miércoles, 16 de enero de 2013

Dislexia Infantil

La dislexia es la dificultad en la lectura que imposibilita su comprensión correcta. Dislexia infantil es una deficiencia de la lectura, la escritura y el aprendizaje aplicándolo en un término general. Su causa es una alteración de las zonas cerebrales que controlan el lenguaje. El término dislexia lo creó el Dr. Rudolf en Stuttgart, Alemania, en el año 1887 y lo utilizó para describir la pérdida de la capacidad de leer en una persona adulta, debido a una lesión cerebral.

 Modernamente, la dislexia no es considerada una enfermedad como tal. Es una circunstancia personal de un individuo, pese a que el ámbito donde se observa por primera vez es en el médico, estudiándose la pérdida de la habilidad de escribir y leer en individuos afectados por enfermedades o traumas.
La dislexia es uno de los problemas del aprendizaje que más pueden influir en el rendimiento escolar negativo del niño. Supone una dificultad para aprender a leer, lo cual también implica la dificultad para aprender a escribir, lo cual supone que para el niño resulta más complicado que para sus compañeros comprender textos escritos y expresarse correctamente en los exámenes y pruebas realizados en la escuela.

 Para evitar que la dislexia influya en su resultado escolar, es importante detectar precozmente este trastorno para que un especialista realice un diagnóstico y determine las pautas para facilitar el aprendizaje del niño. Para ello, deberemos estar atentos a los signos que nos pueden indicar que el niño sufre dislexia:

"Hasta los cinco años, se da un desarrollo lento del habla y del vocabulario. El niño suele tener problemas para pronunciar palabras sencillas, seguir instrucciones o puede mostrar dificultades de coordinación y de equilibrio, que se demuestra en torpeza al correr o al saltar. También pueden presentar dificultades al resolver rompecabezas y suele existir un desarrollo débil de la condición motora.
A partir de los cinco años, suele ser de 7 a 9 años, ya en la etapa escolar, los niños suelen confundir el orden de las palabras y las sílabas, tienen problemas al pronunciarlas, presentan dificultades para leer y escribir, así como problemas a la hora de copiar desde libros a pizarras. También suelen tener mala letra y dificultad para interpretar instrucciones escritas o escuchadas.
También suelen aparecer problemas relacionados con el equilibrio y la orientación, lo que hace que les cueste ubicarse y orientarse en el espacio y suelen ser torpes al moverse, saltar, correr, etc".

En resumen Los niños y adultos con dislexia pueden presentar algunos de estos síntomas:
  • Lectura lenta, trabajosa y cargada de errores: Dificultad para leer oraciones o palabras sencillas. Suelen presentarse problema frecuentes con palabras cortas como del o por.
  • Deficiente ortografía en los textos o dictados: Invierten las palabras de manera total o parcial, por ejemplo casa por saca.
  • Uniones o separaciones incorrectas de palabras: Escriben la misma palabra de distintas maneras, invierten las letras, por ejemplo p por b, o d por b, tiene dificultadas para ver que una palabra está mal escrita.Cometen errores de ortografía raros.
  • Copian las palabras mal aunque están mirando cómo se escriben.
  • Conocen una palabra pero usan otra, como gato por casa.
  • Tienen dificultades para distinguir la izquierda de la derecha.
  • Dificultades en la automatización de aprendizajes y memorización (aprende algo y al poco tiempo lo olvida).
  • Además, le cuesta realizar con éxito las actividades donde es necesario aplicar varias habilidades (ejemplo, redacciones en las que ha de prestar atención a la ortografía, signos de puntuación, organización de ideas...).

La dislexia no se manifiesta de la misma manera ni con la misma intensidad en cada niño. Por lo tanto, la recuperación estará determinada por las características de cada niño y por el medio familiar y escolar al que pertenece. La detección precoz es la clave para su recuperación, antes de que el niño viva la experiencia del fracaso.
"El niño con dislexia es capaz de aprender a leer, pero lo hará de una manera diferente, con un método distinto y un tratamiento especial, dándole estrategias y técnicas para enfrentarse a sus dificultades de lectoescritura, enseñándole diferentes habilidades que le ayuden a comprender y memorizar los textos leídos".
Si su hijo tiene dificultades para leer, el pediatra debe examinarle la vista, el oído y la capacidad motriz para detectar algún problema. Si no existe ningún trastorno en estas áreas, debe llevarlo a un especialista en lectura y/o a un psicólogo infantil. El doctor examinará al niño en busca del problema físico o emocional que origina sus dificultades para leer. El psicólogo o el especialista en lectura le harán pruebas de diagnóstico referidas a lectura, escritura y memorización. Estas pruebas permiten verificar el diagnóstico de dislexia. Actualmente hay varias formar de intervenir en el tratamiento, ver con su médico las opciones favorables de acuerdo al caso.
Una vez se ha diagnosticado dislexia un tutor en fonética puede elevar al niño hasta el nivel de lectura apropiado para su inteligencia. Se debe informar al maestro del niño y pedirle que sea comprensivo. Existen versiones de exámenes adaptados para estudiantes con dislexia. La dislexia puede superarse cuando está correctamente diagnosticada y se la trata con paciencia y fuerza de voluntad. Las dificultades en la educación suelen ser el resultado de un diagnóstico equivocado y la consiguiente frustración del niño al sentirse incapaz. Busque las áreas en las que el niño se destaca y ponga el énfasis en ellas.
Un niño puede tener problemas para leer, pero ser un genio en matemáticas, música, u otros campos. Los ordenadores son herramientas de aprendizaje especialmente útiles para los niños que tienen dislexia, ya que permiten desarrollar habilidades para escribir que de otra manera no se podrían lograr. Muchos niños disléxicos son capaces de compensar sus desventajas con relativa facilidad; sin embargo, suelen tener más dificultades para superar el problema emocional de sentirse incapaces.
Lo más importante es que sea paciente con su hijo y lo ayude a entender que él no tiene ninguna culpa. Con aplicación y técnicas especiales la mayoría de los niños con dislexia pueden disfrutar de la lectura y leer bien. 

Es importante que los padres que tengan un hijo con dislexia se pongan en manos de un profesional para que les pueda orientar de la mejor manera de ayudar a su hijo.

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