Salud Mental Materna
La salud mental materna es fundamental para el bienestar de la madre y del niño, y la OMS promueve su integración en los servicios de salud materno infantil mediante prevención, promoción y atención especializada.
Importancia de la salud
mental materna
La salud mental durante el embarazo, el parto y el posparto es crucial, ya que una de cada seis mujeres embarazadas y una de cada cinco mujeres posparto presentan problemas de salud mental y psicosocial. Estos trastornos incluyen depresión, ansiedad, psicosis posparto y estrés postraumático, y afectan directamente el desarrollo y bienestar del niño. Las mujeres en entornos humanitarios o con recursos limitados enfrentan mayores riesgos debido a factores como violencia de género, deficiencias nutricionales y falta de apoyo social.
El embarazo, el parto, el
puerperio y la crianza de los primeros meses de vida de un bebé son
experiencias físicas, emocionales y vitales muy complejas que ponen a prueba el
equilibrio psicológico de cualquier mujer.
En muchos casos ese
equilibrio se altera y se producen cambios en el afecto y el ánimo, causando
depresión y ansiedad y también, otros trastornos.
La atención de la salud
mental de las madres es necesaria para el desarrollo y crecimiento de la o el
menor. Muchas mujeres sufren y experimentan emociones negativas frente a los
numerosos cambios vitales del embarazo y el posparto.
Científicos y estudios afirman que las mujeres son las principales víctimas de la depresión, así como de otros trastornos mentales. Los factores desde el punto de vista psiquiátrico pueden variar: embarazo, situaciones que impactan negativamente, consumo de drogas, enfermedades, etc.
Lo que muchas madres no
saben es que, si ellas no cuidan su salud mental, pueden afectar la de sus
hijos. De acuerdo con el estudio «Salud mental materna: factor de riesgo del
bienestar socioemocional en niños mexicanos», los niños de madres con síntomas
depresivos tienen el doble de riesgo de presentar dificultades socioemocionales
infantiles a diferencia de quienes tienen madres que no presentan dichos
síntomas. Y en el caso de hijos cuyas madres presentan síntomas de ansiedad, el
riesgo es 2.5 veces mayor.
Es entendible que
actualmente la participación de la mujer vaya más allá del cuidado del hogar.
Sin embargo, es importante darse un tiempo para cuidar el aspecto emocional.
Como madre, algunos
consejos de los especialistas que puedes necesitar son:
- Realiza una actividad física
- Limita tu tiempo frente a los dispositivos digitales. Y evítalos 30 minutos antes de dormir
- Concéntrate en pensamientos positivos y limita el consumo de malas noticias
- Relájate, date un tiempo para ti
- Cultiva tu espiritualidad, hacerlo alivia el estrés y salud mental
- Mantén patrones de sueño adecuados
- Aliméntate de manera equilibrada
- Evita consumir sustancias adictivas como alcohol y tabaco
Especialistas advierten
sobre el impacto de los mandatos y la romantización de la maternidad, y
remarcan la importancia de detectar síntomas a tiempo y pedir ayuda
profesional.
Una de cada cinco mujeres
sufre algún trastorno mental durante el embarazo y/o durante el primer año
postparto. Especialistas advierten que se trata de una etapa de alto impacto en
la estructuración psíquica, atravesada por cambios profundos.
Lejos de ser una
"locura hormonal", tanto el embarazo como el postparto pueden influir
de manera significativa en la salud mental y en la forma en la que cada mujer
procesa dicha experiencia.
Atender la salud mental
de las madres es una prioridad. Sin embargo, muchas mujeres no acceden a un
tratamiento ni a un diagnóstico adecuado, lo que puede provocar que los
síntomas se extiendan hasta por tres años.
Detectar a tiempo señales
de ansiedad, depresión u otro trastorno mental, y solicitar asistencia
profesional, es clave para evitar un impacto profundo tanto en la madre como en
el bebé.
Lactancia, parto vaginal,
la "super mamá": cuántos mandatos recaen sobre las mujeres a la hora
de ser madres. Son tantos, que si las cosas no salen "tal cual lo
planeado", terminan siendo etiquetadas - por otros o incluso por ellas
mismas - como "malas madres".
"La maternidad está
romantizada en muchos aspectos. A veces no es como uno lo imagina, como uno lo
sueña, y no sale todo bien. El cansancio, el agotamiento, el hartazgo, la ambivalencia,
la confusión, también son parte de la maternidad".
Síntomas que suelen estar
silenciados socialmente, lo que muchas veces le impide a la mujer pedir ayuda.
Existen cuadros
"afectivos emocionales transitorios", que son propios de la primera
etapa y que se extienden hasta la primera o segunda semana postparto. Aparecen
sentimientos como tristeza, llanto, sensibilidad; que son pasajeros y que no
requieren tratamiento.
Cuando estos síntomas
persisten a lo largo de semanas, y además se le suman otros factores como
trastornos del sueño, falta de apetito, cansancio extremo que no responde al
sueño o dificultad en la conexión con el bebé, resulta necesario hacer una
consulta profesional. Más allá de la ayuda profesional, el
entorno es clave para la salud mental materna. Desde la pareja hasta la familia
y amistades, ayudarlas, acompañarlas y escucharlas es fundamental. También
puede resultar de gran ayuda estar atentos a los síntomas mencionados
previamente y ser un medio para que la madre llegue a la ayuda necesaria.
Clínica Mayo y Mdz

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