domingo, 2 de junio de 2013

La Demencia

La demencia es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Un síndrome es un conjunto de signos y síntomas. En el caso de la demencia, todos estos signos están indicando un deterioro progresivo en los procesos del cognitivos.

En la comunidad médica se emplea el término de "demencia" para describir a los pacientes con trastornos de la capacidad intelectual. Los pacientes de demencia también pueden clasificarse según padezcan de demencia "presenil" o "senil", "síndrome cerebral orgánico" o "crónico", "arteriosclerosis" o "atrofia cerebral". Es importante señalar que la demencia no es una dolencia normal del proceso de envejecimiento. Los trastornos de demencia son provocados por procesos patológicos anormales y pueden afectar tanto a las personas jóvenes como a los ancianos.

 La mayoría de los tipos de demencia son irreversibles (degenerativos). Irreversible significa que los cambios en el cerebro que están causando la demencia no pueden detenerse ni devolverse.

El Alzheimer es el tipo más común de demencia.

La demencia de los cuerpos de Lewy (DCL) es una causa importante de demencia en adultos mayores. Las personas con esta afección tienen estructuras proteínicas anormales en ciertas áreas del cerebro.

La demencia también puede deberse a muchos accidentes cerebrovasculares pequeños, lo cual se denomina demencia vascular.

También:

Demencia debido a otras enfermedades médicas
Demencia persistente inducida por sustancias
Demencia debido a múltiples etologías

Las siguientes afecciones médicas también pueden llevar a la demencia:

Enfermedad de Huntington
Esclerosis múltiple
Infecciones que pueden afectar el cerebro, como el VIH/SIDA y enfermedad de Lyme
Mal de Parkinson
Enfermedad de Pick
Parálisis supranuclear progresiva

Algunas causas de demencia se pueden detener o contrarrestar si se detectan a tiempo, entre ellas:

Lesión cerebral
Tumores del cerebro
Consumo excesivo de alcohol
Cambio en los niveles de azúcar, calcio y sodio en la sangre (Ver: demencia de origen metabólico)
Niveles bajos de vitamina B12
Hidrocefalia normotensiva
Uso de ciertos medicamentos, entre ellos cimetidina y algunos hipocolesterolemiantes
La demencia generalmente ocurre en la edad avanzada, es poco común en personas menores de 60 años y el riesgo de padecerla se incrementa a medida que una persona envejece.

Síntomas

Los síntomas de demencia abarcan dificultad con muchas áreas de la función mental, entre ellos:

El lenguaje
La memoria
La percepción
El comportamiento emocional o la personalidad
Las habilidades cognitivas (como el cálculo, pensamiento abstracto o la capacidad de discernimiento) La demencia aparece primero generalmente como olvido.

El deterioro cognitivo leve (DCL) es la fase entre el olvido normal debido al envejeciendo y la aparición de la demencia. Las personas con deterioro cognitivo leve tienen ligeros problemas con el pensamiento y la memoria que no interfieren con las actividades cotidianas y, con frecuencia, son conscientes del olvido. No todas las personas con deterioro cognitivo leve presenta demencia más tarde.

Los síntomas del deterioro cognitivo leve abarcan:

Dificultad para realizar más de una tarea a la vez
Dificultad para resolver problemas y tomar decisiones
Olvidar hechos o conversaciones recientes
Tardar más tiempo para llevar a cabo actividades mentales más difíciles

Los síntomas tempranos de demencia pueden abarcar:

Dificultad para realizar tareas que exigen pensar un poco, pero que solían ser fáciles, tales como llevar el saldo de la chequera, participar en juegos  y aprender nueva información o rutinas.
Perderse en rutas familiares.
Problemas del lenguaje, como tener dificultad para encontrar el nombre de objetos familiares.
Perder interés en cosas que previamente disfrutaba: estado anímico indiferente.
Extraviar artículos.
Cambios de personalidad y pérdida de habilidades sociales, lo cual puede llevar a comportamientos inapropiados.

A medida que la demencia empeora, los síntomas son más obvios e interfieren con la capacidad para cuidarse. Los síntomas pueden abarcar:

Cambio en los patrones de sueño, despertarse con frecuencia por la noche
Dificultad para realizar tareas básicas, como preparar las comidas, escoger la ropa apropiada o conducir
Olvidar detalles acerca de hechos corrientes
Olvidar acontecimientos de la historia de su propia vida, perder la noción de quién es
Tener alucinaciones, discusiones, comportamiento violento y dar golpes
Tener delirios, depresión, agitación
Mayor dificultad para leer o escribir
Capacidad deficiente de discernimiento y pérdida de la capacidad para reconocer el peligro
Uso de palabras erróneas, no pronunciar las palabras correctamente, hablar con frases confusas
Retraerse del contacto social

Las personas con demencia grave ya no pueden:

Llevar a cabo actividades básicas de la vida diaria, como comer, vestirse y bañarse
Reconocer a los miembros de la familia
Entender el lenguaje

Otros síntomas que pueden ocurrir con la demencia:

Incontinencia
Problemas para deglutir

Pruebas y exámenes

Un médico experimentado puede a menudo diagnosticar la demencia realizando un examen físico y haciendo preguntas acerca de la historia clínica de la persona.

