lunes, 24 de septiembre de 2012

Sexting

El fenómeno de los adolescentes que se exhiben online.


Muy pocos saben qué quiere decir, pero cada vez son más los padres a los que les preocupa eso que hacen sus hijos o los amigos de sus hijos adolescentes y que se denomina con esa nueva y extraña palabra. El 36% de los jóvenes intercambió fotos en poses provocativas.
Es que sexting significa, ni más ni menos, exhibicionismo online. Nació de la conjunción de las palabras inglesas sex y texting (sexo y envío de textos) para referirse a una de las principales vías de difusión de imágenes, a través de celulares, que circulan por la Web.

El sexting, un fenómeno que se ha venido extendiendo en todo los paises durante los últimos cuatro años, es definido por los especialistas como la tendencia de los adolescentes a intercambiar fotos propias con alto contenido erótico por medio de mensajes de texto desde sus celulares, por e-mail o subiéndolas a las redes sociales.

En México como en otros países varios sitios web, recogen las fotos que los adolescentes (mayoritariamente son mujeres) se toman y envían con seudónimos y con ellas arman fotogalerías. Pero las poses provocativas de los jóvenes son también visibles en redes sociales como Facebook. Según  las causas de este fenómeno van desde la desatención familiar hasta el mayor acceso a los medios tecnológicos, sin que los padres hagan un debido control de uso por parte de los chicos, que no poseen criterios para medir lo que implica subir a la Web o enviar por celular fotos o videos íntimos.

El sexting es consecuencia de los avances tecnológicos que facilitan nuevas formas de interacción social. A lo largo de la historia de los sistemas de comunicación, siempre se han intercambiado mensajes con contenido sexual. No obstante, las NTIC permiten la comunicación mediante imágenes y vídeos, los cuales son intrínsecamente más explícitos y tienen un mayor impacto.

El peligro novedoso del sexting es que ese material puede ser difundido de manera muy fácil y amplia, de manera que el remitente inicial pierde totalmente el control sobre la difusión de dichos contenidos. Se ha señalado al sexting como causante de ciertas consecuencias imprevistas y graves. Se ha relacionado con situaciones tan embarazosas, tras haberse pasado fotos a terceros, que han conducido al suicidio del remitente original.

Asimismo, ha sido señalada como una actividad que puede exponer a los menores de edad al grooming y al ciberbullying, como medio de presión y ridiculización contra la persona fotografiada.  

¿Qué puede llevar a un adolescente a enviar una imagen de alto contenido sexual de sí mismo a su pareja o a alguien con quien quiere flirtear usando el internet o celular?


1) Creen que una imagen en un terminal móvil está segura y no son capaces de proyectar, de imaginar, las variadas formas en que esa imagen puede salir del dispositivo. Un robo, un error, una broma, un extravió o la voluntad de su propietario.


2) Confían plenamente en la discreción, sino el amor eterno profesado, por parte del destinatario del envío. Carecen de experiencia vital suficiente que les invite a pensar en que las cosas, en la vida, cambian por muy diversos factores.


3) Sienten cierta presión de grupo que les lleva a ganar notoriedad y aceptación en este contexto, el digital, tan importante para ellos. Este factor, añadido a la plenitud hormonal, puede generar combinaciones poco recomendables.


4) Las influencias y modelos sociales distan del recato. La exhibición de relaciones sexuales o desnudos por personas no profesionales, comunes, abundan en la Red. Si pueden ver a cualquier persona anónima en su intimidad a través de la Red, no parece tan grave que uno aparezca de esta guisa. El “desnudo” es algo común, hasta cierto punto normalizado.


5) Desconocen las consecuencias que para su vida puede llegar a tener el hecho de que esa imagen comprometida sea de dominio público.


6) La natural falta de percepción del riesgo que acompaña a la adolescencia y el espíritu transgresor desencadenan ciertos desafíos. En algunos casos resulta simplemente divertido, en otros, sirve para coquetear o dar otro contenido a una relación.


Aspecto legal e ilegal
  • Dependiendo del entorno jurídico de cada país el sexting puede derivar en problemas legales (incluso penales) de diverso tipo,15 16 incluyendo:
  • Producción, posesión y/o distribución de pornografía infantil.
  • Corrupción de menores.
  • Vulneración del derecho al honor y a la propia imagen.
  • Difusión ilícita de datos personales (la imagen es considerada un dato personal).
  • Acoso.
  • Sextorsión.
En algunos países y /o estados comenzaron a realizar modificaciones legales para evitar que cualquier adolescente implicado/a en casos de sexting fuese acusado/a de producir o distribuir pornografía infantil o para incluso legalizar el envío consentido de este tipo de imágenes entre mayores de 13 años.


Consecuencias


1.- Riesgo de exposición a pederastas y otros acosadores o chantajistas.
Cuando un menor se hace fotografías de carácter sexual puede provocar un deseo de encuentro a las personas a las que las llegue esa foto o video. Esto puede originar un abuso o corrupción del menor exponiéndole a chantajes sexuales. Por tanto, las personas que practican sexting corren riesgo de que las imágenes se usen para una sextorsión.

