lunes, 29 de diciembre de 2014

El Suicidio y Enfermedad Mental

Como encarar y reducir los riesgos. (consulte a un profesional)

Hablar de suicidio, malentendido como una muerte voluntaria, generalmente hace que la gente se incomode. Pero desde el punto de vista de la salud mental se hace necesario hablar, principalmente para hacernos conscientes del riesgo real que tiene aquel que sufre una de estas enfermedades y sobre todo para poder adquirir habilidades y pautas para aprender a detectar situaciones de riesgo y saber actuar previniendo los comportamientos suicidas.
Muchas veces la gente piensa que si una persona se ha suicidado es porque así lo ha querido. Nada más falso, ya que el comportamiento suicida, en la mayoría de casos, es uno de los síntomas de ciertas enfermedades, como la depresión, esquizofrenia o el trastorno bipolar. Es decir, uno no se suicida porque quiere, sino que lo hace porque la enfermedad altera la capacidad de ver las cosas como son realmente y hace que la única salida aparente sea el suicidio. ¿Por qué si no la persona que se quería suicidar estando deprimida, en el momento en que se encuentra bien no lo quiere hacer?.

Causas

El suicidio y los comportamientos suicidas generalmente ocurren en personas con uno o más de los siguientes factores:
  • Trastorno bipolar
  • Trastorno límite de la personalidad
  • Depresión
  • Consumo de alcohol o drogas
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Esquizofrenia
  • Cuestiones de vida estresantes, como problemas serios a nivel financiero o en las relaciones interpersonales
Más del 90% de todos los casos de suicidio se asocia a trastornos mentales tales como la depresión, esquizofrenia y alcoholismo. Por tanto, para reducir la tasa global de suicidio es necesario referirse seriamente a la grave y creciente carga de la enfermedad mental en todo el mundo. Datos oficiales revelan que en México la tasa de suicidas aumentó considerablemente un 50% en lo que va del 2014, por lo que se clasifico como la segunda causa de muerte.

Por ejemplo, aproximadamente el 25% de todas las personas que mueren por suicidio estuvo en contacto con servicios de atención de salud mental el año anterior a su muerte; la mitad de ellos estuvieron en contacto con servicios de atención de salud mental la semana anterior a su muerte, los suicidios se acumulan durante el primer año del inicio de la enfermedad; y el 63% de aquellos que mueren por suicidio tienen antecedentes de haberse causado auto-daño.

Sólo hablando ahora del trastorno bipolar, debemos saber que es una de las enfermedades mentales que tiene uno de los índices de muerte por suicidio más elevados. De las personas que padecen esta enfermedad, un 50% presentan ideación suicida, un 25% hacen intentos y entre un 8 y un 15% llegan a la muerte por suicidio. Las personas con trastorno bipolar que experimentan graves oscilaciones del ánimo, que las pueden llevar desde una depresión a una manía y devuelta, tienen alto riesgo de suicidio. Los síntomas de manía por sí solos no necesariamente indican riesgo de suicidio.

En el trastorno depresivo mayor el riesgo de suicidio de las personas es de unas 20 veces el de la población general. Los individuos que tienen múltiples episodios de depresión tienen mayor riesgo de suicidio que aquellos que solo han tenido un episodio. El suicidio puede ser consumado en un acto repentino y compulsivo o puede ser un evento cuidadosamente planeado. Generalmente ocurre durante un episodio depresivo o mixto, pero algunas personas con trastorno bipolar se matan accidentalmente o impulsivamente cuando están sicóticos y en su fase maníaca.

Presencia de síntomas psicóticos. Voces de comando (Órdenes). Muchas personas con esquizofrenia o trastorno bipolar y en algunos casos con depresión, escuchan voces. Estas voces pueden ser incómodas, desmoralizantes, amenazantes o dar órdenes, es posible que alguien muera de suicidio acatándolas.

Muchas personas no tienen conciencia de tener psicosis y no tienen idea que su cognición puede estar alterada. Esta falta de conciencia puede ser un factor protector contra el suicidio. Sin embargo, cuando disminuyen los síntomas psicóticos y la persona no está en fase aguda, puede que el suicidio actúe como un escape para una mente constantemente confundida y padeciendo el dolor psíquico que muchas personas describen.

También se ha asociado la impulsividad a la muerte por suicidio y es uno de los factores de riesgo más frecuentemente implicados en la adopción de conductas de inadaptación tales como causarse graves auto daños. La ideación suicida puede de hecho estar ligada a personas con características de personalidad impulsiva.

