Páginas

lunes, 23 de diciembre de 2024

Trastornos de Adaptación en Niños

Tras un acontecimiento estresante o un cambio vital con consecuencias desagradables, los niños pueden tener dificultades para adaptarse. 

La característica fundamental de los trastornos adaptativos es que se producen siempre tras un acontecimiento estresante o un cambio vital con consecuencias desagradables. Ante estas situaciones, los niños y adolescentes pueden tener dificultades para adaptarse y desarrollar síntomas que les dificultan la vida diaria.

Aunque pueden aparecer en cualquier persona, hay personas más vulnerables a sufrirlos, es decir que tienen cierta predisposición.

¿Qué situaciones los producen con más frecuencia?

  1. Duelo por el fallecimiento de una persona cercana.
  2. Enfermedades que requieren hospitalizaciones frecuentes.
  3. Adaptación a nuevos modelos de familias, separación de los padres, etc.
  4. Bullying o acoso escolar.
  5. Fenómenos de inmigración, emigración e intercambio cultural.
  6. Cambio de etapa escolar.
  7. Nacimiento de un hermano.

¿Cuáles son los síntomas de los trastornos adaptativos?

Suelen aparecer justo después del acontecimiento estresante o, como mucho, un mes después y pueden incluir:

  1. Sensación de malestar.
  2. Síntomas depresivos: tristeza, llanto, ideas de inutilidad, apatía, desmotivación, insomnio,
  3. Síntomas de ansiedad: excesiva preocupación, tensión, miedos, intranquilidad, síntomas físicos
  4. Alteraciones de la conducta: ira, agresividad, comportamiento antisocial (sobre todo en adolescentes).
  5. Conductas de cuando era más pequeño (fenómenos regresivos) como orinarse encima (cuando ya estaba controlado), lenguaje infantil, chuparse el dedo (sobre todo en niños en edad escolar).

Los síntomas generalmente duran menos de 6 meses (aunque pueden durar más). Sin embargo, la mayoría de las veces, si se prolongan en el tiempo o empeoran, se podría pensar en otro diagnostico como depresión o ansiedad.

En algunos casos, el acontecimiento es de naturaleza catastrófica, y se considera que causaría un malestar en cualquier persona (por ejemplo, el presenciar un accidente grave o un fenómeno meteorológico con víctimas mortales). En estos casos suelen aparecer, además, otros síntomas como flashbacks (imágenes recurrentes sobre la situación vivida), o aturdimiento o embotamiento emocional. En estas situaciones el clínico plantea el diagnóstico de Trastorno de estrés postraumático.

¿Cómo se tratan los trastornos adaptativos?

El trastorno adaptativo es, por definición, una situación transitoria, relacionada con una situación estresante puntual. Es decir, con el tiempo tiende a mejorar.

Si usted sospecha que su hijo puede presentar un trastorno adaptativo puede:

  1. Ofrecerle confianza, dedicarle tiempo y animarle a hablar de la situación.
  2. Aceptar su tristeza, no tratar de evitarla o ignorarla.
  3. Ser paciente, cada niño necesita su tiempo.
  4. No sobreproteger al niño, ya que debe aprender a afrontar situaciones negativas y la única forma de hacerlo es afrontarla.

En ocasiones es conveniente pedir ayuda a cualquiera de los profesionales que rodean al niño. Tanto el pediatra, como los profesores o el orientador escolar, están capacitados para hacer una valoración este tipo de situaciones.

En los casos más graves o cuando los síntomas se prolongan en el tiempo se debe consultar con un especialista en psiquiatría infantil y adolescente.

 

Artículo elaborado por la Sociedad de Psiquiatría infantil de la Asociación Española de Pediatría

10 Mitos sobre la Masturbación

Masturbarse es una acción más común de lo que imaginamos.

Según los datos del estudio realizado por la empresa japonesa de productos sexuales Tenga sobre una muestra de 10.000 personas de diferentes países (entre ellos España), el 93 % de los españoles afirma haberse masturbado alguna vez.

Este informe sitúa nuestro país (España) como el número uno en este hábito, por encima de ingleses (91%), alemanes (89%), estadounidenses (84%) y franceses (82%). Sin embargo, a pesar de ser una actividad muy extendida todavía siguen existiendo mitos a su alrededor, muchos de ellos negativos. En esta información te enumeramos los diez más populares.

Masturbarse influye negativamente en la infertilidad

“No hay evidencia científica que señale que masturbarse afecte negativamente a la fertilidad”, asegura Jesús E. Rodríguez, director del Instituto Sexológico Murciano. De hecho, como aclara Ana Blázquez Ares, sexóloga del Proyecto Metamorfosis, “una de las funciones del sexo es la supervivencia como especie, por lo tanto, no tiene ningún sentido la creencia de que cuanto más nos masturbamos más posibilidades de infertilidad tenemos”. 

Cuando un hombre está intentando ser padre “lo recomendable es que no abandone la masturbación y lo óptimo es que lo haga cada dos o tres días para renovar el esperma y aumentar las posibilidades de tener hijos”, anima Ruth González Ousset, sexóloga y profesora de la Universidad Autónoma de Madrid.

Esta renovación fluida, “es positiva para su organismo ya que la eyaculación aumenta los niveles de la hormona cortisol, que ayuda a mejorar y regular el sistema inmunológico”, añade Blázquez. Por otro lado, “en los hombres, la expulsión adecuada y fluida de semen hace que las vías y los conductos se mantengan limpios lo que mantenga a raya las posibles infecciones bacterianas”.

Así, conseguir con éxito ser padres no dependerá “de la frecuencia sino de la calidad previa que tienen los hombres”, indica Rodríguez. “Si este esperma es de calidad conservará la motilidad y las concentraciones normales de espermatozoides incluso eyaculando a diario”.

Lo que sí hay que tener en cuenta es el momento de la eyaculación. “Si el hombre se masturba y eyacula antes de tener una relación sexual con alguien, dejando poco tiempo entre ésta y el encuentro sexual, puede que cuando el hombre mantenga relaciones sólo se excite y disfrute, pero sin ganas de eyacular”, describe Blázquez. Es lo único que hay que tener en cuenta. Si el hombre, aun así, eyacula “la calidad de los espermatozoides será la misma”.

