autagonistofilia: Crear situaciones en las que otras personas puedan verle desnudo por accidente. Por ejemplo, puede que le dé por dejar las cortinas abiertas y pasearse desnudo por la casa.
Axilismo: Masturbación dentro de la axila de la pareja.
Avisodomía: Relación sexual con aves.
Choreofilia: Excitación sexual al bailar.
Consuerofilia: Coserse zonas de la piel con aguja e hilo para obtener placer sexual.
Corefalismo: Excitación sexual sólo practicando sexo anal con niñas.
Criptoscopofilia. Excitación al contemplar la conducta (no necesariamente sexual) de otras personas en la privacidad de su hogar.
Dorafilia: Excitación sexual al tocar pieles animales, sintéticas o de cualquier otro tipo.
Ecdiosis: La excitación sólo se produce al desnudarse ante desconocidos.
Electrofilia: La excitación sólo e produce al usar suaves choques eléctricos durante la práctica sexual.
Enditofilia: La excitación sólo se produce al ver a la pareja vestida.
Erotofonofilia: Excitación al realizar llamadas telefónicas utilizando lenguaje erótico.
Estigmatofilia: Excitación ante tatuajes, agujereamientos (píercing) o cicatrices.
Falofilia: Atracción por los penes grandes.
Fratrilagnia: Atracción por las relaciones sexuales incestuosas. Excitación al imaginar el sexo con su hermano o hermana.
Frotismo: Consiste en frotar el pene  sobre cualquier superficie que provoque estimulación sexual.
Ginemimetofilia: La excitación sólo se producirá si la pareja es un travesti.
Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: El estímulo se produce sólo ante fotos o cuadros eróticos.
Gregomulcia: Excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una multitud.
Hebefilia: Atracción por niñas púberes (etapa de la pubertad).
Hemotigolagnia: Atracción sexual por los tampones usados.
Higrofilia: Excitación producida por cualquier tipo de fluido corporal.
Homiliofilia: Excitación sexual producida por predicar una religión a una persona sencilla y fácil de convencer de cualquier cosa.
Jactitafilia: Excitación producida por el relato de las propias hazañas sexuales.
Knismolagnia: Consiste en iniciar una excitación cuando la otra persona te hace cosquillas.
Latronudia: Excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo una dolencia.
Merintofilia: Excitación sexual provocada por estar atado.
Microgenitalismo: Excitación por los penes pequeños.
Nafefilia: Excitación por tocar o ser tocado.
Narratofilia: Excitación sexual sólo al escuchar narraciones eróticas.
Nosolagnia: Excitación proveniente de saber que la pareja tiene una enfermedad terminal.
Odofilia: Excitación producida por los viajes.
Ofidiofilia: Provocar estimulación sexual usando reptiles o también al practicar el acto sexual con los reptiles.
Partenofilia: Atracción sexual por las vírgenes.
Pediofilia: Atracción sexual por las muñecas.
Pigofilia: Excitación por el contacto con las nalgas.
Polyiterofilia: Personas que necesitan tener una serie de parejas sexuales consecutivas antes de conseguir el orgasmo.
Pungofilia: Necesidad de ser pinchado con el fin de obtener placer sexual.
Salirofilia: Excitación al ingerir la saliva de la pareja.
Sitofilia Es la utilización de la comida con propósitos sexuales, como utilizar pepinos o filetes para masturbarse.
Tafefilia: Excitación proveniente de ser enterrado vivo.
Urofilia: La única excitación proviene de orinar o ser orinado por la pareja también conocida como lluvia dorada.
Xenofilia: La excitación sólo se produce ante parejas de distintos países
Etc….

No se sabe si la excitación sexual que generan los extraterrestres en ciertas personas sea un fetiche o no, pero es ciertamente una fuerte tendencia, con numerosas personas describiendo en Internet lujuriosas escenas de sexo cósmico en naves espaciales o en planeta lejanos.

La parafilia no debe de representar un problema en la medida que los involucrados estén de acuerdo y se realicen dentro de un marco de respeto al otro. En algunos casos adquiere niveles exagerados por lo que se tornan problemas de salud en vez de un modo de conseguir placer más allá de la cópula o las relaciones sexuales convencionales. Es en esas condiciones cuando se debe prestar atención a este tipo de comportamientos y obtener ayuda. 