La ansiedad intensa habitual: es una experiencia continua y exaltada de ansiedad que crea excesivo estrés en el individuo. Vivir la vida con ansiedad constante puede provocar ideas de suicidio.

Las emociones y sentimientos internos que actúan como desencadenantes y signos de advertencia como por ejemplo: Razonamiento alterado, evitación del contacto social, retraimiento, desesperanza, profundidad de la depresión, sensación de ser una carga, alteraciones del sueño, sentirse aislado y solo,  falta de autoestima.

Eventos e influencias externas que actúan como desencadenantes y signos de advertencia: Abuso de productos adictivos, disputas y trastornos en la familia, alta del hospital/ alta prematura, una supuesta condición mejorada  y mejor integridad, eventos negativos de la vida, Desilusiones graves, publicación de suicidios en los medios; muerte de una persona famosa por suicidio, encarcelamiento, burlas, crueldad, rechazo, intimidación, empleo o problemas ocupacionales, dificultades maritales, falta de apreciación, negligencia y altos niveles de criticismo por parte de la familia, etc.

También la susceptibilidad familiar o antecedentes familiares. Si otros miembros de la familia han intentado suicidarse previamente o lo han logrado, esta acción puede parecer una solución creíble a los problemas de la persona enferma.

Mitos Y Realidades

1. La gente que habla de suicidio no lo comete.
Comentario: No todas las personas hablan de suicidio pero cuando sí lo hacen deben ser tomadas en serio y debes preguntar sobre ello. De cada diez personas que se suicidan, nueve manifestaron claramente sus propósitos y la otra dejó entrever sus intenciones de acabar con su vida.
2. Las personas con enfermedad mental tienen una alta incidencia de suicidio.
Comentario: Es muy probable que las personas que padecen depresiones graves intenten suicidarse y tienen una alta incidencia de ello, particularmente si no están tomando medicamentos para su condición. Las cifras de suicidio son del orden del 10% en las personas con esquizofrenia. Esta cifra fue calculada para un período de 10 años con la enfermedad. Los enfermos mentales se suicidan con mayor frecuencia que la población general, pero no necesariamente hay que padecer un trastorno mental para hacerlo. No hay duda de que todo suicida es una persona que sufre.
3. Los problemas de las personas no son causas suficientes para que se quiten la vida suicidándose.
Comentario: Nadie puede juzgar qué es importante o qué no es importante en la vida de otra persona. Lo que es importante para una persona no es importante para otra. Los jóvenes pueden considerar importantes cosas que una persona mayor no consideraría importante. No podemos estimar los traumas de otras personas o su angustia mental.
4. Si alguien va a morir por suicidio, nada los puede detener.
Comentario: En general la gente quiere vivir. Empleando un acercamiento afectuoso para averiguar qué ha llevado a la persona a esta situación y aprendiendo cómo acercarse a esa persona, en algunos casos se puede lograr evitar el evento. En las personas con enfermedad mental es útil hablar sobre la extraordinaria investigación que se está llevando a cabo en la actualidad, que proveerá mejores medicamentos y tratamientos para ayudarles con sus síntomas y para promover su recuperación.
5. Si una persona está pensando en el suicidio, la proximidad de un arma puede precipitarlo.
Comentario: La disponibilidad de alguna sustancia química venenosa, cuchillo, arma de fuego, etc., puede precipitar el acto de suicidio. Si Ud. sospecha que una persona puede quitarse la vida, trate de eliminar estas tentaciones.
6. Cuando las personas parecen alegrarse, es señal de que ha pasado el peligro.
Comentario: Para aquellos que padecen una enfermedad mental existe gran riesgo cuando demuestran una aparente mejoría de su condición. A veces el obtener nuevos conocimientos sobre su enfermedad puede hacer a la persona vulnerable a los intentos de suicidio. Pase mayor tiempo con esa persona ahora que parece estar un poco mejor, igual que como lo hizo cuando esa persona estaba muy enferma.
7. El suicidio o el intento de suicidio suele ocurrir sin aviso.
Comentario: Casi siempre hay signos de advertencia para las personas muy cercanas a alguien que está pensando en suicidarse. Son cosas que dicen o hacen que pueden no ser típicas de su conducta habitual. Sin embargo, estos signos no siempre son tan obvios, de manera que debemos estar alertas.
8. Las personas que intentan suicidarse solo buscan atención.
Comentario: Cualquiera que intente suicidarse está pensando seriamente en terminar su vida. Cualquier intento debe ser tomado seriamente y se debe hablar con esa persona sobre ello.
También existe la posibilidad que sea un llamado de auxilio, así es que su cuidado, atención y buena voluntad para querer hablar sobre el tema puede ser justo lo que esa persona necesite.
9. Auxiliar a las personas que están pensando en suicidarse puede ayudar a prevenirlo.
Comentario: Al interrogar correctamente o escuchar a la persona es bastante posible que ella vea que existen buenas razones para vivir.
10. El suicidio es más frecuente entre los ricos/pobres.
Comentario: Nadie es inmune. Todos tenemos pensamientos y sentimientos. Cualquiera puede sufrir estrés, presiones o dolores intolerables que lo pueden poner en riesgo.
11. Si se reta a un suicida este no lo intenta.
Comentario: Pretender probar fuerzas con el sujeto en crisis suicida y desconoce el peligro que significa su vulnerabilidad. Retar al suicida es un acto irresponsable, pues se está ante una persona vulnerable cuyos mecanismos de adaptación han fracasado, ya que predominan precisamente los deseos de autodestruirse.
12. Solo los viejos se suicidan.
Comentario: Pretende evadir el suicidio como causa de muerte en edades tempranas de la
vida como son los niños y los adolescentes. Los ancianos realizan menos intentos autolíticos que los jóvenes, pero utilizan métodos mas efectivos al intentarlo, lo que lleva a una mayor letalidad.
13. El suicidio se hereda
Comentario: Aunque el suicidio pueda tener influencia genética, existen una serie de factores protectores que es preciso potenciar (habilidades en la resolución de los problemas, tener confianza en uno mismo, integración social, etc.…).
14. El que intenta el suicidio es un cobarde.
Comentario: Los que intentan suicidarse no son cobardes sólo son personas que sufren. Los atributos personales como cobardía o valentía no se cuantifican o miden en función de las veces que alguien se intenta quitar la vida o la respeta.
15. Los medios de comunicación no pueden contribuir a la prevención del suicidio.
Los medios de comunicación pueden convertirse en un valioso aliado en la prevención del suicidio si enfocan correctamente la noticia sobre el tema y tienen en cuenta las sugerencias de los expertos: publicar señales de alerta de una crisis suicida, dispositivos de salud mental a los que puede acudir, divulgar grupos de riesgo y medidas sencillas que permitan a la población saber qué hacer en caso de detectar a un sujeto con riesgo de suicidio.