Mejora la “potencia sexual”

Falso. “Casi todo lo que dice que mejora la potencia sexual de los hombres es un mito”, sentencia Rodríguez. “Para las personas crédulas, masturbarse a diario puede producir un aumento de confianza y un efecto placebo, pero poco más, ya que el concepto de potencia sexual no existe en literatura científica o en el ámbito de los profesionales sanitarios”.

Blázquez es de la misma opinión. “Si con el término potencia sexual nos referimos a estar adecuadamente preparados y sanos para nuestra vida sexual, la masturbación sí ayudará, ya que, tanto en hombres como en mujeres, fortalece el suelo pélvico, lo que repercute en la salud general de ambos”.

Además, en el caso de los hombres, “previene la disfunción eréctil y en el de las mujeres, la incontinencia urinaria, por lo que ayuda a mejorar la calidad de vida en todos los aspectos”, agrega.

Según González Ousset, “la masturbación ayuda a que tanto hombres como mujeres se encuentren mejor y que tengan un conocimiento más amplio de su cuerpo”.

Tiene repercusiones en la piel

Verdadero. Masturbarse sí tiene repercusiones en la piel, pero positivas. “Cuando nos masturbamos nuestro cuerpo se relaja, los vasos sanguíneos se dilatan y, por lo tanto, el riego sanguíneo aumenta, mejorando la piel y su oxigenación”, informa Blázquez.

Cuando practicamos sexo, en compañía o en solitario, “segregamos endorfinas y oxitocina lo que mejora el estado de ánimo y el aspecto físico y psíquico”, añade González Ousset.

Masturbarse puede disminuir el placer sexual con la pareja

La forma de masturbarse influye en la respuesta eyaculatoria y orgásmica y en la sensibilidad de la persona que lo practica. “Cuando lo hacemos nuestro cuerpo está más sensible y receptivo”, afirma Blázquez. Según la experta, “muchos hombres, tras haber tenido una eyaculación, están más sensitivos en la zona del glande y necesitan un tiempo para volver a ser tocados”.

En el caso de las mujeres, continúa, “tras el orgasmo, necesitan el mismo tiempo para no tocar el clítoris porque tanta excitación les genera una sensibilidad que puede llegar a ser molesta si se sigue estimulando dicha zona”.

Sobre si mejora o no las relaciones en pareja, Rodríguez indica que “en el caso de la mujer, masturbarse puede ser clave a la hora de tener dificultades para alcanzar el orgasmo con la pareja”. Según el experto, “aquellas mujeres que utilizan a menudo vibradores con frecuencias altas de estimulación tendrán muchas dificultades para alcanzar el orgasmo durante la penetración, a pesar de que se rocen con mucha intensidad con sus parejas”.

Además, añade, “aquellas mujeres que se masturban con las manos de forma directa van a tener más dificultad que las que lo hacen rozándose contra alguna superficie a la hora de alcanzar el orgasmo durante el coito”.

Esta mayor sensibilidad en la zona puede parecer negativa para las relaciones sexuales en pareja pero no lo es tanto. En opinión de González, “la masturbación permite conocer mejor nuestro cuerpo y saber dónde tocar para provocar más placer y eso ayuda a mejorar y potenciar las relaciones sexuales”.

Cuanto más lo hagas más ganas tendrás de seguir haciéndolo

“La masturbación es como el deporte. Cuanto más lo haces, más ganas tienes de seguir haciéndolo”, opina González Ousset. Para ella, es clave tener una rutina sexual a solas o con nuestra pareja para tener una mejor salud física y mental.

De la misma opinión es Rodríguez: “La masturbación es una actividad que debería mantenerse activa a lo largo de todo el ciclo vital, independientemente de que tengamos pareja o no. Dejar de hacerlo implica una conducta sexual clave para la salud sexual”.

Esto no quiere decir que masturbarse a todas horas sea bueno y sano. “La virtud está en el punto medio ya que hacerlo compulsivamente puede ser tan problemático como no hacerlo”, indica el experto. “Si la masturbación termina siendo compulsiva será necesario analizar si hay un problema de fondo que hay que abordar”, recomienda Blázquez.

Los orgasmos son mejores

Los orgasmos con la masturbación no son ni mejores ni peores, sino diferentes. “Todo dependerá del momento, la situación, la confianza y la comunicación que tengamos con la pareja o con nosotros mismos”, dice Blázquez.

La principal diferencia es que en la masturbación “la fantasía y la estimulación están totalmente controlados por nosotros mismos y eso nos asegura buenas experiencias, aunque el sexo con otra persona puede llegar a producir dosis de placer indescriptibles y orgasmos muy intensos”. Son dos formas diferentes de ver y entender el sexo.

Ayuda a la relajación

Está claro y es más que evidente que la masturbación ayuda a la relajación y mejora el estado de ánimo. “La respuesta neuroquímica asociada a un orgasmo provoca efectos muy similares a un ansiolítico y un antidepresivo”, resalta Rodríguez.

Cuando la masturbación es satisfactoria “nuestro cerebro libera sustancias neuroquímicas como la serotonina y la oxitocina, que están relacionadas con sentimientos de relajación y felicidad, y la dopamina, también conocido como el neurotransmisor del placer”, describe Blázquez.

Reduce las infecciones del tracto urinario

Todos los expertos coinciden en que no hay evidencia científica que señale que la masturbación reduce la infecciones urinarias. Lo que sí es cierto es que, en el caso de la mujer, con la masturbación “las paredes vaginales se mueven y se expulsan fluidos y mucosidades. Además, el cuello del útero se abre y se moviliza. Todo ello puede ayudar a prevenir y eliminar bacterias que se pueden alojar en la zona y que pueden provocar infecciones”, detalla Blázquez.

En los hombres, añade, “una adecuada y continua expulsión del semen a través de las vías y conductos también hace que no se acumulen bacterias”.

Reduce el dolor menstrual

Sobre los dolores menstruales, Rodríguez señala que, “aunque los orgasmos pueden tener un efecto analgésico, la realidad es que las mujeres con dolor menstrual medio o intenso suelen referir un aumento de dichas molestias ante la estimulación de la zona genital y erógenas durante la masturbación”.

Por su parte, Blázquez mantiene que el “efecto analgésico de la oxitocina y la serotonina ayudan a afrontar los dolores menstruales”. Es más, según ella “en muchas mujeres aumenta el deseo sexual en esta fase del ciclo”.