2.- Aspectos legales
Dependiendo del país, el sexting puede originar problemas legales como corrupción de menores, acoso, sextorsión, vulneración del derecho al honor, difusión de datos personales y producción, posesión y/o distribución de pornografía infantil.

3.- Riesgos psicológicos
Cuando el menor ve que su imagen de carácter sexual se distribuye sin control a todo el mundo, este se siente humillado y puede acabar con problemas de ansiedad, depresión, perdida de autoestima, trauma, exclusión de la sociedad y a veces puede acabar en suicidio. Estos riesgos psicológicos pueden ser mas graves si existe sextorsión a partir del sexting.

4.- Amenazas
A partir del momento en que enviamos la foto o video de contenido sexual perdemos el control sobre ello ya que el receptor de la imagen puede difundirla a su antojo. También existen formas involuntarias de que nuestra imagen se difunda a todo el mundo. Generalmente no nos percatamos de que una imagen no solo se puede difundir cuando se la envías a alguien y este la re envía, sino que también se pueden producir robos, pérdida de móvil o que un tercero acceda a las fotos sin tu consentimiento. 

“Las fotografías o vídeos pueden entrar en el circuito de la pornografía”.

Cuando la fotografía o video llega a manos de una persona inadecuada, puede utilizar las fotos para chantajear al menor. Esto es lo que se conoce como sextorsión. Esta es una situación complicada ya que amenaza con publicar las fotos si no le sigues enviando contenido sexual o si no tienes contacto físico de tipo sexual con él, generalmente.

Les comparto una página amiga de consejos básicos sobre el sexting:

http://www.sexting.es/

Algunas consideraciones

Lidia Grichener, de la asociación civil Missing Children , explicó En los últimos tres años, son cada vez más frecuentes las llamadas de padres con ese tipo de consultas. Este fenómeno se comenzó a ver con el avance de Internet y con el gran acceso que tienen los chicos a las nuevas tecnologías”.

En opinión del director de la Fundación Proyecto Padres, Adrián Dall´Asta, la brecha generacional que plantean las nuevas tecnologías ha producido una paradoja educativa muy particular, según la cual los hijos enseñan a los adultos el manejo de las herramientas informáticas”.

Según Dall´Asta, este desconocimiento por parte de los padres plantea distintas sensaciones en los adultos, que van desde un temor excesivo hasta una falta de interés, producto de la ignorancia, aunque no de la indiferencia. También está el otro extremo: el de la sobrevaloración de las tecnologías. La motivación de los jóvenes tiene más que ver con la exploración y la facilidad de acceder a las cosas que con una patología”.

La postura ideal de los padres es estar abiertos a un nuevo modelo de comunicación que vino para quedarse, pero que debe tener un gran control y seguimiento diario”.

El exhibicionismo de los adolescentes es una tendencia actual. Vivimos en una época en la que todo lo íntimo se expone. El sexo y la violencia se muestran como si fueran espectáculos, afirmo la psicoanalista Diana Litvinoff, autora del libro El sujeto escondido en la realidad virtual señaló:El término « exposición» puede ser tomado en dos acepciones. Una, en el sentido de exhibición y, otra, como quedar expuesto a un peligro. Los adolescentes son conscientes de la exhibición y están orgullosos de eso porque esta es una época en la que se exalta el ser famoso, aparecer en los medios de cualquier forma posible, e Internet es hoy una pantalla más donde mostrarse. Respecto del peligro, muchas veces el adolescente no es consciente. Hay un alto nivel de ingenuidad”.

Ante la consulta de cómo puede reaccionar un adolescente que descubre que sus fotos o videos fueron usadas con otros fines, Litvinoff dijo: Lo primero que siente es vergüenza. El hace una exposición confiando en cierta discreción del que lo recibe, y esto no es así. Eso le produce una sensación de traición y de vergüenza social”. Y recomendó a los padres: Es importante alertar a nuestros hijos de que hay determinadas expresiones fotográficas o fílmicas que quedan reservadas a la intimidad”.

El doctor en psiquiatría y especialista en niños, adolescentes y tecnología, José Sahovaler, explicó: Todo el mundo se expone desde siempre; no sólo los adolescentes. Pero esto es mucho más importante entre los chicos porque hay un reverdecer propio de la edad. Necesitan mostrarse para reafirmar su sexualidad. Por la mirada del otro, uno se construye y define sexualmente. Si soy atractivo o no; si gusto o no; si soy masculino o no. Estas son preguntas que los adolescentes se hacen acerca de su sexualidad”.

Sahovaler agregó: Las poses provocativas de los jóvenes tienen que ver con dos cosas. Los adolescentes saben de la sexualidad y saben para qué sirve el cuerpo. A esto se suma el exhibicionismo impúdico que se ve en los medios”.

 Conclusión

Internet tiene innumerables ventajas y algunos riesgos, y cuando se trata de nuestros hijos, es importante que los conozcamos bien para poder prevenirlos o, en el peor de los casos, saber actuar frente a ellos. Internet crece y si no queremos que se interponga en la relación con nuestros hijos, es preciso que hagamos de la Red un nexo común del que podamos disfrutar.



1 comentario:

  1. esto me pareció muy bueno, me ah ayudado a realizar mi tarea..., muchas gracias

    ResponderEliminar