miércoles, 4 de julio de 2018

Terapia de Pareja

Debemos dejar de percibir la terapia como algo negativo o como el fracaso de nuestra relación de pareja. El problema sería, precisamente, si no buscáramos ayuda para salvarla
Ocasionalmente una pareja recurre como una última alternativa a un proceso psicoterapéutico. Una pareja suele esperarse entre cinco o seis años de que empiezan los problemas para pedir ayuda. Asisten a último momento cuando existen muchos años acumulando heridas emocionales: frustración, enojo, celos, decepciones, distanciamiento. Es importante que la terapia se convierta en una herramienta preventiva.  Acudiendo antes se tiene un 70% más de probabilidad para que la terapia de pareja sea beneficiosa y la relación alcance un éxito. La mayoría de las parejas viene a consulta porque discuten mucho, pero "detrás del ruido, hay conflictos sin resolver".

Un profesional que nos guíe de la forma oportuna puede ser una gran ayuda que nos permitirá encontrar la mejor de las soluciones.

Una terapia de pareja no sólo vale para recuperar la relación, sino también para tener una ruptura lo menos conflictiva y dolorosa posible. De modo que el objetivo de todo es "que la pareja se comunique y resuelva lo que quiera resolver para sentirse mejor consigo mismo y con el otro".

¿Cuándo ir a terapia de pareja?

Algunas parejas acuden a terapia para hacer crecer su relación, otras consultan en los casos en que lo consideran como una dificultad pasajera de resolver, y otras quieren resolver una crisis, revivir un deseo aplanado o incluso comenzar un proceso de separación o divorcio. Sea cual sea la razón, admitida o no, por la que la pareja recurra a la terapia de pareja, tendrán la ocasión de realizar un recorrido personal importante.

Usualmente las parejas encuentran en ellos mismos los recursos que les permiten superar sus dificultades, sin embargo, hay ocasiones en que los problemas superan los medios de los que disponen en ese momento para resolverlos, al punto de poner en riesgo la relación. En estos casos, estas parejas pueden beneficiarse mucho de una terapia de pareja, y es recomendado acudir con un psicólogo de pareja.

Estas son 10 señales importantes que indican cuando es recomendable ir a terapia de pareja:
  1. Cuando la confianza se ha roto
  2. Las discusiones son cada vez más frecuentes
  3. La comunicación se ha vuelto limitada o pobre
  4. Los conflictos salen de control
  5. Has pasado por algo perturbador que está cambiando cómo te sientes respecto a tu pareja
  6. Sientes que están atrapados en patrones de conducta dañinos
  7. La intimidad emocional ha disminuido o ha desaparecido
  8. La intimidad física es un problema
  9. Cuando uno de los dos tiene dificultad para dejar atrás un evento del pasado
  10. Cuando experimentas que se han distanciado como pareja
  11. Objetivos de la terapia de pareja
El objetivo de la terapia de pareja es restablecer la comunicación adecuada entre los miembros de la pareja y asegurar que la relación vuelva a ser nuevamente agradable y enriquecedora. Entre los objetivos que se plantean en conjunto con un psicólogo de pareja  están:
  • Identificar las áreas de conflicto
  • Facilitar una mayor comprensión de sí mismo, del otro y de la relación
  • Mejorar la percepción que ambas partes tienen de los conflictos que están viviendo
  • Aumentar la capacidad de la pareja para abordar tanto las situaciones complejas o difíciles como las simples y cotidianas
  • Crear nuevas estrategias para la resolución de problemas
  • Desarrollar habilidades de comunicación
  • Mejorar la convivencia y el diálogo con tu pareja
  • Modificar patrones de relación que no están dando los resultados deseados (disfuncionales)
Motivos frecuentes de consulta de terapia de pareja:
  • Sentimiento de que algo falta o que está perdido en la relación
  • Imposibilidad de comunicarse adecuadamente
  • Insatisfacción
  • Distanciamiento afectivo
  • Presencia de argumentos que escalan, discusiones circulares y continúas
  • Pérdida de intimidad y deseo sexual
  • Impacto negativo de la vida profesional en la relación
  • Complicaciones y duelo por una separación
  • Divorcio y separación
  • Adaptación al matrimonio o convertirse en padres
  • Infidelidad
  • Celos y celotipia (infundados según la percepción del otro)
  • Codependencia emocional
  • Imposibilidad de dejar el pasado atrás
  • Posturas de invalidación o desprecio hacia el otro
  • Problemas con familias de origen
  • Dificultades de compromiso
  • La rutina y la monotonía
  • Conflictos cotidianos
Hay situaciones que de por sí disminuyen la efectividad de la terapia. Interfieren. Estas son algunas situaciones que pueden explicar por qué la terapia no funciona.
  • El problema es individual y no de pareja.
  • Uno fuerza al otro a ir o uno no realiza las tareas encomendadas.
  • Los objetivos de la terapia no están claros.
  • Los miembros de la pareja se sienten incómodos en la terapia o no quieren hablar de intimidades.
  • El terapeuta no es el adecuado.
  • Uno de los miembros de la pareja ya ha decidido terminar con la relación y utiliza la terapia como método de comunicarlo o cómo forma de convencerse de que ya lo ha intentado todo.
  • El problema tiene una historia tan larga que el daño emocional es demasiado grande como para ser reparado.
Nota: En ocasiones hay cosas que no se pueden reparar. Infidelidades múltiples, abuso emocional, etc… Hay personas que pueden superarlo pero otras muchas no.