Reduce el riesgo de cáncer de próstata

Este beneficio es, tal vez, el más importante de todos los que tiene la masturbación para los hombres. Según el director del Instituto Murciano de Sexología, “recientes revisiones científicas publicadas en los últimos años señalan que eyacular entre 2 y 4 veces a la semana está relacionado con un menor riesgo de sufrir cáncer de próstata”.

En este sentido, González Ousset anima a los hombres a que “se estimulen la próstata con masajes específicos para reducir el riesgo de padecer esta enfermedad”.

CuidatePlues

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Estrés Postraumático: Diagnóstico Diferencial

El diagnóstico diferencial sirve para hacer una correcta valoración de una enfermedad con respecto a otras parecidas, con las que pudiera confundirse o solaparse. Es una valoración clínica que corresponde exclusivamente a los especialistas, en ningún caso a los pacientes. En muchos casos requiere de pruebas y exploraciones complementarias que han de solicitarse a los servicios médicos pertinentes en cada caso.

El diagnóstico diferencial del trastorno de estrés postraumático (TEPT) debe considerar otros trastornos, como:

  1. Trastorno de estrés agudo
  2. Trastornos disociativos
  3. Depresión
  4. Ansiedad generalizada
  5. Trastorno de pánico
  6. Fobias
  7. Abuso de sustancias
  8. Simulación

El TEPT es un padecimiento que se caracteriza por la aparición de síntomas de larga duración como respuesta a una experiencia traumática. Estos síntomas pueden incluir:

  1. Recuerdos intrusivos
  2. Evasión
  3. Cambios negativos en el pensamiento y en los estados de ánimo
  4. Cambios en las reacciones físicas y emocionales
  5. Estado de Hiperalerta o respuesta de alarma exagerada
  6. Alteraciones del sueño
  7. Sentimientos de culpa o remordimiento
  8. Fallas de memoria o dificultades de concentración

El TEPT puede ser una continuación del trastorno por estrés agudo o se puede manifestar hasta 6 meses después del trauma.

El diagnóstico diferencial del Trastorno por Estrés Postraumático ha de hacerse respecto a:

Trastorno Adaptativo: se usa este diagnóstico cuando se dan los mismos síntomas que en el trastorno por estrés postraumático, pero no son debidos a un muy grave acontecimiento. También cuando dándose un grave acontecimiento, no ocurre el cuadro de síntomas típico del TEP.

Síntomas de evitación, embotamiento afectivo y aumento de la activación previos al acontecimiento traumático: se deben a otros trastornos ya presentes antes del suceso estresante.

Aparición de otros trastornos mentales por la exposición al acontecimiento traumático: entonces se reunirían los criterios para trastornos como el trastorno psicótico breve, el trastorno de conversión, el trastorno depresivo mayor u otros. No obstante, si también se cumplen los criterios para el TEP se harían ambos diagnósticos.

Trastorno por Estrés Agudo: el cuadro de síntomas aparece y desaparece en las 4 semanas siguientes al suceso traumático. Si persiste más de un mes y se dan los síntomas característicos del TEP, el diagnóstico será el de TEP.

Trastorno Obsesivo-compulsivo: también hay pensamientos intrusos y recurrentes, pero son reconocidos como inapropiados y no se relacionan con ningún acontecimiento traumático.

Ilusiones, alucinaciones y otras alteraciones perceptivas en otros trastornos mental: dichos trastornos mentales serían la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, el trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos, el delirium, trastornos relacionados con sustancias y trastornos psicóticos por enfermedad médica.

Simulación: se fingen los síntomas para obtener beneficios materiales, laborales, legales o de otro tipo.

Esta información tiene un carácter meramente informativo. Para obtener asesoramiento o diagnóstico médicos, consulta a un profesional.

Para saber más:

  1. First,M; Frances, A.; Pincus H.A. (1999). DSM-IV: Manual de diagnóstico diferencial. Barcelona. Ed. Masson
  2. First,M; Frances, A.; Pincus H.A. (2002). DSM-IV: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Barcelona. Ed. Masson
  3. Talbott,J.A.;Hales,R.E. y Yudofsky,S.C.(1989): Tratado de Psiquiatría. Barcelona: Áncora

lunes, 2 de diciembre de 2024

Depresión Navideña

La Navidad no siempre es sinónimo de alegría, hay factores que desencadenan la “tristeza de las fiestas”. Qué se puede hacer por las personas que la experimentan.

La "depresión navideña" no es una enfermedad clínica, pero sí una sensación de tristeza y aislamiento que afecta a muchas personas durante esas celebraciones.

La Navidad, esa época llena de luces, celebraciones y encuentros familiares, no siempre es sinónimo de alegría para todos. Mientras algunos disfrutan del bullicio festivo, otros enfrentan la llamada “depresión navideña”, condición emocional que puede ir desde una tristeza temporal hasta una angustia profunda.

La presión por cumplir con las expectativas sociales, los recuerdos de seres queridos ausentes, y la carga de las celebraciones pueden hacer que muchos sientan que la temporada está lejos de ser la más maravillosa del año.

¿Qué es la depresión navideña?

La depresión navideña no es un diagnóstico clínico por sí mismo, pero sí una forma de malestar emocional que se presenta durante la temporada navideña. Este término generalmente describe los sentimientos de tristeza, agotamiento o estrés que algunas personas experimentan debido a los elevados estándares de la temporada, las expectativas sociales y familiares, y los recuerdos dolorosos o experiencias de vida difíciles durante las fiestas. Las festividades pueden traer consigo una gran presión social para estar felices y para cumplir con expectativas poco realistas, lo que genera estrés, ansiedad y, en muchos casos, tristeza. La soledad, los conflictos familiares, y las preocupaciones financieras son factores comunes que contribuyen a estos sentimientos.

Existen varios factores que pueden contribuir a la depresión navideña. En primer lugar, las expectativas poco realistas sobre las celebraciones, que a menudo se ven amplificadas por la publicidad y las redes sociales, pueden llevar a muchas personas a sentirse inadecuadas o desbordadas. Además, el estrés de tener que organizar y asistir a múltiples reuniones, hacer compras o cumplir con compromisos sociales puede ser una fuente significativa de agotamiento emocional.

El periodo de vacaciones también puede aumentar la sensación de soledad para aquellos que están lejos de sus seres queridos o que han experimentado pérdidas recientes. “Los recuerdos de personas ausentes o las dificultades familiares pueden ser especialmente dolorosos en esta época del año.