Los factores de riesgo del suicidio en adolescentes abarcan:
  • Acceso a armas de fuego.
  • Miembro de la familia que cometió suicidio.
  • Antecedentes de auto-agresión deliberada.
  • Antecedentes de abandono o maltrato.
  • Vivir en comunidades en donde ha habido brotes recientes de suicidio en personas jóvenes.
  • Ruptura sentimental.
¿Se siente ahora con tendencia suicida?

Si siente severo dolor mental y está considerando suicidarse, hable con alguien. Su vida vale la pena, aunque usted no lo crea en este momento. Usted sufre un dolor insoportable, trate de compartirlo con alguien ahora mismo. Por favor no haga nada precipitado.

Para la familia y amigos: Signos de alarma de un intento de suicidio inminente.

Los siguientes son indicadores de que un familiar o amigo/a puede estar a punto de cometer suicidio.
La persona puede:

• Tener cambios inusuales de ánimo o calma (posiblemente después de tomar una decisión)
• Estar preocupado con problemas insolubles; preocupación con la muerte
• Parecer estar poniendo su vida en orden – arreglando cosas o regalando artículos personales o dinero
• Haberse retraído de amigos y familia
• Parecer imposible de relacionarse con otros
• Tener ideas definitivas sobre cómo morir por suicidio
• Expresar sentimientos extremos de fracaso, de inutilidad, de vacío, desilusión y desesperanza