El examen físico incluye un examen neurológico. Se realizarán exámenes para revisar la función mental, lo cual se denomina evaluación del estado mental.

Se pueden ordenar otros exámenes para determinar si otros problemas podrían estar causando la demencia o empeorándola. Estas afecciones abarcan:

Anemia
Tumor cerebral
Infección crónica
Intoxicación por medicamentos
Depresión severa
Enfermedad tiroidea
Deficiencia vitamínica
Se pueden llevar a cabo los siguientes exámenes y procedimientos:

Nivel de B12
Niveles de amoníaco en la sangre
Química sanguínea (grupo de pruebas metabólicas completas)
Gasometría arterial
Análisis del LCR (líquido cefalorraquídeo)
Niveles de drogas o alcohol (examen toxicológico)
Electroencefalograma
Tomografía computarizada de la cabeza
Examen del estado mental
Resonancia magnética de la cabeza
Pruebas de la función tiroidea
Nivel de la hormona estimulante de la tiroides
Análisis de orina

Tratamiento

El tratamiento farmacológico va dirigido a 2 grandes áreas:

1) Manejo del déficit cognitivo
2) Manejo de las alteraciones conductuales.

El tratamiento depende de la afección causante de la demencia. Algunas personas pueden requerir hospitalización por un corto tiempo.

La suspensión o el cambio de medicamentos que empeoran la confusión puede mejorar la función cerebral.

Existen cada vez más datos que confirman que algunos tipos de ejercicios mentales pueden ayudar a paliar la demencia.

El tratamiento de afecciones que pueden llevar a la confusión a menudo puede mejorar enormemente el funcionamiento mental. Tales afecciones abarcan:

Anemia
Insuficiencia cardíaca congestiva
Disminución de oxígeno (hipoxia)
Depresión
Insuficiencia cardíaca
Infecciones
Trastornos nutricionales
Trastornos de la tiroides
Pueden requerirse medicamentos para controlar problemas de comportamiento, causados por la pérdida de la capacidad de discernimiento, aumento de la impulsividad y confusión.

Medicamentos

Existen medicamentos que se encuentran disponibles para tratar estas enfermedades. Aunque estas medicinas no pueden curar la demencia o reparar el daño cerebral, pueden mejorar los síntomas o hacer más lento el avance de la enfermedad.

Los posibles medicamentos pueden ser:

Antipsicóticos (haloperidol, risperdal, olanzapina)
Estabilizadores del estado de ánimo (fluoxetina, imipramina o citalopram)
Estimulantes (metilfenidato)
Ciertos fármacos se pueden emplear para disminuir la tasa a la cual los síntomas empeoran. El beneficio de estos fármacos con frecuencia es pequeño y es posible que los pacientes y sus familias no siempre noten mucho cambio.

Donepezil (Aricept), rivastigmina (Exelon), galantamina (Razadyne, anteriormente llamado Reminyl)
Memantina (Namenda)
Se deben evaluar regularmente los ojos y oídos de la persona y es posible que se necesiten audífonos, anteojos o cirugía de cataratas.

Pronóstico

Las personas con deterioro cognitivo leve no siempre desarrollan demencia. Sin embargo, cuando en realidad se presenta demencia, ésta por lo general empeora y con frecuencia disminuye la calidad y expectativa de vida.

Posibles complicaciones

Las complicaciones dependen de la causa de la demencia, pero pueden abarcar las siguientes:

Abuso por parte de un cuidador demasiado estresado
Aumento de las infecciones en cualquier parte del cuerpo
Pérdida de la capacidad para desempeñarse o cuidar de sí mismo
Pérdida de la capacidad para interactuar
Reducción del período de vida
Efectos secundarios de los medicamentos utilizados para tratar el trastorno
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si:

Se presenta demencia o un súbito cambio en el estado mental
El estado de una persona con demencia empeora
Usted se siente incapaz de cuidar de un paciente con demencia en el hogar

Prevención

La mayoría de las causas de la demencia no se pueden prevenir.

Dejar de fumar y controlar la presión arterial y la diabetes puede ayudar a reducir el riesgo de demencia vascular. Esta es la demencia causada por una serie de pequeños accidentes cerebrovasculares. Consumir una dieta baja en grasas y hacer ejercicio con regularidad también puede reducir el riesgo de demencia vascular.

Psicoterapia en la Demencia

La intervención psicológica que se realiza con pacientes con demencia es amplia y va a depender del estudio individualizado que se realiza.

Terapia Cognoscitiva, terapia Conductual, terapia de recuerdo, de validación, de la expresión, ocupacional, reminiscencia, la ergoterapia, la socioterapia, la estimulación cognitiva, la musicoterapia, la terapia artística, psicomotriz y ortofónica, etc…

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