¿Quién está en riesgo? La depresión navideña puede afectar a cualquier persona sin importar su edad, género, orientación sexual o contexto social. Las personas que ya luchan con problemas de salud mental pueden encontrar más difícil sobrellevar la presión adicional de las festividades, especialmente si no tienen una red de apoyo sólida.

¿Cómo apoyar a una persona que sufre de depresión navideña?

Si tienes a alguien cercano que parece estar atravesando una depresión navideña, hay varias maneras de ofrecer apoyo:

Escuchar activamente: uno de los mejores apoyos que puedes brindar es simplemente estar presente para escuchar. A veces, solo el hecho de que alguien valide los sentimientos de la otra persona puede ser muy reconfortante.

Ofrecer apoyo emocional: la depresión navideña puede ser profundamente aislante, por lo que es crucial ofrecer compañía y expresar que estás allí para la persona. Invitar a la persona a actividades sociales o pasar tiempo juntos de manera no invasiva puede ser útil.

Fomentar el autocuidado: mantener una rutina saludable durante las fiestas es esencial. Esto incluye comer bien, hacer ejercicio y descansar lo suficiente. Recomiendo establecer límites para evitar el agotamiento y tratar de no sobrecargarse con compromisos.

Buscar ayuda profesional: si los síntomas de depresión persisten o empeoran, es importante buscar ayuda profesional. Como sugiere la Asociación Americana de Psicología, si los sentimientos de tristeza, fatiga o irritabilidad duran más de unas semanas o interfieren con la vida cotidiana, es recomendable contactar a un terapeuta.

Limitar las expectativas de las festividades: Recomiendo que tanto las personas que sufren de depresión navideña como aquellos que las apoyan, intenten reducir las expectativas sobre lo que debería ser la temporada. Es importante recordar que la Navidad no tiene que ser perfecta. Lo fundamental es la conexión genuina, no los regalos o las celebraciones grandes.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

La depresión navideña generalmente disminuye cuando la temporada festiva llega a su fin, pero para algunas personas, los síntomas pueden persistir y convertirse en un problema más grave, como una depresión clínica. Si una persona experimenta síntomas como tristeza prolongada, falta de interés en actividades que normalmente disfrutan, cambios en los hábitos de sueño o alimentación, y dificultad para concentrarse, es importante buscar ayuda profesional.


infobae

miércoles, 27 de noviembre de 2024

No, el Amor No Lo Puede Todo, y Está Bien.

Hemos escuchado muchas veces eso de que "el amor todo lo puede", "el amor siempre vence"... pero la realidad es que la verdadera víctima de esos pensamientos es uno mismo. Es importante saber cuándo una relación llega a su fin, por mucho amor que sintamos. Las relaciones deberían ser algo bonito y satisfactorio, pero llega un momento en el que pueden dejar de serlo y convertirse en una fuente de sufrimiento.

El amor es algo maravilloso. Todos tenemos esa película favorita donde los protagonistas se juran amor eterno y luchan contra un sinfín de obstáculos con tal de seguir con el amor de su vida y ser felices para siempre. Pero en realidad, en la vida diaria, el amor no es así. Aunque el amor sea el “ingrediente principal” de una relación, se necesita para mantener más en una pareja.

En el ámbito de las relaciones de pareja, el amor, aunque esencial, no siempre garantiza la estabilidad. Pasada la fase inicial de ‘luna de miel’, hará falta algo más que un fuerte sentimiento para mantenerse juntos. Muchas parejas enfrentan desafíos que el amor por sí solo no puede superar. A pesar de una fuerte conexión emocional, las diferencias personales y los objetivos de vida divergentes pueden llevar a la separación, incluso cuando el afecto es profundo.

“¿Por qué una pareja que se quiere mucho de repente va y lo deja? Se supone que estaban super bien, que eran súper felices y que todo era genial”, plantea. “Bueno, pues porque, aunque nos cueste a veces entenderlo, la realidad es que el amor no puede con todo”, Ni siquiera considera sano que el amor sea el único pilar que sostenga toda la relación.

Uno de los principales factores que contribuyen a estas separaciones es la evolución natural de las prioridades y deseos personales. “Probablemente, aunque se quisieran mucho, había muchas cosas en las que o no se entendían, o no acababan de funcionar o no buscaban lo mismo”. Con el tiempo, las parejas pueden descubrir que sus metas ya no están alineadas, tanto en el ámbito profesional o personal, lo que puede llevar a una ruptura.

Una pareja que “se quiere un montón” y llevan juntos desde los 20 años. “De repente, tienen 35 y uno quiere tener hijos, pero el otro no”, relata. Este puede ser un punto crucial en la continuación de una relación. “O una pareja que, después de no sé cuántos años, de repente uno quiera viajar por el mundo y el otro quiera estar en casa”.

Es decir, que, aunque el amor puede fortalecerse con el tiempo, las metas individuales pueden no coincidir. “Es muy probable que este tipo de parejas se quieran mucho más cuando llevan diez años juntos”, expresa, “pero cuando llevan todos esos años juntos, por mucho que se quieran quizá ya no buscan lo mismo que el día 1″.

La cuestión de si el amor es suficiente para mantener una relación exitosa es compleja. Sabaté subraya que, aunque el amor es necesario, no siempre basta para que una relación prospere. “El amor es súper importante y es el ingrediente principal de una relación, pero cuando lo demás no va por el mismo camino es difícil. Y tampoco sería sano que el amor sostuviera toda la relación”, concluye. La clave, según ella, radica en la capacidad de las parejas para alinear sus objetivos y deseos personales a lo largo del tiempo.

Algunos tienen claro que estas cuestiones deben zanjarse “desde el principio” para evitar este tipo de encontronazos, pero otros apuntan que esto no es suficiente porque “la gente cambia”, al igual que sus deseos. “Las cosas no son para siempre y vamos cambiando y evolucionando como seres individuales”, expresan algunos de sus seguidores.

