martes, 12 de agosto de 2014

Detectando la Violencia de Genero

Es necesario entender que la violencia de género se basa en una dinámica que mantiene atrapadas psicológicamente a las mujeres maltratadas. Por decirlo de una forma burda digamos, que en un primer momento el maltratador prepara a su víctima, despojándola de su seguridad, confianza, autonomía, etc. con diferentes manifestaciones de maltrato psíquico para que cuando llegue el maltrato físico (si se produce) la víctima se sienta sola, avergonzada, con sentimientos de culpabilidad y totalmente dependiente de su verdugo.

Como familiares, amigos, compañeros de trabajo estamos en condiciones de ayudar a una mujer víctima de algún tipo de violencia de género. No se trata solo del golpe o los dolores de compleja explicación sino de otras señales a veces más sutiles.

Se presenta un patrón cíclico, que se desarrolla en tres fases, “el ciclo de la violencia”. Se trata de un ciclo repetitivo, donde las diferentes fases cada vez se reproducen en espacios más cortos de tiempo y con mayor intensidad. La violencia de género suele manifestarse en primer lugar con agresiones verbales (maltrato psíquico) en sus formas más encubiertas, humillaciones, descalificaciones, insultos, pasando a las agresiones físicas (maltrato físico) con empujones, bofetones y en casos extremos palizas, violaciones e incluso la muerte.

Las fases del ciclo son tres:

1.- Fase de tensión: la agresividad se manifiesta con agresiones verbales (descalificaciones, ridiculización, insultos, etc.) o agresiones físicas “moderadas” (empujones, bofetones, etc.). La mujer como mecanismos para intentar racionalizar la situación y adaptarse a esta, desarrolla sentimientos de auto-inculpación “Yo lo he provocado, es culpa mía”, busca respuesta en factores externos “Está nervioso por el trabajo”, o incluso quita importancia a la actitud violenta "Bueno no ha sido tan grave. Es solo un bofetón”. Es un momento en el que la mujer extrema el cuidado para calmar la tensión, sintiéndose confundida y angustiada. En este período puede estar la relación mucho tiempo.

2.- Fase de explosión violenta: cada vez son más frecuentes los momentos de tensión, hasta que finalmente se producen los comportamientos violentos produciendo lesiones físicas y/o psíquicas y/o sexuales.
Es un momento de sometimiento, castigo y aislamiento que provoca una situación de alerta permanente y un estado de parálisis emocional de la mujer ante su impotencia y su incapacidad para predecir las consecuencias de sus actos. Es una fase breve pero intensa.

3.- Fase de amabilidad y afecto, conocida como “luna de miel”: el agresor promete que no volverá a pasar. Se caracteriza por una situación de extrema amabilidad, donde el agresor manipula psicológicamente con el perdón y el arrepentimiento. Este momento actúa como una trampa ya que inclina a la mujer a permanecer en la situación ante la ilusión del cambio. Es una fase de aparente tranquilidad que dura un poco más que la anterior.

Indicadores para Detectar Violencia de Género  

Maltrato Físico: Acción no accidentada, por parte del hombre, que provoque o pueda producir 
daño físico o enfermedad en la mujer, o que la coloque en grave riesgo de padecerla. 
Manifestaciones: Ej: 
  • Bofetadas
  • Empujones
  • Golpes
  • Pellizcos
  • Palizas, etc. 
Indicadores: Ej: Hematomas, Fracturas, Quemaduras de cigarrillos, Lesiones por cuerdas en cuello, 
torso, Cortes, Mordeduras humanas, Heridas, Arañazos, Problemas físicos o necesidades médicas 
no atendidas,Perfora.

Maltrato Psíquico: Hostilidad verbal o no verbal reiterada que produce humillación, miedo, temor y que perjudica la estabilidad de la mujer con graves secuelas para su salud mental y/o autoestima. 
Manifestaciones: Ej:
  • Amenazas
  • Vejaciones
  • Exigencias de obediencia
  • Coacción verbal
  • Insultos
  • Aislamiento
  • Privación de la libertad
  • Descalificación
  • Ridiculización
  • Destrucción o daño de objetos a los que se tiene cierto apego o cariño
  • Desautorización
  • Control del dinero
  • Manipulación afectiva
  • Amenazas repetidas de divorcio, etc.
Indicadores: Ej: Sensación de ahogo, Mareo, Inestabilidad, Palpitaciones - taquicardia,Temblor, 
Sudoraciones, Náuseas, Miedo a morir, Miedo a volverse loca o perder el control, Hipervigilancia. 
Poco apetito o voracidad, Insomnio o hipersomnia. Pérdida de energía o fatiga,Disminución de la 
autoestima, Falta de concentración, Dificultad para tomar decisiones, Escasas relaciones sociales. 
Sentimientos de culpa, Manifestaciones somáticas, Intentos de suicidio.

Maltrato Sexual: Imposición de una relación sexual no consentida. Existen 3 modos de maltrato sexual: 1. abuso sexual, 2. agresión sexual y 3. acoso sexual. 
Manifestaciones: Ej: 
  • Agresión 
  • Abuso 
  • Inducción a la prostitución 
  • Realización de prácticas sexuales no deseadas
Indicadores: Ej: Hematomas y heridas (ej. interior del muslo), Sangrado anal y/o genital, Fisuras anales 
Dolor en genitales, Contusiones en monte de Venus, vulva y mamas,Traumatismos en la vulva. 

Los tipos de violencia que se describen, no aparecen de forma independiente unos de otros, sino que el maltrato suele ser una combinación de sus diferentes manifestaciones. 