Qué hacer cuando el suicidio parece probable o inminente

Si la amenaza de suicidio parece inminente ya es demasiado tarde para hacer un plan para ayudarle a tomar las decisiones correctas. Si usted sospecha que la persona está pensando en el suicidio “ahora” por sus acciones o palabras, averigüe cuan inminente es el suicidio haciendo preguntas directas:
  • ¿Te has estado sintiendo triste o infeliz?
  • A veces ¿te parece que las cosas nunca mejorarán?
  • ¿Te has sentido tan mal como para pensar en hacerte daño a ti mismo/a?
  • ¿Tienes pensamientos acerca de poner fin tu vida?
  • ¿Has pensado sobre cómo matarte? ¿Cómo lo vas a hacer?
  • ¿Has hecho planes para hacerlo? ¿Tienes un plan de suicidio?
  • ¿Tienes todo lo que necesitas para hacerlo?
  • ¿Cuándo piensas hacerlo?
  • ¿Se siente ahora con tendencia suicida?
  • ¿Hay algo que te pudiera hacer cambiar de idea? Como por ejemplo ¿la gente que te importa, las creencias religiosas, la responsabilidad hacia otros o algo que todavía quieras hacer o ver?.
Las respuestas a estas preguntas pueden darle el tiempo que usted necesita para desviarlo y ponerse en contacto con su doctor, profesional de la salud mental, servicios de emergencia, etc., y mantener a la persona implicada con usted y lejos de su plan.

¿Qué señales de advertencia debe usted esperar?

Junto con otros signos de depresión o manía, esté atento a estas señales de alerta que pueden indicar sentimientos o pensamientos suicidas en un adolescente:
  • Aislamiento de amigos, familia y actividades.
  • Acciones violentas, conducta rebelde o escaparse.
  • Abuso de drogas o alcohol.
  • Inusual descuido de su apariencia.
  • Incapacidad para tolerar recompensas o elogios.
  • Describirse a sí mismo/a como una mala persona.
  • Hacer declaraciones tales como “ya nada importa”, “ya no seré problema mucho tiempo más” o “no volverán a verme”.
  • Regalar posesiones preciadas, eliminar pertenencias importantes o de alguna manera poner en orden sus asuntos.
  • Tornarse alegre de la noche a la mañana después de un período de depresión.
  • Tener alucinaciones o pensamientos bizarros
Situaciones que no son inminentes pero aún graves

Cuando haya situaciones en que usted piense que el suicidio no es inminente pero sigue siendo un riesgo grave, usted puede determinar el estado de ánimo de la persona con preguntas menos directas.

Se sugiere: Usted debe ser absolutamente sincero al abordar a la persona. No tenga miedo de hacer las preguntas de la siguiente lista. A partir de las respuestas usted podrá establecer con exactitud cuál es la situación y obtener una idea de lo que tiene que hacer.

1. ¿Tienes un plan para morir suicidándote? ¿Cómo? ¿y qué tan pronto? (Mientras más completo sea el plan, más probable es que la persona actúe en consecuencia).
2. ¿Cómo es el dolor que estás sintiendo? ¿Podemos encontrar maneras de aliviar ese dolor?
3. ¿Hay momentos en que se te alivia el dolor? ¿Cómo te sientes entonces?
4. ¿Tienes a alguien, o algo a que puedas recurrir para que te ayude?
5. ¿Has intentado suicidarte antes?
6. ¿Estás viendo a tu médico o a tu proveedor de salud mental con regularidad y frecuencia?

Sugerencias especiales de entrevista
  • El suicidio es un asunto delicado y personal. Hable con la persona en privado. De le suficiente tiempo para sentirse cómodo/a y compartir sus razones francamente.
  • No haga juicios sobre el carácter.
  • No de información tranquilizadora sin entender plenamente la situación, porque esto puede hacer que la persona se sienta aún más desesperada.
  • Hable con su familia o amigos para conocer sus versiones de la situación de vida y la salud recientes de la persona. Es posible que usted tenga que construir una relación de confianza con una persona que pueda ayudar a apoyar al individuo que vive con usted.
¿Puede el evento evitarse?

Aquí hay una serie de sugerencias que pueden disuadir los intentos de la persona:

• Llame o póngase en contacto con el profesional de salud mental de la persona inmediatamente y hágale notar la urgencia de la situación.
• Llame al número telefónico de su Línea Local de Crisis, si existiera. Suele encontrarse en la parte delantera de la guía telefónica.
• Pídale a un amigo/a cercano de la persona que venga a hablar con su amigo/a.
• Permanezca con la persona.
• Obtenga una promesa de no consumir alcohol o drogas si es que constituyen un factor.

Usted notará que el peligro de suicidio aumenta con cada pregunta.