Por eso es bueno que el amor no lo pueda todo, que no nos convierta en totalmente acríticos, ni nos haga tomar decisiones precipitadas. Que podamos darnos cuenta de que además de la pasión y la atracción, se necesitan más elementos para cimentar una relación sana, en la que nos sintamos plenamente comprendidos, valorados y cuidados. Y que con esa persona que tan locos nos volvía puede ser que no sea factible construir un vínculo profundo. O no se den las circunstancias favorables. Ahí, en favorecer esta clase de relaciones sanas reside la famosa fuerza que da el amor completo, aquel que se basa en el respeto mutuo, intimidad y compromiso, pero también en la dedicación – que es distinta al esfuerzo -. Que no está exento de conflictos, negociaciones, cesiones, decepciones y demás, porque cualquier proceso vital conlleva su cuota de malestar, no nos engañemos; la cuestión reside en que la valoración global de la relación sea satisfactoria y que el bienestar que nos aporta supere con creces los problemas.

Ese tipo de relaciones se conocen comúnmente como relaciones tóxicas y son mucho más frecuentes de lo que creemos. Una relación bajo una perspectiva de este tipo puede ir minando tu autoestima por permitir que el otro imponga límites en tu vida. Hacer bromas pesadas que causen malestar en el otro, ser frío emocionalmente o manipular bajo la consigna de “es lo mejor para ti” entran en esta categoría.

Pues bien, si te has identificado, calma. Lo importante es que ahora lo sabes y podemos dar marcha atrás.

Las parejas se enamoran desde un amor ciego, desde el delirio y ahí todo va bien, hasta que eso desaparece y comienza la aventura del amor maduro y consciente. Entonces se establece un vínculo relacional entre ambos que ha de crecer de manera saludable para, en el caso de que así lo decidan, formar una familia y convertir esa relación en un vínculo de sangre.

Pero a veces ese vínculo se convierte en un vínculo tóxico. Esto se da cuando la pareja no fluye, aunque haya amor. Muy probablemente se deba a que alguno de ellos o ambos arrastran asuntos individuales y sistémicos, que no les deja fluir en el amor o en la sexualidad. Es por ello por lo que primero hay que ver la mochila de cada uno, vaciarla para que luego vayan ligeros a la relación desde su esencia, desde su SER. Sin cargas.

Muchas de estas frases me las dicen parejas que vienen a consulta. Se quieren, se aman, la relación en determinados momentos es maravillosa, pero a la vez se hacen mucho daño. Porque sólo con el amor no es suficiente para que una pareja funcione, de la misma manera que el amor NO todo lo puede.

Yo les pregunto, ¿l@ quieres? Si me contestan sí, les digo ¿estás dispuestos a cambiar cosas a nivel individual para que la pareja fluya? Si me dicen que SI con determinación, no si me dicen que vamos a intentarlo, es cuando podemos hacer un proceso terapéutico tanto a nivel individual como en pareja.

Y para terminar te dejo con dos frases del maestro budista Thich Nhat Hanh:

  • Si tu amor no puede hacer que la otra persona sufra menos, «no es verdadero amor»
  • Si por amar haces llorar a la otra persona, todos los días…» Eso no es verdadero amor”

Compilador

jueves, 21 de noviembre de 2024

Trauma Complejo en Adultos

Las primeras experiencias traumáticas tienen un efecto significativo en el desarrollo de una persona. Como señala Lecannelier en su libro “El trauma oculto en la infancia”, sufrir traumas durante los primeros de vida puede desencadenar efectos de alto riesgo en la adolescencia, incluyendo abuso de sustancias (alcohol o drogas) y comportamientos de riesgo como violencia, bullying, autolesiones, etc. Además, la acumulación de cuatro o más traumas durante esos primeros años puede ser más perjudicial que enfermedades graves como el cáncer y enfermedades cardiacas.

Esto subraya la importancia de abordar el trauma desde una edad temprana para prevenir problemas en la adultez. En este artículo, realizado junto al docente de Ps. Víctor Ojeda, exploraremos el trauma complejo, específicamente en adultos.

¿Qué es el trauma complejo?

El trauma complejo implica experimentar una serie de eventos con un alto impacto emocional aversivo, o un evento único que haya sido manejado en forma inadecuada por el sistema de cuidado, en caso de niños y niñas.

Lo que caracteriza al hecho de que sea complejo es que hay un amplio espectro de expresiones sintomáticas del trauma, y que son más bien características de cada persona. En otras palabras, no todos experimentan el trauma complejo de la misma manera, ni tampoco se expresa de la misma forma.

En efecto, en algunas personas se caracteriza por alteraciones en el ánimo, otros por cuadros de ansiedad, otros presentan disociaciones, problemas de memoria, entre otros. A pesar de que hay algunas características comunes como por ejemplo el estado de hipervigilancia, donde la persona está constantemente atenta a su entorno preparada para enfrentar una situación adversa, no siempre es evidente, ni para la propia persona.

Trauma complejo en adultos

En primera instancia debemos diferenciar lo que significa tener un trauma complejo en la infancia y en la adultez. Estas diferencias van desde el tipo de hechos traumáticos, que pueden afectar a cada uno de ellos, hasta la manera de afrontarlos.

Por ejemplo, las situaciones de violencia y negligencia en el sistema de cuidado son más factibles en la infancia, mientras que en la adultez puede ser también hechos de violencia, pero en pareja.

Lo que pasa con el trauma complejo en adultos, es que depende, entre otras cosas, de las habilidades de autocuidado desarrolladas a su vez en la propia infancia y adolescencia. Además, los efectos de los cambios a nivel de sistema nervioso son particularmente relevantes en la infancia y adolescencia, puesto que ocurren durante el periodo de maduración, en la cual se van creando las redes neuronales estructurales o básicas que posteriormente nos ayudan a procesar, entender, sentir y experimentar el mundo (Perry, 2014).

En este sentido, estas experiencias traumáticas inciden profundamente en la manera en que las personas, por ejemplo en la adultez, enfrentan el mundo.

Síntomas del trauma complejo en adultos

Existe un amplio espectro sintomático y de alteraciones en la adultez, de las cuales las más comunes implican:

  • Alteraciones en el estado de ánimo.
  • Alteraciones en la percepción del perpetrador: cuando el hecho traumático involucra a otro y se justifica al otro en las acciones que ejerce contra la víctima.
  • Alteraciones en la percepción de sí mismo: emergen sentimientos de culpa en términos de su propia responsabilidad en los hechos traumáticos.
  • Cuadros de ansiedad.
  • Dificultades en la autorregulación emocional.
  • Hipervigilancia.
  • Somatizaciones.

