lunes, 3 de diciembre de 2012

Control de la Ira

Las razones de enojo son tan variadas como las expresiones del mismo.
De hecho, enojarse es algo natural en el comportamiento humano. Las reacciones de ira constituyen una expresión de los estados anímicos que se relacionan a veces con necesidades fisiológicas del organismo. Los fisiológico y lo psicológico juegan un papel complementario cuando el proceso que activa una reacción de enojo expresa un lenguaje de nuestro cuerpo y nuestra mente. Este lenguaje nos da múltiples mensajes, lo que en algunos casos se torna en una válvula de escape de aquellas energías impuras almacenadas en nuestro sistema emocional.

Pero, enojarse en dosis saludables dentro de límites y patrones normales es algo necesario y normal. Sin embargo, esto no es siempre así. El fenómeno del enojo suele descontrolarse y volverse un mal hábito o señal de una patología de debe corregirse.

De todos modos, las expresiones y sensaciones de enojo no son muy agradables personal y socialmente. Es mejor mostrar un buen sentido del humor y aprender a controlar el enojo.

Para ello, considere lo siguiente:

1.- Reconozca las situaciones que provocan su enojo. Memorice las sensaciones de su cuerpo y mente cuando se siente enojado.

2.- Identifique los estímulos que provocan su enojo. Separe, ordene y clasifique estos estímulos.

3.- Trate de incrementar su capacidad de comunicación. Esto ayuda mucho a desactivar el enojo. El enojo expresa energía acumulada, abra la válvula correcta.

4.- Trate de buscar soluciones concretas a problemas concretas que estimulan su enojo. Céntrese en aquellos que le provocan más enojo y reacciones incontrolables.

5.- Luego de situaciones de mucho enojo, se sugiere usar la técnica de hablar consigo mismo. Encuentre la calma interior y sienta que puede controlar la situación.

6.- Practique técnicas de relajación y autocontrol. Póngalas a prueba cuando otros están enojados. Trate de mantener la calma. Cierre los ojos, ponga su mente en blanco, cuente hasta diez mientras respira profundo y pausadamente.

7.- Desarrolle la autoconciencia sobre su propio enojo. Antes de estallar, trate de pensar en lo que va a hacer y las razones para no hacerlo.

8.- Determínese a hacer un cambio profundo y definitivo sobre su propensión al enojo. Avance de manera gradual.

9.- Evalúe periódicamente sus progresos sobre su autocontrol, su autoconciencia y sus habilidades de neutralizar estímulos que le provocan enojo.

10.- Busque y ensaye formas creativas de expresar sus reacciones de enojo. Lo positivo de este punto sería que usted encuentre formas menos impulsivas y violentas de exteriorizar su enojo.

Puedes también ver mi blog sobre el Manejo y Control del Enojo publicado en el mes de agosto del 2012.

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