• Dé esperanza: hablar sobre el alivio de sus problemas; intente hablarle para aplacar su soledad y dolor, escuche más que hable, use los siguientes consejos para escuchar:
  1. No juzgue – sólo escuche con atención
  2. Evite insertar sus propias opiniones
  3. Concéntrese en lo que el otro está diciendo
  4. Haga preguntas que los obliguen a pensar y sentir
  5. Deje que la otra persona dirija la conversación
  6. Trate de entender la perspectiva de la persona – vea su punto de vista
  7. Manténgase enfocado en la otra persona y lo que está diciendo
  8. Aliente activamente a la persona a hablar a través de señales verbales y no verbales
  9. Reflexione sobre la esencia de lo que se ha dicho
• Si la persona ha intentado suicidarse antes, pregúntele cómo fue y qué ocurrió después.
• Con el permiso de la persona, conéctelo a con su profesional(es) de salud mental, su médico de familia/psiquiatra, tan pronto como sea posible.
• Hable sobre los factores de protección: algún pariente o mascota que dependa de ellos
• Elabore un plan, tanto para la persona como para usted mismo, basado en sus conversaciones.
Escríbalo. Si le parece apropiado haga que la persona escriba un plan también. Los planes deben ser firmados. La acción de escribir es como un contrato y puede ayudar a evitar cualquier daño a sí mismo. Éste debe ser sencillo.
El plan contendrá:
  1. Retrasar la acción para dar tiempo a la persona a reconsiderar.
  2. Un acuerdo con la persona con respecto a ciertas acciones que retrasarán el realizar la acción suicida.
  3. Cualquier otro material que sea relevante a la situación específica (Por ejemplo, la eliminación de armas, llaves, etc.).
• Siga con el plan de contacto regular con la familia y red de amistades que usted ha desarrollado previamente.
• Retire cualquier medio para suicidarse, realice esto junto con la persona como señal de compromiso para no intentar suicidarse esa noche.

¿Qué hacer si cree que alguien está al borde del suicidio?

Pregunte
  • Pregunte si la persona está pensando en hacerse daño a sí mismo/a.
  • Pregunte si la persona tiene algún plan.
  • Pregunte si la persona ha hecho preparativos para llevar a cabo su plan.
Actúe
  • Actúe eliminando los medios por los que podría cometer suicidio (por ejemplo, píldoras, armas).
  • Actúe notificando al psiquiatra de la persona.
  • Actúe instituyendo la hospitalización, ya sea voluntaria o involuntaria, si es necesario.
  • Actúe como si fuera una emergencia, ya que suele ser una emergencia.
Busque ayuda médica, psicológica, apoyo social. “Esté preparado” Realice un plan de crisis familiar.

Tratamiento

Las personas que intentan cometer suicidio pueden necesitar hospitalización para tratarlos y reducir el riesgo de futuros intentos. La terapia es una de las partes más importantes del tratamiento. Es posible que las personas que están en riesgo de comportamiento suicida no busquen tratamiento por muchas razones.

Se debe evaluar y tratar cualquier trastorno de salud mental que pueda haber llevado al intento de suicido. Esto abarca:
  • Trastorno bipolar
  • Trastorno límite de la personalidad
  • Dependencia del alcohol o las drogas
  • Depresión mayor
  • Esquizofrenia
Todo adolescente que haya intentado suicidarse requiere de una evaluación física y tratamiento, hasta recuperar la estabilidad física. El tratamiento de la salud mental para los sentimientos, ideas o comportamientos suicidas comienza con una evaluación minuciosa de los acontecimientos de la vida del adolescente previos al comportamiento suicida. Una evaluación integral del adolescente y de la familia contribuye a la toma de decisiones con respecto de las necesidades de tratamiento. Las recomendaciones de tratamiento pueden incluir, entre otras, la terapia individual para el adolescente, terapia de familia y, cuando sea necesario, la internación para brindarle al adolescente un entorno supervisado y seguro. Los padres tienen un rol vital de apoyo en cualquier proceso de tratamiento.

Prevención

Esta es una mini guía de ayuda para familia/amigos de una persona en crisis. Sin embargo, si usted es un amigo, miembro de la familia o simplemente conoce a alguien que cree que puede intentar suicidarse, nunca trate de manejar el problema por su cuenta. Busque ayuda. Nunca ignore una amenaza o intento de suicidio. El hecho de evitar el alcohol y las drogas (diferentes a los medicamentos recetados) puede reducir el riesgo de suicidio. 


El tratamiento de las enfermedades mentales y el abuso de sustancias pueden disminuir el riesgo de suicidio.