El fetichismo sexual se considera una práctica inofensiva, salvo en el caso de que provoque malestar clínicamente significativo.

martes, 13 de octubre de 2015

Tratamiento para el Síndrome de Asperger

El tratamiento idóneo sería una conjugación de terapias donde se aborden los síntomas esenciales del sindrome, no existe un camino preestablecido en el tratamiento y cada profesional deberá valorar cuál es la mejor estrategia para cada caso.
En el síndrome de asperger esta comorbilidad va a ocurrir con tras. afectivos, ansiosos, psicóticos, obsesivos y atencionales, dificultando de manera notable el diagnóstico del cuadro. Por este motivo delimitar claramente el trastorno ayudará no solo al diagnosticar adecuadamente sino a que el niño reciba tratamiento adecuado permitiendo que su pronóstico sea lo más positivo posible. 

El tratamiento más eficaz es aquel que construye, basándose en los intereses del niño, un programa predecible donde se le enseñan diferentes tareas que logren atraer su atención. Generalmente incluye:
  • La capacitación en habilidades sociales.
  • La terapia cognitiva conductual dirigida a manejar las emociones y disminuir los intereses obsesivos y las rutinas repetitivas.
  • Terapia de lenguaje.
  • La terapia ocupacional o física.
  • Intervencion educativas especializadas. 
  • La capacitación y apoyo para los padres en aras de enseñarles las técnicas más eficaces que deben emplear en el hogar.
  • Los medicamentos (ISRS), los antipsicóticos y los estimulantes se pueden usar para tratar problemas como ansiedad, depresión, problemas para prestar atención y agresión.
Con un tratamiento eficaz, los niños con AS pueden aprender a lidiar con sus discapacidades, pero aún pueden encontrar que las situaciones sociales y las relaciones personales exigen gran esfuerzo.

Un plan de tratamiento solamente se puede establecer cuando existe un trabajo conjunto entre padres, educadores y médicos. Sin embargo, hay que considerar algunas reglas de protección para un niño con Síndrome Asperger y que necesitan ser cumplidas.

Tampoco creo que centrarse en la curación sea beneficioso ni para los padres ni para los niños. Los niños con Asperger no están enfermos, tan solo son diferentes, en la misma forma en que todos somos diferentes y tenemos nuestras peculiaridades.

Hay numerosas opciones que buscar como tratamiento para el Asperger. La mayoría de los niños se han beneficiado de las recientes intervenciones especializadas que se centran en manejar el comportamiento y en entrenar las habilidades sociales. Muchos niños con Asperger pueden aprender las reglas no escritas de la socialización y la comunicación cuanto se les enseña de una manera explícita y por repetición. No viene naturalmente a ellos. Pero estos niños tienden a tener excelentes habilidades cognitivas de modo que pueden aprender estas habilidades sociales bastante bien con el profesor adecuado (puede ser en la escuela pero más frecuentemente en casa, con familiares y amigos).

Los niños con síndrome de Aspergen también pueden aprender cómo hablar a un ritmo más natural, igual que cómo interpretar las técnicas de comunicación usadas por los demás como los gestos, el contacto visual, el tono de voz, el humor y el sarcasmo. La terapia del comportamiento describe numerosas técnicas que se centran en frenar los problemas de comportamiento como interrumpir, obsesionarse, colapsarse o tener arrebatos violentos.

Un aspecto de muchos niños con Asperger es que tienen probabilidad de tener propensión a la ansiedad o la depresión. A menudo esto puede ocurrir en la adolescencia, cuando están en realidad empezando a notar las diferencias entre sus compañeros de clase y sus pares, o sus iguales. Algunas medicaciones pueden mejorar comportamientos específicos, como la ansiedad, la depresión o la hiperactividad. 

Es tratamientos del Asperger a menudo implica un equipo de profesionales que puede incluir un especialista de patologías del lenguaje, un psicólogo clínico, un trabajador social, un psiquiatra o un especialista en pediatría, además del médico de atención primaria del niño. Con frecuencia los niños con Asperger tienen éxito en las escuelas convencionales, con la ayuda de los profesores y de instructores de educación especial. De cualquier modo asegúrate de que el profesor de tu hijo entiende cual es el mejor modo de aprendizaje para él y que situaciones pueden ser problemáticas. En los niños con Asperger una gran inteligencia y unas buenas habilidades verbales pueden ocultar áreas de deficiencias reales, de modo que los profesores no se den cuenta de que las técnicas especiales de enseñanza, un servicio de apoyo y atención extra, son realmente necesarias.

Para resumir este artículo me gustaría decir que hay definitivamente un número importante de tratamientos para el Asperger que pueden usarse para ayudar a mejorar la calidad de vida de los niños y sus familias. Los tratamientos para gestionar mejor el comportamiento, el entrenamiento de las habilidades sociales, la terapia de dicción y lenguaje y un adecuado tratamiento con medicina psicofarmacológica o alternativa pueden ser efectivamente muy útiles. Tanto en el área escolar como la familiar juegan un papel crucial en la coordinación y organización de estos tratamientos.