En definitiva, como indicábamos anteriormente, tal vez una de las distinciones y dificultades que más caracterizan al trauma complejo es que justamente hay una amplia diversidad de manifestaciones sintomáticas. En esta línea, las expresiones sintomáticas están más relacionadas con las estrategias de afrontamiento de la adversidad (el estrés).

Causas del trauma complejo en adultos

En el caso del trauma complejo en adultos, hay que decir que en muchas ocasiones ocurre que se arrastra desde la infancia. Es decir, que habiendo experimentado el trauma complejo en la infancia, el cual no fue abordado o tratado adecuadamente, las consecuencias de las mismas persistirán en la adultez, con ciertas adaptaciones por supuesto, pero dependiendo de otras circunstancias, como, por ejemplo, continuar expuesto a un agente traumatizante.

Esto último, puede afectar y proyectarse por toda la adultez, incluyendo grupos etarios como la adultez mayor.

Ocurre que, si en la infancia fueron expuestos, por ejemplo, a violencia verbal permanente por parte del sistema de cuidado (nótese la profunda contradicción que aparece ahí, el mismo sistema de cuidado es el sistema vulnerador), ya implica una dificultad para concebir lo que es el cuidado en las relaciones que tengan esas personas como adultos, y esto puede mantenerse o profundizar el problema. Por ejemplo, cuando se vinculan afectivamente, como pareja, con alguien que también los violente.

En este sentido, la violencia en los sistemas familiares, el hostigamiento laboral o mobbing, o vivir en condiciones extremas (de pobreza o violencia) son condiciones que pueden generar trauma complejo.

Proceso de diagnóstico del trauma complejo

El diagnóstico probablemente va a depender del enfoque terapéutico desde el que se realice el abordaje, sin embargo, existen algunos instrumentos en formato de escalas que ayudan a acercarse a las experiencias traumáticas y permiten definir el nivel de profundidad.

Como es el caso del cuestionario de experiencias adversas en la infancia y que se aplica también en adultos.

Tratamiento para trauma complejo

El tratamiento para trauma complejo tiene diversas aristas, sin embargo, lo más relevante es poder realizar un buen proceso psicoterapéutico.

En este sentido, es importante partir desde la premisa que las experiencias adversas y traumáticas van creando cambios en las vías de procesamiento cerebral, y que estas son muy específicas, las cuales se activan y cambian en la medida que podemos acceder a ellas, y las vías específicas para acceder a ellas son a través de la comunicación verbal y de la experiencia (Van der Kolk, 2009).

Por otro lado, los tratamientos farmacológicos son más bien para reducir los síntomas. Se pueden emplear ansiolíticos, tranquilizantes mayores, antidepresivos, entre otros. No obstante, si sólo se utiliza este tipo de tratamiento, el impacto real a largo plazo es bajo si es que no hay un trabajo psicoterapéutico de la mano.

Asimismo, existen otras técnicas complementarias, pero altamente eficaces como el EMDR o el Neurofeedback que hoy son tratamientos con buena evidencia desde su validez y efectividad. Cuando se trata de trauma complejo es muy relevante trabajar en los eventos y el sistema de significados asociados al trauma complejo.

Rol de las redes de apoyo

Las redes de apoyo son tremendamente importantes puesto que, una de las primeras medidas que se deben tomar en casos de trauma complejo es justamente poder evitar la exposición al agente traumatizante antes de comenzar el tratamiento propiamente tal, y sin embargo, es muchas veces bastante difícil de lograr.

Por ejemplo, personas que se encuentran conviviendo con una pareja agresiva y violenta, y que a su vez hay una dependencia económica, se les hace difícil poder independizarse, y por consiguiente, alejarse de esa pareja. Lo mismo ocurre en la infancia cuando un niño o niña depende completamente de su sistema de cuidado, sus padres, pero que son extremadamente negligentes en su cuidado, y que lamentablemente, la solución a veces es peor que el problema (traslado a una residencia infantil).

Aquí es de suma relevancia poder activar las redes de apoyo, y especialmente contar con personas con quienes hay un vínculo de apego. Estas personas podrán realizar un acompañamiento y una contención de manera más efectiva y podrán favorecer los procesos de cambio que emerjan en la psicoterapia.

En conclusión, el trauma complejo en adultos es bastante común, lamentablemente, y tiene totalmente relación con lo que han pasado en la infancia de niños/as. Frente a ello, es imprescindible asistir a médicos y psicólogos expertos en el área para buscar ayuda. Debemos recordar que cada persona es un mundo y no todos tienen los mismos síntomas y herramientas para afrontar el trauma.

 

ADIPA

Referencias

  • Acevedo, F. L., Guajardo, H., Kushner, D., Barrientos, C., & Monje, G. (2021). La complejidad del trauma complejo del desarrollo: una propuesta del modelo de apego & complejidad (MAC). Revista de psicoterapia, 32(120), 105-124.
  • Perry, B. D., & SERIES, C. (2014). Helping Traumatized Children. A Brief Overview for Caregivers. Child Trauma Academy.
  • Van der Kolk, B. A. (2009). Developmental trauma disorder: towards a rational diagnosis for chronically traumatized children. Praxis Der Kinderpsychologie Und Kinderpsychiatrie, 58(8), 572-586.

jueves, 14 de noviembre de 2024

Sobre el TDAH

De vez en cuando, todas las personas tienen dificultad para mantenerse quietas o enfocadas. Sin embargo, para las personas con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), estas dificultades son parte de la vida diaria.


¿Qué es el TDAH?

El TDAH es un trastorno del desarrollo neurológico, lo cual significa que determina la forma en que el cerebro se desarrolla y funciona. Afecta las partes del cerebro que regulan la función ejecutiva: la capacidad para planear, organizar y realizar tareas. Esto incluye la posibilidad de mantener el enfoque y la atención y de controlar los impulsos y las emociones.

El TDAH se diagnostica típicamente en la niñez, pero los síntomas pueden continuar hasta la edad adulta. A algunas personas no se les diagnostica sino hasta una etapa más avanzada de la vida.

El TDAH es una afección médica con impacto en el trabajo, el estudio, las relaciones y mucho más. No es causado por pereza ni falta de disciplina o de inteligencia. Las personas con el TDAH pueden tener (y, de hecho, tienen) una vida exitosa y satisfactoria, pero pueden necesitar apoyo para manejar sus síntomas.

¿Cuáles son los síntomas y las señales?