La prevención del suicidio debe ser un esfuerzo sistemático no sólo para el sector salud, sino también para los centros laborales, las escuelas, los centros comunitarios y en especial, para las familias.

Después de un intento de suicidio

Después de un intento de suicidio, los cuidadores familiares y la persona afectada probablemente enfrentarán una mirada de consecuencias y sentimientos. Cuando se produce un suicidio o un intento de suicidio, la familia se siente traicionada, culpable, enojada, impotente y deprimida. También se sienten avergonzados. Esta complejidad de emociones -junto con la necesidad de mantener segura a la persona después del intento- implica una gran carga para la familia y amigos cercanos. Para todos, el evento será un gran shock. Incluso aquellos familiares que se consideraban preparados para cualquier posibilidad experimentaran shock, así como una amplia gama de otras emociones.

Mientras la familia está sobrepasada con lo sucedido, la persona se siente desconcertada por la situación, como si se estuviera lanzando por una montaña rusa emocional. Además, es probable que él/ ella experimente extrema vergüenza. A veces esto se profundiza aún más si el individuo está hospitalizado con vigilancia las 24 horas en su habitación. (Esta vigilancia extra se considera necesaria después de un intento ya que la persona está especialmente vulnerable).

Un intento de suicidio es traumático para la persona y su familia. Nuevamente se deben experimentar todas las emociones antes de que se introduzcan emociones positivas y la persona pueda reconectarse con la esperanza y una razón para vivir.

Es bastante normal que todos pasen por las fases de “negación, vergüenza, el culpar a otro, el propio sentido de culpa y la ira” que son partes normales del proceso del duelo. No obstante, el peligro está en que los miembros familiares transfieran sus propios sentimientos a los demás integrantes de la familia, señalando culpas con el dedo que producirán más y más estrés y multiplicarán estas emociones. Trate de tener en cuenta que NADIE TIENE LA CULPA de lo que ha sucedido.


Recomendaciones para la Entrevista Clínica

Tras una conducta suicida se recomienda realizar siempre una adecuada evaluación psicopatológica y social que incluya las características psicológicas y contextuales del paciente, así como una evaluación de los factores de riesgo y de protección de conducta suicida.

Toda la información recabada a lo largo del proceso de evaluación deberá ser registrada de forma adecuada en la historia clínica. Se recomienda orientar la entrevista clínica a la recogida de datos tanto objetivos/descriptivos como subjetivos (narrativa del paciente, pensamientos e ideas) y adecuar la entrevista a sus objetivos: escenario y circunstancias, tiempo disponible, condiciones de la persona entrevistada y preparación del entrevistador.

Desde el inicio de la entrevista clínica se deberá favorecer la comunicación de la sintomatología, sentimientos y pensamientos del paciente asociados a la conducta suicida y facilitar que el paciente y sus allegados se impliquen en la toma de decisiones. Es recomendable contar con la información del paciente y de otras fuentes, como familiares, amigos, allegados y otros profesionales sanitarios o cuidadores. La estimación del riesgo suicida de un paciente deberá hacerse mediante el juicio clínico del profesional, teniendo en cuenta la presencia de factores de riesgo y protectores.

En la evaluación del riesgo suicida se deberá considerar, principalmente:
  • La presencia de intentos de suicidio previos y el abuso de sustancias
  • La presencia de trastornos mentales, síntomas específicos como desesperanza, ansiedad,
  • agitación e ideación suicida grave (ideas de muerte recurrentes todos los días, la mayor parte del tiempo), así como eventos estresantes y disponibilidad de métodos
  • La evaluación de los factores de riesgo asociados a su repetición, enfermedad física, cronicidad, dolor o discapacidad, historia familiar de suicidio, factores sociales y ambientales y antecedentes de suicidio en el entorno.
Después de un suicidio

Después de una muerte por suicidio o de un intento de suicidio, las familias deben atravesar el proceso de luto, la negación, culpabilidad, vergüenza, imputar culpabilidad y la ira que son partes integrales de la pena y el duelo. Muchas familias pasaron por este ciclo cuando descubrieron por primera vez que su ser querido tenía una enfermedad mental. Ahora deben pasar por un nuevo duelo.
Puede que no haya sido posible detener la muerte. No obstante, en un primer momento las familias se pueden culpar a sí mismas y revivir constantemente lo que sabe del evento.

