domingo, 5 de febrero de 2012

Enuresis

La enuresis es la descarga involuntaria y persistente de orina, durante el día y/o la noche. Se trata de un problema que causa molestias a los padres, y que además afecta emocionalmente al niño.
Existen dos tipos de enuresis infantil:

1.) La primaria que hace referencia a la falta de control voluntario de la micción desde el nacimiento.
2.) La secundaria que se da en los casos en que el niño vuelve a orinarse después de haber controlado esfínter.

Pruebas y exámenes

Se debe realizar un examen físico para descartar causas de origen organico; además se debe realizar un análisis de orina para descartar infecciones y diabetes.

No se requieren radiografías de los riñones o de la vejiga u otros exámenes, a menos que exista una razón para sospechar de otros problemas

Medidas generales de tratamiento
Por lo general, no se empieza a tratar a estos pacientes antes de los 5 años de edad; dada la posibilidad de curación espontánea en 15% de los pacientes, es preferible iniciar el tratamiento entre los 6 y los 7 años. El tratamiento incluye medidas conductuales, así como medicamentos y el uso de alarmas.

•Restringir la ingesta de líquidos a sólo 240 ml. (un vaso) en las tres horas anteriores a que se duerma el niño.
•Llevarlo a orinar justo antes de irse a dormir.
•Hacer que se responsabilice y esté atento a la evolución de su problema: que lleve un registro de los días que se moja, que coopere con la limpieza de la cama y cambio de ropa, etc.
•Motivarle a que permanezca seco, alabar su esfuerzo y darle recompensas por lograrlo; nunca se le debe castigar ni hacerle burla ni reprimirlo por mojar la cama.

No hacer nada o castigar al niño son respuestas comunes a la enuresis, pero ninguna de ellas ayuda. Lo recomendable es darle seguridad al niño de que la enuresis es común y que se puede aliviar.

Empiece asegurándose de que el niño vaya al baño en los momentos normales durante el día y la noche y que no retenga la orina durante períodos de tiempo prolongados. Asimismo, asegúrese de que el niño vaya al baño antes de irse a dormir. Se puede reducir la cantidad de líquido que el niño toma varias horas antes de ir a dormir, pero esto solo no es un tratamiento para la enuresis. Los líquidos no se deben restringir de manera excesiva.

Cuando el niño no sea capaz de controlar y se orine, ya sea en la cama o en la ropa, por ningún motivo se debe volver a poner pañales. Es necesario hacerlo participar del proceso, pero sin reproches ni burlas y sin que él vea esto como un castigo. El niño debe ayudar a limpiar la cama, a lavarse y cambiarse de ropa, de manera que vaya asumiendo su responsabilidad en el tema. Con este mismo objetivo, es útil hacer un calendario para ir registrando los días que se hace pipí y reforzarlo a través de felicitaciones y pequeñas recompensas por sus logros de este modo, en un ambiente de confianza, amor y respeto.

Tratamiento de modificación de la relación familiar

Como factores psicológicos se considera que es la expresión orgánica de dificultades emocionales, como sentimientos de soledad, angustia o desamparo, aunque también puede significar hostilidad, despecho o celos. En psicoterapia la presencia de la figura materna como vinculo afectivo si es fuerte y demasiado exigente como la sobreprotección o el rechazo, el niño reacciona castigándola, mojando las sábanas. Hay que destacar los defectos en el aprendizaje del esfínter implicado, provocando la enuresis y como consecuencia de ello, aparecen los sufrimientos en el niño, por su falta de habilidad en este control. Así mismo, de ello pueden derivarse trastornos en el comportamiento. Puede deberse a una respuesta al estrés y a la amenaza de castigo en relación al aprendizaje de los hábitos de limpieza. O una modificación importante en la vida del niño: Estar bajo un tipo de abuso físico o sexual, o una enfermedad, conflictos afectivos, llegada de un hermano, embarazo de la madre, cambio de colegio, cambio de casa, etc. También una exigencia extrema, principalmente prematura, es decir, antes de la maduración neurológica, puede provocar el efecto inverso. También podemos apuntar que la enuresis sea un síntoma ante conflictos surgidos en el seno familiar. Por todo ello el niño sufre por su trastorno y tiene de si mismo una baja autoestima.
Tratamiento con alarmas

Las alarmas consisten en una esponjita que se coloca en el pijama del niño y que está unida por medio de un cable a un timbre que se fija al hombro o al brazo del niño; cuando se moja la esponjita suena la alarma. Actualmente hay modelos de alarmas inalámbricos, y que en lugar de hacer sonar un timbre funcionan en forma vibratoria.
De cualquier forma, cuando la esponja se moja, se cierra el circuito eléctrico y la alarma suena o vibra. El niño puede responder al ruido o a la vibración levantándose justo al activarse la alarma, o sea, al inicio de que empieza a orinarse, lo que le permite que termine de hacerlo en el baño.