La terapia de pareja es más efectiva cuando ambos miembros quieren reparar el problema, conocen qué es lo que quieren (o lo que no) y acuden de forma conjunta con cierta motivación por mejorar la situación. Si la frecuencia es mayor a una vez por semana mejor. Si el terapeuta es escogido de forma conjunta mejor también.

Acudir a terapia es importante, no dejen pasar por alto lo siguiente:
  1. Lucha de poder: ¿Te das cuenta que generalmente estás en competencia? Tu pareja comenta algo y tú por lo general sueles rebatir queriendo tener la razón. En la comunicación es necesario evitar las luchas de poder. Han dejado de saber lo que es entenderse, acercarse, dar y recibir, escuchar y ser escuchados, sentirse y sentir a tu pareja.
  2. Aliada del pasado: ¿Constantemente sacas cosas del pasado? No has podido dejar atrás ciertos eventos vividos con tu pareja. A  la primera discusión terminan por contaminar y reclamar con gran enojo algo que no has olvidado.
  3. Te sientes agobiada sin poder liberarte de sentimientos negativos: Esto te ha llevado a tener síntomas en el cuerpo y a vivir angustiada. Emociones como el enojo, la tristeza o el resentimiento se apoderan de ti, quitando libertad y alejándote del perdón.
  4. Egoísmo: Por lo general tu pareja y tú gozan del control. La relación se ha convertido en mucho egocentrismo sin voltear a ver las necesidades emocionales del otro. Hace mucho tiempo que no hay empatía. En el control se pretende que las cosas salen como uno las quiere.
  5. Dos extraños: A pesar de vivir juntos y compartir la cama cada uno vive dentro de su propia soledad. Dos mundos completamente distintos. Se despiden en la mañana y se ven para dormir. Son ajenos a la vida de cada uno. Se ha perdido la costumbre de compartir los alimentos, de tener complicidad, de salir los dos. Solamente enfocados en su trabajo y no en la relación.
  6. Los hijos: Los niños se han convertido en lo significativo, es decir, son el núcleo de la relación de pareja. Cuando llega la noche el tema de conversación gira alrededor del colegio y del comportamiento de los niños.Existe un gran desplazamiento de la madre hacia el padre donde sólo se vuelca en sus hijos. Esto a la larga lleva a que cuando crezcan y vuelen para  salir de casa de sus padres vivan un gran nido vacío. Si durante años no fomentaron la relación de pareja, entonces nada los unirá, llegando a la separación.
  7. Evadir a la pareja: Viajes de trabajo los fines de semana, compromiso con clientes, salida con los amigos sin la pareja. Generalmente cada uno satura su agenda para evitar o evadir a la relación. Existe un gran miedo de ver la realidad y darse cuenta del deterioro de la pareja.
  8. Cada uno vive en un eterno “no pasa nadA": El enfrentarse cara a cara es encontrar el vacío emocional que existe. Los años transcurridos como dos perfectos desconocidos.
  9. Sexo Deteriorado: Cada vez los encuentros sexuales han disminuido. Al inicio eran dos veces por semana y han llegado a ser una vez cada mes. Más allá de excusas como el cansancio, el trabajo, los hijos, la salud existe un distanciamiento físico y emocional muy fuerte. La cama se convierte en el lugar para dormir dejando a un lado la intimidad. La realidad es que si disminuye la sexualidad entre la pareja, existe un 70% de más probabilidad de que exista una infidelidad.
  10. No hay escucha: Al hablar te sientes en un eterno monólogo. Se ha perdido el diálogo entre los dos. Ha disminuido la capacidad para hacer planes, para entenderse, para poner acuerdos y marcar límites. Te sientes desesperada(o) pues cada vez que quieres hablar de lo que sientes terminas frustrada(o) y llorando. Debido a esto has optado por callarte y guardarte las cosas.
  11. Agresiones: Ha habido momentos en que las discusiones salen de control y se aumentan las agresiones verbales. Esto puede convertirse a la larga en agresiones físicas por lo que es importante hacer hincapié en este problema que deteriora la relación y nunca pasarlo por alto. Ninguna relación puede sostenerse si uno de los 2 se pone en riesgo su salud mental y física.
  12. Atrás de un gran enojo siempre hay una gran tristeza: Por tanto se recomienda trabajar en el duelo de sentir la relación perdida y elaborar el duelo para evitar que existan posibles infidelidades, traiciones, faltas de respeto, etc.
Una terapia de pareja nos ayudará a conocernos individualmente y, sobre todo, nos enseñará a ser mejor pareja en esta, o en futuras relaciones. "En los problemas de pareja los dos son parte del problema y los dos son parte de la solución".

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