“No culpe a amigos ni familiares. Todo el mundo está sufriendo. Nadie deseaba esta muerte. Entrar en peleas con su familia sobre quién tiene la culpa u otros detalles de la situación sólo producirán resentimientos. En este momento usted no necesita alejarse de su familia. Necesitan recuperarse y trabajar juntos.”

Cuando se produce un suicido, vuelve a aparecer el “por qué”. Nos preguntamos ¿Qué podíamos haber hecho?, ¿Qué es lo que no hicimos? La familia vuelve a cuestionarse y al igual que antes, suele no encontrar respuestas y deben ponerse de acuerdo en esto.

La pérdida de un ser querido por suicidio puede traer intensos sentimientos de dolor y luto. Las respuestas y emociones experimentadas en la pérdida por un suicidio pueden diferir de los que se sienten después de otros tipos de muerte. El hecho de que la muerte de un ser querido parecía involucrar un elemento de elección, plantea dolorosas preguntas que no necesariamente aparecen si la muerte hubiese sido accidental o natural. El duelo por suicidio puede ser prolongado. El proceso de duelo se caracteriza por preguntas angustiosas y la búsqueda de alguna explicación de lo sucedido. La investigación sugiere que los sentimientos asociados a la culpa, la vergüenza, el rechazo y la estigmatización suelen ser más pronunciadas que en otros tipos de duelo.


¿Qué puede hacer usted si ha comenzado a pensar en el suicidio?

Recomendaciones importantes para una persona que tiene ideas de suicidio.

1. Aunque no se le ocurra otra solución que el suicidio, no significa que no la haya, sino que usted no la puede ver en ese momento. Otra persona puede ayudarle a encontrar esa solución.
2. Busque ayuda lo antes posible. Si cree que no puede más, hable con un amigo o con un familiar en quien confíe, vaya a ver a su médico o llame a un servicio de atención telefónica.
3. Hable de sus pensamientos suicidas. No se guarde para si mismo sus pensamientos  suicidas.
4. Posponga cualquier decisión acerca del suicidio: cuando la persona es capaz de posponer su decisión tan sólo 24 horas, las cosas mejoran y se sentirá más capaz de enfrentarse a sus problemas.
5. Permanezca acompañado hasta que los pensamientos sobre el suicidio disminuyan.
6. Las crisis son transitorias. Muchas personas han pensado en el suicidio en algún momento de su vida, pero deciden vivir porque se dan cuenta de que las crisis son transitorias, mientras que la muerte no lo es.
7. Muchas personas que alguna vez han pensado en suicidarse, en realidad no querían morir sino acabar con su sufrimiento. Por eso están contentas de no haberlo hecho una vez que el sufrimiento ha pasado.
8. Piense en las cosas o personas importantes que le han ayudado a superar otros momentos difíciles. Esas son precisamente las cosas o personas por las que también ahora merece la pena vivir.
9. No se aísle. Trate de salir o de recibir en su casa a familiares y amigos, aunque no disfrute de su compañía como antes. Es muy importante seguir manteniendo el contacto.
10. Trate de centrarse en el día a día. Pensar más allá puede ser abrumador si siente que tiene muchos problemas y no se ve capaz de afrontarlos.
11. Cuando esté desanimado, evite las drogas y el alcohol. Muchas sustancias aumentan su malestar. Además, no le ayudarán a resolver los problemas y pueden llevarle a hacer cosas que normalmente no haría.
12. Manténgase sano, trate de hacer suficiente ejercicio y de comer bien. El ejercicio puede ayudarle a sentirse mejor mediante la liberación de ciertas substancias en su cerebro. Comer bien ayuda a notarse con más energía y a sentirse capaz de manejar los momentos difíciles de la vida.
13. Vaya a ver a su médico o a su especialista para hablar del apoyo o el tratamiento. Hable de sus pensamientos y sentimientos sobre el suicidio con su médico.

Converse sobre los modos con los que usted se mantiene a salvo y asegúrese de que recibe los mejores tratamientos y cuidados

Conclusión

El suicidio es un problema complejo determinado por la interacción entre varios factores: la contribución de aspectos biológicos, historia personal, historia familiar, eventos circunstanciales, aspectos religiosos, contexto socio-cultural, histórico y socioeconómico.

El acto suicida no suele ser  un acto voluntario, forma parte de una enfermedad. Este es un tema que, por la importancia que tiene, tendría que trabajar dentro de la familia, también se ha de tener el apoyo profesional para evaluar la ideación e intención y por dar las intervenciones adecuadas como los cuidados necesarios, con el fin de evitar que la enfermedad prive la vida de la persona.