“El mejor tratamiento para las personas con Asperger es la comprensión social” (Peter Szatmar)

La sociedad tiene que entender por qué estas personas se comportan de una manera determinada, por qué tienen problemas para las relaciones sociales, por qué tienen intereses especiales, etcétera. Tenemos que acomodar nuestro entorno para hacer que encajen y facilitar su vida. Nosotros tenemos que cambiar mucho más que ellos.

Fuentes:
Attwood, T. El síndrome de Asperger, una guía para la familia. Ed. Paidós. 2000.
Caballo E, Simón MA.Manual de psicología clínica infantil y del adolescente. Ed. Pirámide, 2004.
Gillberg C, Gillberg IC.Asperger syndrome: some epidemiological considerations. A research note. J Child. Psychol Psychiatry 1989; 30: 6318.
http://alex-psicoclinica.blogspot.mx/2012/08/el-sindrome-de-asperger.html
Guiainfantil.com/salud/Asperger/tratamiento.htm
Riinconpsicologia.com/2011/11/el-sindrome-de-asperger-causas-sintomas.html

martes, 6 de octubre de 2015

Hipoglucemia Reactiva

Es la disminución de la cantidad normal de glucosa en la sangre.
La hipoglucemia, por sí misma, entre la profesión médica se acepta sólo en condiciones diabéticas cuando el diabético sufre una bajada de glucosa. Si, por el contrario, ésta ocurre en una persona no diabética entonces se le llama hipoglucemia reactiva. Cuando un paciente llega a la consulta médica y expone los anteriores síntomas, sin ser diabético, en muchos casos no se hace el análisis bioquímico pertinente que podría evitar un falso diagnóstico. Los errores más frecuentes son el de diagnosticar de crisis de ansiedad o de trastorno de ansiedad generalizada. El médico prescribe la toma de ansiolíticos/antidepresivos y, en ocasiones, acudir a psicoterapia.

En algunos de estos casos, puede haber un origen físico de los síntomas (hipoglucemia), o una causa psicológica o bien puede ocurrir que ambas causas, físicas y psicológicas, se estén retroalimentando.

Hay dos tipos de hipoglucemia no diabética:
  • Hipoglucemia reactiva, que ocurre pocas horas después de comer
  • Hipoglucemia basal o en ayunas, que puede estar relacionada con una enfermedad
Los síntomas de la hipoglucemia se pueden dividir en dos grupos sintomáticos, los relacionados con el aporte insuficiente de glucosa al cerebro o neuroglucopenia y los síntomas adrenérgicos que dependen de la activación del sistema nervioso vegetativo y de la secreción de catecolaminas.

1. Síntomas neuroglucopénicosSemiología somática: cefalea, diplopia, convulsiones, hemiplejía, arreflexia, afasia, acinesia. 

Semiología psíquica: amnesia, dificultad de concentración, excitación, ansiedad, alteraciones del comportamiento, síntomas obsesivos-compulsivos, histrionismo, depresión, psicosis con alucinaciones, ataques de violencia, intentos de suicidio, delirium, estupor, coma y demencia. En general, los comportamientos agresivos dominan en los casos de hipoglucemia ligera, mientras que la apatía es más propia de la hipoglucemia severa.

2. Síntomas adrenérgicos. Pueden aparecer por una caída rápida de la glucemia incluso con valores normales o sólo levemente disminuidos: ansiedad, nerviosismo, temblor, sudoración, sensación de hambre, palpitaciones, irritabilidad, palidez, náuseas y debilidad.

Los síntomas generalmente incluyen:
  • Hambriento
  • Tembloroso
  • Somnoliento
  • Ansioso
  • Mareado
  • Confundido o nervioso
  • Sudoroso
  • Irritable
  • Algunas personas tienen dificultad para hablar y también se sienten débiles.
¿Cómo se diagnostica la hipoglucemia no diabética?

Su médico puede diagnosticar la hipoglucemia no diabética al examinar sus síntomas, hacerle un examen físico, analizar su riesgo de diabetes y medirle el nivel de glucosa en la sangre. Su médico también determinará si se siente mejor después de comer o beber para elevarle la glucosa a un nivel normal.