La alarma ayuda a condicionar al niño a que contraiga el esfínter y se levante al baño a terminar de vaciar la vejiga. Su mecanismo de acción puede incluir que el cerebro aprenda a aligerar el sueño o que el músculo que forma la vejiga (llamado detrusor) aprenda a relajarse durante el sueño, aumentando así su capacidad.


Por lo general, varias noches después del uso de la alarma muchos niños se despertarán en forma espontánea. Puede llevar hasta varias semanas que el niño logre dejar de mojar la cama. Se recomienda suspender la alarma cuando el niño es capaz de mantenerse seco toda la noche a pesar de tener una ingesta de líquidos normal. En el caso de una recaída, se reinicia la restricción de líquidos y el uso de la alarma hasta que se alcance un mes sin mojarse.
El porcentaje de niños que se curan con este tratamiento es variable. Las alarmas que existen actualmente son seguras y no tienen efectos colaterales.


Tratamiento con medicamentos

Entre los medicamentos que se utilizan para el tratamiento de la enuresis se encuentra el acetato de desmopresina (DDAVP) y los antidepresivos tricíclicos como la imipramina.
•La DDAVP es un análogo sintético de la hormona llamada vasopresina u hormona antidiurética, que ayuda en el tratamiento de la enuresis, ya que disminuye el volumen urinario durante el sueño. Existe en spray nasal y en comprimidos. Se debe dar de 30 a 60 minutos antes de ir a la cama y se debe restringir la ingesta de líquidos desde la tarde. El tratamiento con DDAVP disminuye el número de noches que el niño se moja, pero al suspender el medicamento el problema vuelve a presentarse.
La imipramina es un antidepresivo tricíclico. Su mecanismo de acción en la enuresis incluye cambios en la profundidad del sueño, su propio efecto antidepresivo y la estimulación secundaria de la producción de la hormona antidiurética. No es eficaz por mucho tiempo al descontinuar el medicamento. Un problema de este medicamento es que ocasiona muchos efectos colaterales, y puede llegar a causar intoxicaciones.
Pronóstico
Esta afección no implica ninguna amenaza para la salud del niño, siempre y cuando su causa no sea física. El niño puede sentir vergüenza o pérdida de la autoestima debido al problema, por lo que es importante darle seguridad. La mayoría de los niños responden a algún tipo de tratamiento.
Posibles complicaciones
Se pueden desarrollar complicaciones si se hace caso omiso a la presencia de una causa física de esta afección. Descartar cefaleas crónicas, trastorno por déficit de atención, retardo en el desarrollo motor y de lenguaje, trastorno de l sueño, ansiedad y depresión infantil, encopresis o estreñimiento, infecciones urinarias, o como respuesta a una enfermedad medica o un tratamiento, etc. De la misma forma, se pueden presentar complicaciones de tipo psicosocial si el problema no se enfrenta de manera efectiva y en el momento oportuno.
Prevención
El hecho de dormir bien e ir al baño a horas regulares durante el día y la noche puede ayudar a prevenir algunos aspectos de la enuresis. Tener un adecuado vínculo afectivo así como mejorar su entorno. Informarse y educar de manera positiva al niño.
"Dile a tu hijo que el trabajo de los riñones es hacer que la orina llegue a la vejiga. La vejiga es como un globo que contiene la orina. Hay un músculo que actúa como puerta y mantiene la orina adentro. Cuando la vejiga se llena, manda un mensaje al cerebro y el cerebro le dice a la puerta que se abra. Dile a tu hijo que para poder tener el control de la orina por la noche, todas las partes necesitan trabajar juntas."
Conclusión
La enuresis evoluciona siempre hacia la cura espontánea y sólo raramente sobrevive a la aparición de la pubertad, con la presentación de la primera polución nocturna de los varones y la primera menstruación de las niñas. Las estadísticas señalan una mayor cantidad de varones con este trastorno. La mayoría de los autores coinciden en que los factores emocionales son  con creces una de las principales causas de la enuresis y de su persistencia .La curación del síntoma por sí solo no basta, es necesario el tratamiento global de la personalidad del niño y su entorno. Existen alternativas de tratamiento para acelerar su curación. Los niños responden mas rápidamente a los medicamentos que a las alarmas, pero con éstas tienden a permanecer más tiempos secos al suspender el tratamiento. Si tienes esta situación acude a tu medico de confianza y ve todas la posibilidades de intervención. De antemano un proceso en psicoterapia con o sin uso de fármacos será el tratamiento más afectivo para el paciente.

1 comentario:

  1. Hola Dr. Alexandro muy interesante este articulo y seguire estos pasos y recomendaciones ya que mi hijo de 4 años comienza a manifestar esto que dice lo buscare entonces para que pueda orientarme y trate a mi hijo gracias y buen dia

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