Los temas de suicidio deben abordarse directamente. Reconozca con empatía la visión del paciente en torno a que la muerte es una solución al problema del insoportable dolor psicológico. 

La mayoría de los intentos de suicidio no terminan en muerte. Muchos de estos intentos se llevan a cabo en una forma en que el rescate sea posible. Estos intentos a menudo representan un grito en busca de ayuda. Aunque siempre se debe de tomar en serio los intentos y amenazas de suicidio.

En México hablamos poco del suicidio. No porque sea irrelevante, sino porque incomoda. Paradójicamente, este fenómeno reservado, que comúnmente se maneja con tanto disimulo es considerado una de las principales causas de muerte en México, particularmente entre nuestros adolescentes. El suicidio en México es un problema de salud pública.

“El suicidio no se elige, sucede cuando el dolor sobrepasa los recursos para superarlo”



http://alex-psicoclinica.blogspot.mx/2013/09/el-suicidio.html
http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_481_Conducta_Suicida_Avaliat_vol1_compl.pdf
http://alex-psicoclinica.blogspot.mx/2014/02/indicadores-prevencion-e-intervencion.html

1 comentario:

  1. Hoy acompañé a mi hija de 30 años a la clínica del dolor para ver si le pueden paliar los dolores de artrosis precoces producidos por un intento de suicidio,hace tres años. Està viva de casalualidad y las afectaciones que tiene son basicamente de rodillas y tobillos.
    La mayoria de médicos tienen en el ordenador el histórial médico de los pacientes donde se detalla las causas de sus dolencias o problemas que los causan. Y la pregunta que siempre le repiten es: ¿fué un accidente de coche? Es un trauma tener que explicar tantas veces lo mismo, lo incomprensible para el paciente y para la sociedad que no fué un accidente, que fué un intento de dejar de sufrir y oblidarlo todo.
    Interesante articulo, muy bien explicado y detallado para actuar en casos de tentativas de suicidio. Ojala lo hubieramos leido hace tres años y hubiramos estado más conciezados de las muestras de tentativas de suicidio real. Se acostumbra a decir o creer que quien amenaza con suicidarse lo hace para llamar la atención y que si realmente lo quisiera hacer no lo diria..... pues no es así la realidad, tambien se cree que el que intenta suicidarse es para hacer sentir culpable al otro ya sea en casos de roptura emocional, pero lo que no se explica o no hay suficiente informacion es de la gran cantidad de enfermedades mentalesque afloran en la adolescencia como depresiones, transtornos de la personalidad, etc que no se detectan a tiempo o si se intuyen no tienen abordaje terapeutico en la seguridad social, solo hay un psiquiatra que ve a estos enfermos una vez cada tres meses para seguir receptando la misma medicación sin un seguimiento poco adecuado y a menudo sin hacer el estudio de analisis clinicos para hacer el seguimiento de los efectos secundarios que estas medicaciones pueden causar.
    En definitiva los enfermos mentales, la mayoria de los cuales estan en las estadisticas de los que han hecho tentativas de suicidio y muchos otros que se han quedado por el camino estan abandonados por la sanidad publica a merced de los cuidados de unos padres que no estan formados para hacerse cargo de ellos, que hacen todo lo imposible para seguir adelante con dificultades infinitats y un gran sentimiento de culpa e incapacidad.
    Es muy curioso que hay asociaciones sobre "los supervivientes del suicidio" que empiezan a tener renombre en los medios de comunicación, pero estos supervivientes son los familiares, no los que realmente hna intentado suicidarse y no lo han aconseguido, quedandose con grandes secuelas físicas y peores secuelas mentales de las que tenian, sin atención psicológica, sin comprensión social y vistos por una gran parte de la sociedad como aquel loco que intento matarse y no lo consiguió. En cierto modo nuestra sociedad hemos abanzado muy poco en temas como la enfermedad mental y en la comprensión de su sufrimiento y a veces comportamiento impulsivo y demasiado emotivo y desbordadoque les conlleva. Es un tema tabú muy superior al que se dice que tiene el cancer por ejemplo.
    Recuerdo de pequeña, en el pueblo, un hombre mayor se colgó de un arbol, a los niños no nos dejarón verlo y cuando hablaban del tema nos hacian marchar pero todos nos entereamos y ninguno de nosotros entendió por qué no lo habian dejado enterrar en el cementerio,decian que no era un hijo de Dios.

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