Típicamente, los síntomas del TDAH se agrupan en tres categorías:

  1. Falta de atención. Las personas con el TDAH a menudo tienen dificultad para prestar atención a los detalles, seguir instrucciones y terminar tareas. Pueden distraerse con facilidad, luchar con la organización y el manejo del tiempo y perder cosas con frecuencia.
  2. Hiperactividad. Muchas personas con el TDAH tienen dificultad para sentarse tranquilas por largos períodos de tiempo. Pueden mostrarse inquietas y retorcerse, estar en constante movimiento y hablar en exceso.
  3. Impulsividad. Las personas con el TDAH pueden interrumpir a otras, actuar sin pensar y tener dificultad para esperar a que les llegue su turno.

Estos síntomas afectan a las personas de diferentes maneras. Pueden variar de una persona a otra, cambiar con el tiempo y verse y sentirse de una forma diferente en varios entornos y en personas de distinta edad e identidad de género. Las creencias y expectativas culturales también pueden afectar la forma en que se presentan los síntomas del TDAH y en que los interpretan otras personas.

Si no se diagnostica o si no se trata, el TDAH puede ocasionar graves dificultades en la escuela, el trabajo y el hogar. También puede afectar las relaciones personales y aumentar el riesgo de uso indebido de sustancias, lesiones y accidentes.

¿Qué causa el TDAH?

No sabemos exactamente. Sin embargo, las investigaciones sugieren que hay varios factores que probablemente intervienen en su manifestación, entre ellos:

  • Los genes y la herencia. El TDAH suele ser común en las familias, lo cual puede significar que es hereditario. Los científicos también han identificado varios genes que intervienen en la regulación de las sustancias químicas en el cerebro y pueden contribuir a la manifestación de este trastorno.
  • El medio ambiente. En varios estudios se han observado mayores tasas del TDAH en personas expuestas a ciertas sustancias o condiciones en el medio ambiente (como plomo o contaminación del aire) durante el desarrollo prenatal o al comienzo de la niñez.
  • La anatomía y la función del cerebro. Algunas investigaciones sugieren que las personas con el TDAH tienen diferencias en la estructura y la función del cerebro. Estas diferencias podrían afectar la atención, la impulsividad y el autocontrol.

¿Quiénes pueden verse afectados por el TDAH?

Los niños tienen más probabilidades que las niñas de recibir un diagnóstico del TDAH en la niñez. Sin embargo, esto puede deberse, por lo menos en parte, a diferencias en la manifestación de los síntomas de este trastorno en los niños y las niñas.

Por ejemplo, los niños pequeños tienen más probabilidad de ser más físicamente hiperactivos e impulsivos, lo cual puede ser más perturbador y evidente para los padres y maestros. Por lo general, en las niñas pequeñas los síntomas incluyen falta de atención y poca autoestima, que a menudo son más sutiles en su manifestación externa.

Las expectativas relacionadas con el papel de cada género también pueden contribuir. En muchas culturas, se espera que las niñas sean calladas y bien comportadas, de modo que es posible que su falta de atención no se note tanto. Muchas niñas con el TDAH también pueden aprender a conformarse con las expectativas de otras personas al ocultar o “enmascarar” sus dificultades.

Más de dos terceras partes de las personas con el TDAH también tienen al menos otra afección coexistente. Entre ellas cabe citar:

  • Ansiedad y trastornos del estado de ánimo (como depresión)
  • Trastornos del comportamiento y de la conducta (como dificultad para seguir las reglas)
  • Discapacidades de aprendizaje
  • Problemas del sueño
  • Trastorno del espectro autista

Los síntomas de estas afecciones pueden coincidir con los del TDAH. Esto puede dificultar el diagnóstico preciso, la diferenciación entre ambos y su tratamiento. 

¿Cómo afecta el TDAH el cerebro?

Las personas con el TDAH pueden tener menores niveles de dopamina, una sustancia química en el cerebro que ayuda a regular la atención y la motivación.

Otras partes del cerebro que intervienen en este caso incluyen:

  1. La corteza prefrontal. Esta parte regula las funciones ejecutivas como planear, organizar y prestar atención. Las personas con el TDAH a menudo tienen dificultad para realizar estas funciones ejecutivas..
  2. El cuerpo estriado. Esta estructura está localizada en una parte profunda del centro del cerebro e interviene en el funcionamiento del sistema de recompensa y motivación. Las personas con el TDAH pueden ser menos sensibles a las recompensas, por lo cual es más difícil que se mantengan motivadas.
  3. Las redes neurales. Las personas con el TDAH pueden tener diferencias en la forma en que se comunican ciertas partes del cerebro. Esto puede dificultarles la posibilidad de mantenerse enfocadas y pasar por alto las distracciones

¿Cómo se diagnostica?

El TDAH se diagnostica según los síntomas, la historia y el comportamiento de la persona. Si usted o su niño tienen síntomas del TDAH, el primer paso consiste en hablar con un proveedor de atención de salud.

Ese profesional deseará saber cuáles son los síntomas, cuándo comenzaron, qué tan graves son y cómo afectan diferentes aspectos de la vida como el trabajo, el estudio, las relaciones y el funcionamiento diario.

También examinará otras causas posibles. Por ejemplo, ciertas afecciones médicas y otros trastornos de salud mental, al igual que situaciones y experiencias que no son médicas (como un cambio repentino en la vida, un trauma o un factor de estrés constante), pueden desencadenar síntomas muy parecidos a los del TDAH.

¿Cómo se trata?

Típicamente, el tratamiento del TDAH consiste en una combinación de medicamentos, terapia y modificación del estilo de vida o adiestramiento para adquirir varias aptitudes.

Los medicamentos pueden ayudar a mejorar el enfoque y la atención en personas con el TDAH. Con mucha frecuencia se recetan estimulantes, pero también hay opciones distintas de esos productos. Los medicamentos son un instrumento eficaz para muchas personas con el TDAH, pero pueden tener efectos secundarios y la búsqueda del producto apropiado puede llevar mucho tiempo.

La terapia puede ayudar a muchas personas a aprender estrategias y técnicas para manejar los síntomas del TDAH y mejorar su funcionamiento general. Puede ayudar con organización, manejo del tiempo y resolución de problemas.

Las modificaciones del estilo de vida, incluso el ejercicio regular, el consumo de una alimentación nutritiva y equilibrada y bastantes horas de sueño pueden ayudar a manejar el TDAH. También es importante establecer rutinas y horarios, fijar metas y buscar apoyo de familiares, amigos y grupos de apoyo.