Un aspecto importante del diagnóstico es medir el nivel de glucosa en la sangre para ver si está realmente bajo (de 55 mg/dL o menos) cuando usted tiene síntomas. Su médico revisará su nivel de glucosa y posiblemente pida otras pruebas. Un medidor personal de glucosa no es suficientemente exacto para el diagnóstico. 

Para la hipoglucemia de ayuno, se le mide la glucosa cada ciertas horas mientras ayuna durante varios días. Para la hipoglucemia reactiva, es posible que se le haga una prueba llamada prueba de tolerancia a alimentos mixtos (mixed-meal tolerance test o MMTT).

Para la prueba MMTT, primero toma una bebida especial que contiene proteínas, grasas y azúcar. La bebida eleva su nivel de glucosa en la sangre, lo que hace que el cuerpo produzca más insulina. Luego se le mide el nivel de glucosa varias veces durante las siguientes cinco horas.

Ambas pruebas determinan si el nivel de glucosa en la sangre baja demasiado. Es posible que su médico también le haga un análisis de sangre para determinar el nivel de insulina u otras sustancias.

Si se lleva a cabo el test (Test de Tolerancia de la Glucosa) es importante también tener en cuenta la dieta del paciente; los horarios de comida; historia familiar de migrañas, alergias, diabetes, epilepsia, depresión, desequilibrios sufridos en el pasado como hepatitis, problemas de vesícula, náuseas durante el embarazo y posibles deficiencias nutricionales.

Los síntomas de hipoglucemia reactiva en niños son también los mismos que anteriormente. La hipoglucemia severa puede afectar el funcionamiento cognitivo de niños pequeños. Comer procesados ​​y refinados resultado alimentos en el hambre retrasada y puede llevar a deficiencias nutricionales, y cause hipoglucemia en los niños. Los síntomas de la hipoglucemia en los niños deben ser tomadas en serio y trata a tiempo.

Tratamiento:

1. Alimentación: Una dieta equilibrada es fundamental para prevenir, controlar y combatir la hipoglucemia reactiva. Es importante que consultes con un nutricionista.

Tu dieta ha de ser baja en carbohidratos de rápida absorción y refinados, moderada en grasas y que contenga proteínas, frutas y vegetales.

Consejos importantes:
  • Médicos recomiendan una dieta con mucha proteína y pocos carbohidratos, pero no se ha demostrado que este tipo de alimentación sea beneficiosa para la hipoglucemia.
  • Haz de cinco a seis comidas al día, dejando tres horas entre ellas. Las comidas más fuertes han de ser el desayuno y la comida.
  • No te saltes las comidas.
  • Evita el azúcar y los alimentos que contienen azúcar (especialmente con el estómago vacío). Una alternativa muy saludable es sustituir el azúcar por la estevia, un edulcorante natural sin calorías con propiedades muy interesantes (antioxidante, reforzador del sistema inmunitario, antialérgico, etc.
  • Sustituir el pan blanco, por el pan de centeno. Tiene muy buen sabor, es mucho más digestivo y aporta más nutrientes que las harinas refinadas.
  • Evita en lo posible el alcohol, fumar, la cafeína, la teína y las bebidas gaseosas.
  • Bebe zumos de fruta sin azúcar añadida. Cuidado con los zumos envasados.
2. Ejercicio: El ejercicio es fundamental para nuestra salud. Sin embargo, el exceso de ejercicio puede disminuir el nivel de glucosa. Así pues, se recomienda seguir una rutina de ejercicio suave. Se sabe que éste ayuda a mantener unos niveles óptimos hormonales, además de ayudar a que la glucosa entre mejor en las células aumentando la energía, sin requerir insulina. Buenas opciones de ejercicio son: caminar, nadar, ir en bicicleta, yoga, taichí. Es importante hacer algo de ejercicio suave diariamente con sesiones de media hora de duración.

3. Psicoterapia: En ocasiones, el problema no es sólo debido a factores fisiológicos, sino que también hay aspectos psicológicos que pueden haber iniciado, agravado o mantenido la situación. Por ejemplo, personalidad ansiosa, situaciones de estrés continuado, asuntos por resolver, trastornos de ansiedad, duelo, etc. La psicoterapia puede ayudarte de forma paralela para solucionar tus problemas.

4. Suplementos vitamínicos. 

En conclusión, es importante tener en cuenta que no todos los casos de ansiedad y ataques de pánico son debidos a desequilibrios emocionales. En algunos casos el problema puede radicar en un desequilibrio de la glucosa. Muchos casos de ataques de pánico han sido exitosamente resueltos de forma muy sencilla: equilibrando los niveles de glucosa de la sangre con una buena alimentación, nutrientes y ejercicio.