Si te parece que una persona de tu entorno está sufriendo algún  tipo de violencia:

1) No la juzgues e intenta entenderla
2) Favorece situaciones en las que pueda hablar de lo que le pasa y en las que puedas contarle tu impresión desde afuera
3) No la dejes sola, evita que se aísle
4) Explícale donde y como puede pedir ayuda
5) Llama a la policía si crees que su integridad está en peligro

¿Y si te pasa a ti?

Pedir ayuda no te compromete a decidir sobre lo que deseas o no deseas hacer, pero te dará información sobre tus opciones, cuando la violencia comienza generalmente se agrava y para salir de ella necesitarás ayuda externa.

1)  Si tu situación es de riesgo y urgente, tienes derecho a pedir :
  •      asistencia médica
  •      asistencia jurídica
  •      alojamiento de urgencia si tienes que dejar tu domicilio
  •      una orden de protección si crees que estás en peligro
2) Si tu situación no es urgente pero tiene que ver con abusos psicológicos o económicos crónicos y prolongados en el tiempo,  tienes derecho a:
  • informarte sobre tus opciones
  • hablar con tus amigos o familiares sobre lo que pasa
  • no vivir asustada, agobiada, triste e insegura sobre tu futuro
  • pedir ayuda profesional para entender por qué entraste y te mantienes en esta relación
Requieres Asesoramiento y Ayuda psicológica, Social y Jurídica.

¿Qué le puede pasar a la mujer?
  • Puede que sea retraída y se aísle del entorno, que no participe en charlas o debates cuando está su marido y sí lo haga si está sola
  • Puede ser una persona ansiosa
  • Puede no valorar sus logros personales o no gustarse físicamente
  • Puede no hablar nunca de su vida familiar
  • Puede ser una persona que nunca dice NO de frente
  • Puede que sea una persona que no se anima a tomar decisiones que supongan gasto de dinero
  • Puede que sea una persona que nunca sale sin su pareja ni tiene actividades o amistades que no sean compartidas
  • Puede que sea una persona que se autoexige laboralmente y que excusa a su pareja si es exactamente lo opuesto
  • Puede que sea una persona que justifica siempre los argumentos de su pareja
  • Puede que sea una persona que sobrevalora los logros de su pareja
  • Puede que a veces tenga golpes, moretones o contusiones  que no sabe explicar
  • Puede que sea una persona con tendencia a idealizar y dificultades para ver los aspectos difíciles de cualquier situación
  • Puede ser una persona que reacciona en exceso a situaciones de tensión en los grupos.

la_espiral_del_abuso

Este tipo de mujeres tienden a ocultar y negar sus síntomas, no sólo por las características de su enfermedad, sino para no llamar la atención sobre el problema en sus relaciones de pareja. Puede temer, que si pide ayuda se descubra su situación, con el consiguiente riesgo hacia si misma, ya que simplemente pedir ayuda a un médico puede desencadenar más violencia o también romper una relación a la que al principio de los episodios de maltrato se sienten profundamente vinculadas. Conviene recordar que las mujeres maltratadas no suelen pedir ayuda antes de alrededor 10 años de sufrir malos tratos en los casos no muy violentos.

Por otra parte suelen utilizar su depresión como una fuente de protección. No es extraño que se digan a sí mismas “Mi situación no es tan mala, lo que pasa es que yo estoy deprimida”.

Al igual suelen presentar "El síndrome de la mujer maltratada", se define como una adaptación a la situación aversiva caracterizada por el incremento de la habilidad de la persona para afrontar los estímulos adversos y minimizar el dolor, además de presentar distorsiones cognitivas, como la minimización, negación o disociación; por el cambio en la forma de verse a sí mismas, a los demás y al mundo. También pueden desarrollar los síntomas del trastorno de estrés postraumático, sentimientos depresivos, de rabia, baja autoestima, culpa y rencor; y suelen presentar problemas somáticos, disfunciones sexuales, conductas adictivas y dificultades en sus relaciones personales. Los efectos se equiparan al trastorno de estrés postraumático, cuyos síntomas y características, sin duda, aparecen en algunas de estas mujeres: re-experimentación del suceso traumático, evitación de situaciones asociadas al maltrato y aumento de la activación. Estas mujeres tienen dificultades para dormir con pesadillas en las que reviven lo pasado, están continuamente alerta, hipervigilantes, irritables y con problemas de concentración. Además, el alto nivel de ansiedad genera problemas de salud y alteraciones psicosomáticas, y pueden aparecer problemas depresivos mayores con alta tendencia e ideación suicida.

La mujer sufre lesiones físicas repetidas y de gravedad creciente, con problemas psicosociales como depresión, irritabilidad, crisis de pánico, fobias, insomnio, baja autoestima, ansiedad, dolor crónico, abuso de sustancias como fármacos o alcohol e intentos de suicidio. Las lesiones físicas por malos tratos a menudo son bilaterales y solo se descubren en zonas cubiertas por la ropa. También pueden existir contusiones, laceraciones, abrasiones y signos de violación. La mayoría de las mujeres no acude a urgencias, sino a la consulta del médico general. El embarazo puede precipitar los episodios iniciales de malos tratos o incrementarlos, si ya existían. Las mujeres maltratadas tienen el doble de posibilidades de abortar, y hasta cuatro veces más posibilidades de tener un hijo con bajo peso al nacer.

Es importante solicitar la ayuda de inmediato a familiares y amigos. Si fuese necesario, también la ayuda profesional y legal.


http://alex-psicoclinica.blogspot.mx/2012/09/violencia-la-mujer.html
http://alex-psicoclinica.blogspot.mx/2012/03/la-mujer-maltratada.html
http://alex-psicoclinica.blogspot.mx/2014/01/el-poder-secreto-de-la-victima.html


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