Con diagnóstico, tratamiento y apoyo apropiados, las personas con el TDAH pueden tener una vida exitosa y satisfactoria. Si cree que usted o su niño pueden tener el TDAH, es importante hablar sobre sus opciones con un profesional de atención de salud idóneo.

¿Qué significado encierra un nombre?

El lenguaje empleado para describir el TDAH y sus síntomas ha cambiado con el tiempo.

Uno de los primeros registros de hiperactividad data de 1798, cuando un médico escocés observó una afección de “inquietud mental” y “actitud de nerviosismo” en los niños que se parece mucho a lo que ahora llamamos TDAH. Más tarde, en los años cincuenta, esta afección se llamó “disfunción cerebral mínima”; en los setenta, “reacción hipercinética de la niñez” y, finalmente, en los ochenta, “trastorno por déficit de atención e hiperactividad”.


MedlinePlus revista 


lunes, 11 de noviembre de 2024

La Huella del Cáncer en los Cuidadores

La huella del cáncer en los cuidadores: consejos para superar el impacto físico y psicológico derivado del cuidado

Por lo general, el impacto que tiene el cáncer se centra en las consecuencias de aquellos que lo padecen. Sin embargo, no se deben minimizar las repercusiones en las personas que rodean al paciente. 

En relación con esto, la comunidad médica pone en relevancia la necesidad de una atención ideal para los cuidadores, los cuales deberían estar respaldados por un equipo multidisciplinar que cubra sus necesidades. Escenario que, en la actualidad, no ocurre en la mayoría de los casos.

Con el foco después del cáncer

 Los cuidadores de las personas que han sufrido un cáncer son un pilar fundamental de las mismas. Sin embargo, el cuidado continuado durante meses o años provoca un desgaste que puede ser devastador para estas personas, ya que cambia por completo el modo de vivir.

Este fenómeno, denominado síndrome del cuidador, se caracteriza por un agotamiento físico y mental, muy parecido al del estrés laboral, que puede prorrogarse a pesar de que la persona haya superado la enfermedad, y que divide en tres pilares fundamentales:

Cuidando al cuidador

 Durante la etapa de la enfermedad, los cuidadores se convierten en parte del equipo de atención contra el cáncer, dejando de lado sus propios sentimientos y necesidades para concentrarse en el cuidado de la otra persona. Además de las responsabilidades asociadas a esta situación, tienen que encargarse del resto de las tareas cotidianas.

Después del cáncer, muchas personas encuentran dificultades para romper esta dinámica a pesar de que, en la mayoría de las situaciones, la carga del cuidador disminuye notablemente una vez superada la enfermedad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que es tan importante cuidar a las personas como cuidarse a uno mismo.

A continuación, se mencionan una serie de acciones acompañadas de algunos consejos prácticos que ayudarán a atender las necesidades, cuidar la salud (tanto física como mental), así como las relaciones personales:

 

La necesidad del apoyo psicológico

Se estima que alrededor del 40% de los cuidadores tiene depresión y ansiedad, el 53% expresa fatiga moderada o severa y hasta el 95% se ve afectado por trastornos del sueño. Por este motivo, se pone de manifiesto la necesidad de ofrecer ayuda psicológica especializada como parte fundamental de una adecuada atención integral. No solo al cuidador principal, sino también a su entorno, de cara a prevenir la morbilidad psicológica de otros miembros de la familia o amigos.

En este contexto, la Psicooncología desempeña un papel muy importante, ya que fomenta la coordinación, comunicación y toma de decisiones entre distintos profesionales médicos, la persona que ha superado el cáncer y el cuidador. No obstante, la falta de recursos lleva a que gran parte de los servicios de atención psicológica sean prestados, habitualmente, por profesionales externos pertenecientes a entidades sin ánimo de lucro.

Además de la Psicooncología, existe una gran variedad de enfoques cuya aplicación implica una mejora en el bienestar psicológico y en la calidad de vida, así como una reducción de los niveles de malestar emocional y de la sintomatología de ansiedad y depresión. Entre ellos destacamos la terapia cognitivo-conductual, la psicoeducación, las estrategias de relajación y la terapia de aceptación y compromiso, como las nuevas terapias de tercera generación, principalmente, el mindfulness o atención plena.

En definitiva, es importante ser conscientes de que, aunque un ser querido haya superado una enfermedad tan complicada como el cáncer, el impacto en el cuidador puede verse prolongado durante mucho más tiempo. Por ello, es importante llevar a cabo una serie de acciones para el bienestar del propio cuidador, que van desde cambiar determinados hábitos del día a día, a recibir ayuda psicológica tanto del entorno más como a nivel profesional.




Referencias

AECC (2019). Informe sobre la atención psicológica a pacientes de cáncer y familiares en España. Observatorio del Cáncer AECC. Disponible en: https://www.contraelcancer.es/sites/default/files/content-file/Informe_AECC_Atencion_psicoloogica.pdf

Barrón-Ramírez BS, Alvarado-Aguilar S. Desgaste físico y emocional del cuidador primario en cáncer. Cancerología. 2009;4:39-46.

Eurocarers – 2020 Annual Report.

FECEC – Cuidadors de càncer.

Help for cancer caregivers – Coping Emotionally.

Infocop – Mejorar la atención psicológica en pacientes con cáncer y sus familias en el SNS: un objetivo prioritario.

Mesa-Gresa P, Ramos-Campos M, Redolat R. Cuidado de pacientes oncológicos: una revisión sobre el impacto de la situación de estrés crónico y su relación con la personalidad del cuidador y otras variables moduladoras. Psicooncología. 2017;14(1):93-106.

Moreira de Souza R, Turrini RNT. Paciente oncológico terminal: sobrecarga del cuidador. Enferm glob. 2011;10(22).

National Cancer Institute – Como cuidarse mientras usted cuida a su ser querido.

Northouse LL, Katapodi MC, Schafenacker AM, Weiss D. The impact of caregiving on the psychological well-being of family caregivers and cancer patients. Semin Oncol Nurs. 2012;28(4):236-45.

Sociedad Española de Oncología Médica – Como cuidar a un ser querido con cáncer.

Tanto por hacer – Cuidadores, el impacto del cáncer en la vida de quien “ayuda” al paciente